
Estoy segura de que en las consultas del pediatra, junto a los casos más serios, se producen situaciones anecdóticas y divertidas, y hoy hemos querido darnos una vuelta por este último caso. ¿Cómo se habla de los colores (y los olores) de las cacas de los niños en la consulta?
Y es que a los padres se nos “instruye” lo suficiente en las clases prenatales como para no asustarnos al ver el meconio del recién nacido, pero poco o nada conocemos acerca de las deposiciones posteriores de los bebés y niños conforme van creciendo.
Resulta interesante saber que determinados alimentos producen cacas teñidas de colores poco habituales y que pueden asustar a los padres siendo perfectamente normales (vamos, normales tras haber comido remolacha, o galletas Oreo…).
En el último número de la revista Famiped encontramos unos divertidos diálogos que se producen entre la autora, Ana Martínez Rubio, pediatra, y los padres de sus pacientes. Aquí os dejo uno de estos misteriosos casos de cacas de colores (con final feliz, claro):




Como dijo Velsid en su momento, es importante saber de las cacas de nuestros hijos pues son una señal de su salud intestinal.