El periodo de adaptación también es para los padres

26 comentarios

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Dentro de pocos días hará dos meses que los niños entraron a sus clases en las diferentes guarderías y escuelas del país. Parece que hiciera mucho más tiempo, pero son apenas ocho semanas.

Tras este tiempo sigo recordando el primer día de colegio de mi hijo Jon como si fuera ahora y me sigo viendo ahí plantado, observando cómo entra en su clase, desde la distancia, con las lágrimas naciendo en mis ojos y un nudo en el estómago fruto de la duda y del recuerdo.

“Sólo va a estar dos horas”, pensé. Se trataba del periodo de adaptación ideado para que los niños vayan acostumbrándose poco a poco a entrar en un sitio nuevo, vayan conociendo el lugar, a la profesora y a sus nuevos compañeros y es el periodo, según he podido descubrir en propia piel, que los padres necesitan para acostumbrarse a la nueva situación.

Cómo separarse después de tres años

Ya os he comentado alguna vez que Jon no fue a la guardería. Mi mujer no trabaja, así que Jon y ella, ella y Jon, culo y mierda y uña y carne se separaron el día que empezó el cole después de 3 años y 8 meses de compartir todos los días y todas las noches (excepto aquella en que fuimos a parir a nuestro segundo hijo).

Trato de entender en propia piel lo que ella sintió y no puedo. No sé. No logro sentirlo, no logro ponerme en esa situación y en parte me cuesta intentarlo, porque yo lo pasé mal, muy mal, el día que Jon entró por esa puerta moviendo la manita y diciendo “Adiós papá, adiós mamá”.

Si yo lo pasé mal, que he ido a trabajar todos los días, que le he dicho adiós varias veces a la semana, ¿cómo lo puede haber pasado ella que siempre ha estado con él? No lo puedo imaginar (y ella me lo dice: “Armando, no te lo puedes imaginar”).

¿Cómo se separa entonces una madre de un hijo o un padre de un hijo para que no sea doloroso? No existe la receta, porque el sufrimiento de la separación no viene de la cabeza, sino que nace de dentro, de los propios sentimientos y los sentimientos no saben de palabras ni razones.

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Sabes que no le pasará nada, pero dudas si has tomado la decisión acertada, si el colegio sabrá entender su personalidad, su manera de ser y de sentir y aunque sabes que tratarán de darle una educación sientes, en el fondo, que le van a tratar como a uno más, porque el colegio es así, 25 niños para una o dos profesoras y, en estas condiciones, es imposible pararte a valorar la individualidad de cada niño.

Cuanto más se parezcan y cuanto más se asemeje el modo de actuar de cada uno de ellos, más armónico será el funcionamiento de la clase. Útil para controlar un grupo, pero triste si pensamos en que cada niño debería poder ser él mismo, con sus inquietudes y sus deseos.

Recordando el pasado

Todos y cada uno de los momentos que una persona vive se van escribiendo en la memoria personal. Todos dejan huella. Unos más y otros menos. Unos afectan muchísimo y otros apenas nada, pero nuestro carácter, nuestra manera de actuar, de pensar y de relacionarnos con los demás es la suma de lo que viene escrito en nuestros genes (lo que traemos de serie) y de lo que recibimos desde el mismo momento en que somos concebidos hasta el día en que morimos.

Hay cosas que recordaremos siempre y hay cosas que hemos olvidado. Las que recordamos y nos desagradan, nos hacen sentir mal mientras las evocamos en la mente, sin embargo hay muchas vivencias que no recordamos, que también dejan huella en nuestro ser.

El día que vi a Jon en el colegio con otros niños, haciendo una fila, esperando para entrar mientras nos miraba con sus enormes ojos que decían “no sé dónde voy, pero miro vuestras caras, os veo tranquilos y por lo tanto creo que estaré bien”, la procesión iba por dentro. Por un momento me vi a mí mismo, al Armandito de cuatro años que empezaba el colegio en Septiembre del 83 y sentí una extraña sensación de desamparo, de vacío, de malestar.

Sentí todas y cada una de las espinas que guardo de aquella época clavarse un poco más en mi corazón y me dio pena no recordar la mayoría de ellas, porque quizá así podría superarlas.

¿Qué pasó en el 83?

Dicho así parece que viviera en un internado donde maltrataran a los niños. No, no fue así. Recordando las vivencias que siguen en mi memoria me doy cuenta que no eran para tanto. El problema es que no eran para tanto ahora que miro hacia atrás, pero sí debieron serlo para un niño de cuatro años (o al menos para el Armandito de cuatro años).

