
Cuando un niño cumple tres años es cuando empieza a descubrir que en el mundo hay otras personitas como él y otras personas más mayores, que tienen también sus propias inquietudes, sus propios deseos y sus propias expectativas.
Entonces se dan cuenta de que las necesidades de otros niños pueden chocar con las suyas, y de que hay ocasiones en que se gana y otras en que se pierde. De este modo se inicia un proceso que suele recibir el nombre de socialización (el niño empieza a comprender que vive en una sociedad) y se inicia además un aprendizaje emocional, muy importante para su salud mental.
No es que empiece a sentir emociones, sino que es entonces cuando empieza a comprenderlas (empieza, poco a poco), a conocerlas y en ocasiones incluso es capaz de ponerles nombre (“estoy contento”). En resumen, los 3 años, el momento en que un niño empieza a comprender que vive en sociedad y el momento en el que empieza a conocer las emociones, es un buen momento para poner una televisión en su cuarto, así que, si no sabes qué regalarle para Navidad, ya tienes el regalo perfecto (si te has asustado, sigue leyendo).