Esto me hace pensar que si yo, que me separé de mi entorno familiar con cuatro años, guardo en mi memoria consciente e inconsciente vivencias que aún ahora no he superado, qué no guardarán todos aquellos niños que entran al colegio con tres años y qué no guardarán todos aquellos que antes de ir a la escuela han ido a la guardería.

¿Por qué va Jon al colegio?

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Y aquí es donde muchos os estaréis preguntando por qué mi hijo va al colegio, si no es obligatorio y si tengo tantas dudas acerca de él.

Bien, pues porque él quiere ir. Le preguntamos si querría ir con otros niños y niñas, sin papá y sin mamá y dijo que sí. Entró bien el primer día, y el segundo, y el tercero, y el cuarto, y el… y cada vez que le preguntas dice que sí, que le gusta y que quiere volver.

En el fondo siento que estaría mejor en casa y que es muy pequeño para ir al colegio (esto lo siento y lo pienso), sin embargo me doy cuenta de que él es Jon, y no Armandito y que si él ha escogido este camino debemos, como padres, hacer nuestro periodo de adaptación y acostumbrarnos a esta nueva vida.

Si estuviera mal, si no fuera contento, si llorara al entrar o al salir, si viéramos que la luz de su infancia se empezara a apagar, lo sacaríamos del colegio. Sin embargo, como digo, es feliz y, como dije hace tiempo, no tiene por qué tropezar en lo mismo que yo tropecé y no tiene por qué vivir las frustraciones de la misma manera que yo las viví.

Fotos | Armando Bastida
En Bebés y más | Periodo de adaptación ¿sí o no?, El periodo de adaptación al cole, Adaptación al colegio

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Comentarios

  • 1 !

    Creo que muchos padres nos vemos reflejados en tu ejemplo. Yo durante el primer año que mi hija mayor fue a la guardería con 2 años y medio me cuestionaba cada mañana si seguir llevándola o no. Me daba como cierta penita, como que iba porque no quedaba otra, pero era una sensación mía. La adaptación no es fácil, ni para ellos ni para nosotros. Hay niños, como también era mi caso que no se han despegado de su madre más de un par de horas en 3 años. Pero ella se divertía, salía contenta, hablaba de sus compañeros, de su profe y cada día decía que quería volver.

  • 2 !

    "Bien, pues porque él quiere ir. Le preguntamos si querría ir con otros niños y niñas, sin papá y sin mamá y dijo que sí. "

    En fin. Después de esa frase qué voy a decir. Supongo que también le preguntarás qué coche quiere que se compre papá y mamá, que ropa quiere vestir todos los días, qué quiere comer, ...

    Un niño es un niño, no le demos responsabilidades de mayores. ¿Cómo se le puede pasar esa responsabilidad en el tema de su educación preguntándole si quiere ir al cole o no?, ¿si hubiera dicho que no no le habrías llevado?.

    Por decirlo en una palabra entendible y actual: flipo en colores.

  • 3 !

    Pues vas a flipar más aún con lo que te voy a contestar. Si me hubiera dicho que no, no lo habría llevado. Tiene 3 años y no veo ninguna necesidad de que vaya al colegio y más si tengo en cuenta que yo empecé con 4 y que veo más lógico que entren incluso más tarde. Mí hijo va al colegio para jugar (o al menos yo lo llevo para eso).

    Sobre que quiere comer, pues si comemos fuera si le pregunto. Sobre el coche, eso ya lo elegiremos nosotros. Para que un niño aprenda a ser autónomo hay que ofrecerle una parcela de libertad.

  • 4 !

    Es que a los 3 años yo no pienso en educación. Pienso en que vaya a la guarde a pasárselo bien, a divertirse, a sociabilizarse. Si viene contento y lo vemos bien es porque les gusta, quién mejor que él va a decirte si le gusta o no. Por supuesto que con 10 años por más que no quiera irá al colegio igual.

  • 5 !

    Armando cada dia me sorprende mas... Habla de libertad a todas horas pero en cambio tampoco deja opcion a sus hijos mas que cualquier otro. Me explico, le pregunta cosas que muchas veces un niño ni tiene ni debe tener capacidad de decidir, en cambio asume que por cachabas ha de libre pero a TU manera y como tu entiendes la vida. No se pero a veces leyendo entradas sobre vuestras vivencias de padres, me parece que simplemente no os habeis cortado el cordon umbilical. Conozco algun caso que es asi y en el fondo son excluyentes de la sociedad, de la familia... van de super papas y super familiares, pero de momento no le dejan un dia con los abuelos porque 'mi niño no puede estar un dia sin mi...' cuando en el fondo esto es mas egoista... 'no puedo estar un dia sin mi hijo'

    Entiendo que como dice a los 3 años no piense en educacion, y casi ninguno de nosotros lo hacemos yo de hecho la llevo para que disfrute, aprenda cosas nuevas, juegue y se relaciones con su entorno y veria mal un proceso reglado de edcacion en nenes tan pequeños, pero de ahi a consultarle.... es como un amigo que le consulto a su niña de 2,5 años si queria hermanito... vamos hombre! que decida un ser enano lo que a un adulto le lleva años!

    Por cierto lo mejor es que le saque del colegio si tiene dudas del sistema educativo, de otro modo esta haciendole perder el tiempo a la criatura.

    Lo dicho a veces parecemos mas papistas que el papa cuando nos planteamos ciertas cosas.

  • 6 !

    RiP, yo no me considero de ese tipo de padres (veo que le gusta etiquetar a las personas) que comenta. No es que mi hijo no se quede con los abuelos porque no nos queremos separar de él. No se ha quedado con nadie porque no ha hecho falta y porque él no nos ha expresado ese deseo.

    El día que me diga que se quiere quedar con los abuelos, pues se quedará. Hasta entonces ve a mis suegros casi cada día y a mis padres una o dos veces a la semana. Nunca me he planteado si es mucho, poco o suficiente, simplemente, como es nuestro hijo, vive con nosotros y nosotros estamos en casa disponibles, no veo la necesidad de que se quede con nadie.

    ¿El cordón umbilical hay que cortarlo? Los hijos se van de casa a los 30 años y gracias... si de verdad no lo he cortado, tiempo tengo de hacerlo. Si no quiero que mi hijo se quede en otro sitio o con otras personas es básicamente porque nos gusta estar con él. Ya digo, el día que diga que se quiere quedar con alguien, pues se quedará.

    Eso es libertad, que pueda decidir, no dejar al niño con los demás porque a mí me parece que se tiene que quedar o porque tengo que "cortar el cordón umbilical".

    Por cierto, aquí nadie va de superpapá ni de supernada. Explico mi manera de ver las cosas y cómo me parece más lógico vivir la vida, pero entiendo y respeto la lógica de otros padres que lo ven de manera diferente.

  • 7 !

    Armando, Jon está guapísimo, las fotos son preciosas! Bola8, es evidente la diferencia de lo que plantea Armando con lo que planteas tú: Él habla de EMOCIONES (quieres ir al cole, te quieres quedar con los abuelos) y tú de cosas MATERIALES (coche, ropa, comida...) RIP, dices que es egoista respetar que un niño que no se quiera quedar con los abuelos no lo haga ¿tal vez sea más generoso "aparcarlo" en casa de quien sea para así los padres puedan seguir con sus vidas tranquilamente? Cuando estamos en casa de los abuelos y tengo que ir a donde sea le pregunto a mi hija si prefiere quedarse o acompañarme y si se quiere quedar se queda y si que quiere venir se viene. Armando, enhorabuena por esa visión, vuestros hijos son muy afortunados, seguramente Jon no va a tener esas espinas gracias a la estructura emocional tan sólida y sana que está desarrollando :)

  • 8 !

    Cricri... No es egoista no dejar a un niño a los abuelos, no tergiverse las cosas porque no es eso lo que he dicho. Simplemente veo padres que niegan que un nene se quede con los abuelos, sin motivo mas que por quedarse y disfrutar todos, entre ellos principalmente el niño. Tampoco es logico comparar EMOCIONES con MATERIALES en el modo que tu lo haces cricri, un niño sabe de emociones lo mismo que de bienes materiales, las tiene y punto, no esta ni debe estar preparado para digerir y optar por todas ellas. Armando no confunda lo que quiero decirle, el preguntar o no todo no tiene que ver con no cumplir sus deseos y si un niño no quiere quedarse con nadie no es logico obligarle, eso si de los casos en los que le digo lo que no surge es la pregunta de quedarse con nadie porque no es una opcion disponible y por tanto la libertad ya nace cortada. Armando espero que cuando tenga mas edad no restringa la libertad que ya usted presume, porque sera entonces cuando sus argumentos no tendran sentido ya que su hijo por supuesto y en su derecho y deber se la exigira plenamente. Y no crea que personalizo ni le catalogo, opino. Opino sobre un articulo en el que es usted protagonista, pero opino de ciertas cosas. Nada mas lejos que acusale de nada porque realmente ese no es mi problema. De hecho soy de los que pienso que todos los padres lo hacemos lo menos mal posible asi que nadie deliberadamente toma una u otra actitud ante la vida y sus hijos pretendidamente mal.

    Por cierto cricri no se aventura mucho al decir que la estructura emocional que le aporta Armando es perfecta? la conoce realmente? y al chaval? Pongamos que yo por ejemplo digo que en esa estructura de plena libertad digo que generara un drogadicto o un sociopata, con que base lo diria? con ninguna, solo el tiempo por desgracia nos dara o quitara total o parcialmente la razon a todos!

  • 9 !

    Cuesta separarse de aquellos a quienes amamos, es lo más natural del mundo. Normalmente, también yo me quedaré con mi hija hasta los tres o cuatro años y aunque aún veo lejano el día en que comience el "cole", sé que lo pasaré mal pero espero ser fuerte para transmitirle la tranquilidad y seguridad que necesitará ante esa novedad, aunque como bien dices "la procesión vaya por dentro". Nosotros, como padres también estamos aprendiendo constantemente y superando pruebas, unas más difíciles que otras, todo ello forma parte del aprendizaje de la vida y para nuestros pequeños también. Sabemos que llegará un día en que dejarán de necesitarnos tanto, incluso ya no seremos tan importantes en sus vidas y quizás en ese momento sintamos que hemos cumplido nuestra misión para con ellos. Mientras tanto, mimémoslos (en el buen sentido) y disfrutemos con ellos todo lo que podamos.

  • 10 !

    RiP, por su comentario tengo la impresión que se está llevando una imagen errónea del modo de educar/criar que defiendo.

    Una cosa es otorgar a los niños la libertad que considero que deberían tener y otra muy diferente es otorgar la libertad total para actuar.

    Lo primero se puede hacer con respeto y con sentido común y lo segundo es no educar, es simplemente darle a un niño todo lo que quiera y eso, nunca (o casi nunca) puede ser beneficioso.

    Yo me posiciono en la primera de las dos. En mi casa somos una familia y como tal damos a nuestros hijos derechos, casi tantos como nosotros, pero también deberes, porque conviven con nosotros. Su libertad no debe NUNCA alterar la libertad de los demás. La de Jon no puede comerse la de su hermano, ni la mía, ni la de su madre, y así pasa con todos los miembros a no ser que papá y mamá consideren que deba cohartarse su libertad en un momento determinado para reconducir una situación.

    Veo que cree usted que estamos todo el día preguntándole que quiere. No es cierto. Se le pregunta en aquellas cosas en que puede decidir. Si vamos a comer fuera y hay dos o tres opciones, se le permite decidir. La ropa la elegimos nosotros, aunque si un día dice que quiere ponerse tal o cual camiseta, pues se la pone. No elige el momento de ducharse, ni elige el momento de ir al cole o no, hay que ir, y se va. Tampoco se le pregunta si quiere ir a casa de la abuela o si quiere ir al zoo, o al cine. Simplemente, "hoy vamos a casa de la abuela", "hoy vamos al zoo" y "hoy vamos al cine" o "hoy nos quedamos en casa". El día que considere que está preparado para decir que prefiere ir a un sitio u otro le preguntaré dónde quiere ir. Ese será su voto, que no tiene por qué ser concluyente, pues si el resto de miembros queremos ir a otro sitio, probablemente iremos a otro sitio. Si le hemos dado libertad para elegir si ir o no ir al colegio es porque ni nosotros teníamos muy claro qué hacer. Así que, viendo que él quería ir, decidimos llevarle. Si hubiera dicho que no, pues habríamos probado con cuatro años, luego con cinco y finalmente con seis, cuando sí lo habríamos llevado.

    Si mi mujer trabajara, la pregunta no se habría formulado, "ya tienes tres años, y ahora vas a ir al cole", sin preguntas y sin decisiones... pero como teníamos la libertad de decidir entre ir o no ir, le dejamos formar parte de la decisión.

    Es probable que creas que mis hijos no tienen normas con tanta libertad que profeso. Nada más lejos de la realidad. El caso es que en mi casa hay cientos de normas, pero el comportamiento de mi hijo me hace poder otorgarle esa libertad que comento. Pongo algunos ejemplos que te ayudarán: - No siempre podemos comprar lo que quieras. Sin embargo mi hijo casi nunca pide nada, y somos nosotros los que decidimos comprarle cosas que sabemos que le gustan de vez en cuando, porque nos da hasta pena que nunca nos pida nada. Pero la norma existe. - No puedes quitar el columpio a un niño si está antes. El problema es que él nunca lo hace. Espera su turno e incluso lo cede a veces a otros niños, por lo que nunca se lo he tenido que decir. Pero la norma existe. - No puedes jugar mucho rato con la DS, ni con la Wii, ni con el ordenador. Tiene total libertad para jugar con todo cuando quiera, pero si veo que se extralimita, existe esta norma. El problema es que juega algunos días más, otros menos, pero nunca de manera excesiva y no tiene problemas en dejar de jugar porque nos vamos, porque vamos a dormir o porque vamos a jugar a otra cosa. - No le puedes quitar los juguetes a tu hermano. Si son de su hermano, no se los puede quitar, si son suyos sí, aunque le preguntamos qué juguete suyo le podemos dejar al pequeño. Normalmente acaba dejándole el mismo que tenía, si no le deja otro y el pequeño se queda contento o no. En cualquier caso son suyos y la norma se le aplicará a él cuando utilice juguetes del pequeño y éste los quiera en ese momento.

    Así puedo tirarme horas, normas las hay y surgen del sentido común y de la necesidad de convivir en harmonía. El problema es que no las tenemos que verbalizar casi nunca, porque es respetuoso con su hermano, con nosotros y con los otros niños del parque (y eso que no suelen respetarle a él). Cómo puedo no darle autonomía y libertad cuando me está demostrando que sabe qué hacer con ella?

    Ahora habría que preguntarse por qué mi hijo es así. Ha nacido así? Es fruto de la crianza? De cómo le tratamos? Yo creo que un poco de todo. Dice que el tiempo nos dará o quitará la razón. Yo no espero eso, porque yo no trato así a mi hijo para que sea así o asá. Yo le trato así porque creo que es así, con respeto, con diálogo y con una cierta libertad y autonomía, como se deben criar a los niños (y hasta ahora me ha ido bastante bien).

  • 11 !

    "Por cierto cricri no se aventura mucho al decir que la estructura emocional que le aporta Armando es perfecta? la conoce realmente? y al chaval?" Primero, no he dicho que sea perfecta, he dicho que es sólida y sana y segundo si lo digo será por que me consta. Coincido con Armando en que eso no es criar en plena libertad y además añado que cuando se cría sin libertad para que el niño pueda tomar decisiones llegará el día en que los padres lamenten que su hijo no sabe elegir por si mismo y que siempre se deja llevar por los demás (incluso para el tema de las drogas ya que lo has sacado) mi hija, según vaya creciendo se podrá equivocar, pero se equivocará en sus decisiones, no en lo que otros decidan por ella. Y según tú, ¿qué edad es la idonea para permitir a un hijo decidir sobre según que cuestiones?

  • 12 !

    No quiero ni imaginar el día en el que mi niña tenga que ir al colegio. Se nos va a caer el alma a los pies a su padre y a mí. Menos mal que todavía queda mucho tiempo para que llegue ese día.

  • 13 !

    Bueno, además de estas reflexiones tan profundas y sentimentales sobre la separación en el momento de ir a la guardería o de incorporarse al cole... habría que tener en cuenta que la cruda realidad es mucho, muchísmo más complicada. Absténgase de leer este comentario, los defensores de la escolarización en casa, claro, pero es que las cosas son como son. No sé en vuestras ciudades y provincias, pero en la mía es bastante complicado llevar a los niños al colegio que quieres. Si es público o concertado... o entran con tres años o estás apañado porque como te encantes con los periodos de adaptación, te quedas si plaza. Y si es privado, pues tres cuartos de lo mismo. Lo cojerán si les da la gana antes de los 6 años. Eso, hablando de escolarización obligatoria, porque con el tema de la guardería la reflexión es otra. Si los dos trabajamos, si los abuelos trabajan, muchos padres optamos por la guardería. Tengo una amiga que insiste en madarme artículos "para hacerme sentir un poco mal" por llevar a mi hija pequeña todo el día a la guardería porque "no está demostrado que sea necesario ir a la guardería", porque "les genera estrés"... pero bueno, mi amiga responde a un perfil de madre del que ya he hablado muchas veces y no quiero mezclar cosas.

    Tampoco quiero infravalorar los sentimientos de cada padre o madre, ni mucho menos. A mi también se me ha puesto un peso en el corazón cuando he dejado a mis niñas en la guardería o en el cole. ¿Estarán bien? ¿Comerán bien, llorarán, se sentiran solas...? La mayor acaba de empezar el "cole de mayores" y dice que su seño de 3 años sólo le da un beso cuando entra en clase por la mañana y que la seño Mayte de la guardería le daba más. Pero se siente muy importante y entra a clase con muchas ganas de ver a sus amigos. El fin de semana que trae deberes a clase, no encuentra el momento de hacer su ficha y el lunes los lleva orgullosa como si guardara un tesoro entre sus manos.

    A mi nadie me quitará la preocupación, el miedo irracional a que les pase algo malo, a que sufran, a que le hagan daño, a saber si he hecho bien o mal... ni con 1, no con 3 ni con 14, 20 o 30 años. Pero, retomando un intersante título de Armando de hace unos meses... esto se ha hecho toda la vida y no pasa nada. Las lágrimas del primer día, pasarán. Las suyas y las nuestras.

  • 14 !

    annajuanroch... ahi es donde quizas quiero llegar, la cosa es que tenemos una sociedad muy compleja y que actualmente veo la tendencia al ultraanalisis de toda situacion posible, a buscar 3 pies al gato. No sere yo quien quiera traumatizar a mi hija, no señor, pero tengo claro que ciertas cosas es lo que hay y que le guste o no debera afrontarlas y superarlas y para eso estaremos toda la familia apoyandola, pero debera enfrentarse a ello. No veo sentido a estar queriendo penetrar en sus pequeños cocos permanentemente y valorar desde nuestra perspectiva lo que sienten o como les afecta todo.

    cricri le consta realmente? no lo creo yo igual no comparto opiniones pero no me consta que yo lo haga mejor o peor que nadie, no olvide que su creencia no tiene porque ser la 'buena' por parecerlo. No digo que sea malo darles libertades y pese a que me situe en extremos para rebatir ciertas cosas tampoco creo que Armando deje a sus hijos tantas decisiones como pueda traslucir porque de hecho por mucho que queramos negarlo tanto el como usted y yo tendremos que hacer que entren en sociedad. Y como comentaba bola 8 el problema es que el planteamiento que a veces hacen es el de dar responsabilidades y opciones de ADULTO a un niño, olvidandonos nosotros y ellos de nuestra posicion.

    Por cierto dejo a mi hija tan tranquilo a diario en la guarderia y la dejare en el cole igualmente, lo cual no significa que no tenga mis miedos y temores respecto a como afronta la situacion a diario y de si esta bien o mal o si aprende cosas y es feliz haciendolo... eso no significa por ello que deba preguntarle a ella si quiere o no.

    Saludos.

  • 15 !

    Completamente de acuerdo con la opinión de Armando. No se trata de permitirles todo lo que quieran o de que haya una inesistencia de normas sino de respeto y escucha hacia los sentimientos de nuestro hijo. Me parece estupendo si te puedes permitir el lujo (hoy en día para muchos lo es) de poder proponerle a tu hijo la eleción de si quiere o no quiere ir al colegio ¿que quiere ir? va ¿que no quiere? no va. Me parece bien ya que en vuestra situación y como comentas tu mujer no trabaja, se puede hacer cargo. ¿Porqué imponerle algo cuando él mismo puede decidir? La verdad que no lo veo tan aberrante como algunas personas han opinado, sino como una muestra de respeto, de igualdad hacia nuestros hijos.

    Yo por mi parte el año que viene empieza el cole de los mayores y estoy en la busqueda de uno respetuoso y la verdad es que es bastante dificil (a no ser que te desembolses una gran cantidad en uno privado). Quiero un colegio al que vayan para jugar y relacionarse y no para que vengan con un montón de fichas para ir haciendo en casa. Creo que ya de por si el horario es excesivo (9:30 a 17:30) que pienso que mas bien es para adaptarse al horario laboral de los padres que por el interés de la propia criatura. No sé, opino como Aramando, son demasiado paqueños. No hay muchas opciones la verdad.

  • 16 !
  • 17 !

    Crecer es, entre otras cosas, ir tomando decisiones y responsabilidades por uno mismo. Pero, claro, ajustadas a la edad. Mi hija de 3 años puede decidir qué pedir a los reyes, si quiere bocadillo de nocilla o de chorizo, pero no puede decidir si quiere escolarizarse. Es MI responsabilidad integrar a una niña a la que he decidido traer al mundo, sin preguntarle, por cierto, en la sociedad. Cuando llegue el momento, decidirá si quiere ir a la universidad o si prefiere trabajar. Pero no puedo preguntarle si quiere ir al cole a los 3 o a los 6. Yo creo que es mejor a los 3. Tampoco le pediré opinión sobre el calendario de vacunas. Eso es cosa mía. Pero sí que tendrá la última palabra en la película que vamos a ver esta noche o en si la cena-fiesta de los viernes haremos pizza o lo que sea. Y poco a poco, en función de su edad, de su forma de ser... de tantas otras muchas cosas, irá teniendo libertad para tomar otras decisiones mucho más importantes.

  • 18 !

    A mí no me da la impresión de que Armando haya puesto en manos de su hijo la decisión de ser escolarizado, simplemente y teniendo en cuenta que la enseñanza obligatoria no empieza hasta los 6 años, ha tenido encuenta el parecer del pequeño sobre ir al "cole", lo cual me parece muy bueno ya que estamos hablando de niños muy pequeños que no tienen necesidad de ser traumatizados si esta experiencia les desagrada, no es mejor que vayan contentos al cole? para ellos y para nosotros. Bien mirado, el período preescolar (de tres a seis años), no es más que una larga adaptación a lo que más tarde será la andadura escolar, no hay necesidad de hacerles sufrir y considero que es una suerte para los niños el tener en cuenta sus sentimientos al respecto.

  • 19 !

    Manureva, totalmente de acuerdo! RIP, esto es un ejemplo de proporcionar una estructura emocional sólida a un niño: "Esto no significa que debamos soportar la tiranía de caprichos absurdos. Al contrario, el niño no es libre de hacer cualquier cosa, pero nosotros tampoco. Se trata de preguntar al niño qué necesita, en qué lo podemos ayudar, y se trata de relatar también qué nos sucede a nosotros los adultos y qué estamos en condiciones de ofrecer. Luego, haremos algunos acuerdos posibles. Así de fácil" Por eso he dicho que Jon goza de una educación emocional sólida y sana

  • 20 !

    Como psicóloga, como hija y como futura madre quisiera felicitar a Armando por el EXCELENTE trabajo que hace con sus hijos como padre.

    Para mí es evidente que a pesar de su cortísima edad, ya Jon ha internalizado los valores de sus padres, por lo que se comporta adecuadamente y dentro de los límites deseados incluso sin necesidad de que sus padres le "impongan" dichos límites con regaños o castigos. Y al mismo tiempo, al darle la opción de tomar decisiones adecuadas para su edad, le están permitiendo crecer para convertirse en un hombre independiente y seguro de sí mismo, así como responsable.

    Mi madre siempre me hizo sentir desde muy niña que tomaba en cuenta y respetaba mis opiniones, posiciones y preferencias, aunque no necesariamente eso significara que mi familia se guiara por mi voluntad. Simplemente se me escuchaba, se me permitía participar en las decisiones como un miembro más de la familia. Aún así, al mismo tiempo mi madre era y sigue siendo una persona muy recta y autoritaria, que siempre me puso límites clarísimos y que no permitía dudas en cuanto a que ella era la autoridad en la casa y quien tomaba las decisiones. Si por ejemplo mi escogencia acerca de algún tema no era la mejor o más adecuada, mi madre de manera muy comprensiva me permitía expresar mi opinión, la valoraba y luego me hacía saber (sin herir mis sentimientos) por qué no se podrían hacer las cosas a mi gusto, explicándome pacientemente cuál era la manera más correcta de proceder. Eso me convirtió en la mujer segura e independiente que soy ahora, pero con grandes valores y sentido de la responsabilidad. Como ya dije mi madre es una mujer muy recta (a veces hasta la exageración), por lo cual me inculcó unos valores muy firmes, pero su rectitud tampoco era inflexibilidad, por lo que yo pude formarme ideas, opiniones y posturas diferentes a las de ella. Para darles un par de ejemplos, mi madre es católica practicante y así me crió, pero su crianza, tan respetuosa de mi individualidad como ser humano, me permitió crecer para convertirme en una atea. Así mismo, mi madre no cree en la convivencia previa al matrimonio, pero respeta y hasta comprende perfectamente que yo haya decidido vivir dos años con mi novio antes de casarnos e incluso nos ha apoyado amorosísimamente en todo.

    Creo que la principal diferencia entre las personas que al comentar en este post apoyan la postura de Armando o la critican, es el concepto que se tiene de los niños pequeños. Algunas personas creemos que los niños son pequeñas personitas y como tal tienen derecho a ser considerados y tomados en cuenta, por supuesto sin obviar las limitaciones inherentes a su falta de experiencia y conocimiento de la vida, que son evidentes. Otras personas tienen un concepto diferente de los niños y piensan que durante la infancia aún no están capacitados para opinar y decidir y que los padres son los que deben hacerlo enteramente por ello. Ninguna de las dos posturas es mejor o peor que la otra, ambas son válidas, pues evidentemente cada quién hace lo que considere mejor. Me parece muy delicado y arriesgado el atreverse a criticar las decisiones que un padre o una madre tomen a la hora de criar a sus hijos.

    Por mi parte, reitero mi opinión sobre el estilo de Armando: Firme, pero comprensivo, flexible y fomentador de la autoconfianza y la independencia de sus hijos. Así me crió mi madre a mí y así criaré yo a mis hijos también, o al menos ese es mi plan. Y no sólo porque así me haya criado a mi madre, sino porque mis estudios en psicología me hicieron entender que lo más importante en la crianza de un niño es saber imponerle límites (de hecho creo que la mayor parte de los problemas de la humanidad, desde la grosería hasta las guerras vienen dados por la carencia de límites adecuados), pero sin coartar las libertades individuales, que creo deben respetarse sin excepción para todos los seres humanos, desde los infantes hasta los ancianos.

  • 21 !

    annajuanroch, estoy de acuerdo. En cierto modo Jon va al colegio porque o consigues plaza con 3 años en el cole que quieres (que suele ser muy difícil) o con 4,5 o 6 las ves negras. En nuestro caso NO conseguimos que entrara en el colegio que queríamos, aunque entró en uno que se podría definir como "de lo malo, lo mejor". Por otro lado, también creo que los niños deben poder decidir lo que estén capacitados para decidir. Quizás en tu núcleo familiar preguntarle a tu hija si quiere ir o no a la guardería es un sinsentido, porque probablemente irá igualmente, pero en mi hogar, donde no es extrictamente necesario que vaya al colegio, sí nos parecía bien saber qué pensaba él del tema. Como dije, podría ser que dijera que "sí, quiero ir" y que luego no disfrutara del colegio o no fuera contento. En tal caso nosotros mismos, sin consultarle, le habríamos sacado (¿veis como no siempre le dejamos elegir?).

    RiP, "la sociedad es la que es" no es una frase que entre en mi cabeza. Yo entiendo que la sociedad se mueve en una dirección bastante estable y que luchar contra ello es muy complicado, sin embargo me gusta pensar que, pese a vivir en sociedad, podemos ofrecer a los niños la posibilidad de elegir un camino, de ser únicos e individuales y eso no tiene por qué estar reñido con respetar las diferencias.

    No tiene más que ver que educo a mis hijos de una manera diferente a como la sociedad me dice que tengo que hacer (no tiene más que encender la televisión, ese tremendo agente socializador, para ver que supernannys y programas que hablan de la ausencia de límites como causa del problema y de volver al autoritarismo como solución para ver qué pide la sociedad a los padres), para ver que me gusta hacerlo como a mí me parece bien y no como la sociedad me dice que lo tengo que hacer.

    Paranea, ese es el tema. Con 3 años, no va a hacer ningún master, así que, si quiere va y si no quiere no va.

    Cricri y marialuisa_mt, gracias por los apoyos. Por ahí va el tema, la idea no es imponer las normas, sino tratar de que las siga porque él mismo sienta que las debe seguir.

  • 22 !

    He leído todas las opiniones y me asalta un pensamiento...Acaso todos los niños son Jon? Porque todo el mundo se ve reflejado en él? Creo que cada niño, igual que cada padre, es diferente, aunque las emociones sean universales. Quiero decir que no todos los niños son sumisos o anárquicos y no todos los padres sienten o expresan de igual manera.Yo, por mi parte, lo paso mal cada día que tengo que ir a trabajar a 70 kl. de mi casa porque no tengo más opción (económicamente es inviable dejar de trabajar) y cuando mi hijo me dice "mamá no te vayas" pues se me parte el alma. El periodo de adaptación dura toda la vida....

  • 23 !

    Al final como casi siempre esto es un dialogo de besugos. La sociedad cambiara poco a poco segun se avance, pero desde luego no por ser quijotes ni platear a un niño decisiones que no le competen. cricri sigo insistiendo que esa es su idea de una base emocional solida, que no por ello lo es, al igual que no lo sera la mia y quizas ninguna de las propuestas.

  • 24 !

    RiP, creo que a ti lo que te molesta es lo categórico de las afirmaciones, no? Bueno estoy de acuerdo. No hay total seguridad en que las acciones que realizamos ahora sean un seguro para mañana. Cada padre creo que hace lo mejor que puede por el bien de su hijo, sin libro de instrucciones y aprendiendo de las experiencias, experimentando, escuchando a los demás. Pero por ahora, como padres de niños pequeños, nosotros somos los que ponemos límite a las decisiones que nuestro hijo toma. Tú dejarás a tu hijo decidir más o menos y todos los demás igual. Yo creo que siempre en función del comportamiento de nuestro hijo. Pero porque llamar "diálogo de besugos" a tener diferencias de opinión y creencias?

  • 25 !

    INMA, yo entiendo perfectamente porque RiP habla de "diálogo de besugos". O si quieres, diálogo de sordos. Si repasas posts y comentarios sobre las teorias y tendencias que se engloban dentro de lo que se conoce como "crianza natural", verás como te encuentras con un primer post y a continuación, decenas de comentarios, con posiciones encontradas y cada vez más y más distanciadas. Lo digo, porque yo suelo participar en esos debates y es descorazonador. Pensaba poner ejemplos concretos, pero no me apetece empezar el enésimo debate sobre cómo criamos a nuestros hijos.

  • 26 !

    La verdad yo todavia no he tenido este tipo de experiencias por q mi bebe tiene apenas 1 mes y medio, pero me parece q dejarle su espacio en su decision de el elegir en ir a la escuela a tan temprana edad es super importante, no todos los padres dan a elegir desde tan temprana edad y me parece genial tu decision por q de esta manera se va haciendo una educacion con participacion del niño y no como padres maestros.

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