Enuresis y verano, una combinación que afecta notablemente a la autoestima del niño y a sus actividades sociales

Enuresis y verano, una combinación que afecta notablemente a la autoestima del niño y a sus actividades sociales
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La enuresis es la eliminación nocturna, involuntaria y funcionalmente normal de orina que ocurre cuando el niño lleva ya tiempo controlando esfínteres durante el día, pero es incapaz de hacer lo propio por la noche, a pesar de que por edad (entre cuatro y seis años) ya debería haberlo logrado.

Se calcula que este trastorno afecta al 16% de los niños de cinco años, provocándoles vergüenza y baja autoestima que se acrecienta especialmente en esta época del año. Tal es así, que los expertos aseguran que el niño enurético deja de hacer actividades propias del verano en las que haya pernocta, como acudir a colonias, campamentos o dormir fuera de casa con amigos.

El 17% de niños con enuresis no quiere dormir fuera de casa

dormir fuera de casa

Para el doctor Juan Carlos Ruiz de la Roja, Jefe de Urología del Hospital Santa Cristina de Madrid y director del Instituto Urológico Madrileño, las consecuencias de mojar la cama por la noche son terribles, ya que esta condición se da habitualmente todas las noches, por lo que acaba mermando seriamente la autoestima del niño e incluso modificando sus hábitos de vida:

"Esto hace que baje su rendimiento escolar, se adapten socialmente mal, no puedan socializar con amigos... y su condicionamiento llega hasta tal punto que muchos no salen de casa, no acuden a colonias o campamentos de verano, cursos de idiomas en el extranjero o no duermen fuera de su casa con amigos o familiares, para que no se conozca su problema”.

Según datos de la Sociedad Española de Pediatría Extrahospitalaria y Atención Primaria (SEPEAP), la enuresis afecta al 16% de los niños de cinco años, al 10% de los de seis años, al 7,5% de los niños de 10 años y entre el 1-3% de los adolescentes de 15 años. Por tanto, hacerse pis en la cama por la noche es más frecuente de lo que se pueda imaginar.

No obstante, para la SEPEAP se trata de un trastorno "posiblemente infradiagnosticado y, por lo tanto, infratratado", y aunque los niños enuréticos padecen sus consecuencias todo el año, en verano lo sufren de una forma especial.

Cada verano, miles de niños y sus familias se enfrenten a la difícil decisión de acudir o no a un campamento, colonia, curso en el extranjero o actividad similar propia de su edad y la estación del año en la que estamos.

No en vano, según una encuesta nacional realizada por el Instituto de Investigación Core Research,** más del 17% de los niños con enuresis no quiere dormir fuera de casa**, quedarse a dormir en casa de un amigo o ir a excursiones por la vergüenza de hacer público su problema.

¿Qué debemos hacer si nuestro hijo moja la cama?

Si el niño sigue mojando la cama a edades no socialmente aceptadas, debemos acudir al pediatra o urólogo infantil para poner solución al problema, pues los expertos aseguran que "aunque la prevalencia disminuye con la edad, la frecuencia y la severidad de los episodios enuréticos aumentan", por lo que el diagnóstico y tratamiento del trastorno, ya sea conductual o farmacológico, debe ser temprano.

En este sentido, es importante recalcar que restar importancia al problema, ya sea por vergüenza o desinformación, impide el abordaje por parte del médico y conlleva importantes consecuencias en la vida del niño y su familia.

Por nuestra parte, los padres debemos aplicar pautas conductuales como estas que recomienda la SEPEAP:

  • Explicar al niño de manera sencilla cómo funcionan los riñones y la vejiga, para que entienda los mecanismos básicos por los que se produce la enuresis nocturna.

  • No culpar al niño de la situación ni avergonzarlo. Al contrario, es necesario reforzar la idea de que se trata de un retraso en la maduración de esa área, así como resaltar los logros conseguidos.

  • No se recomienda despertar al niño por la noche para que orine, ni tampoco impedirle beber líquidos. Los expertos consideran más recomendable involucrar al niño en su curación, y a que él mismo tome la iniciativa poniéndose el despertador para levantarse por la noche, o enseñándole a que es mejor no ingerir excesivos líquidos después de las siete de la tarde.

  • Conviene establecer un período de observación de al menos dos semanas de autorregistros, es decir, escribir un diario o tabla de micciones e involucrar al niño a la hora de rellenarlo.

Según los expertos, la enuresis tiene solución de forma sencilla y segura, pero para ello es necesario ponerse cuanto antes en manos del especialista, quien nos indicará cómo proceder o qué tratamiento seguir en nuestro caso.

Fotos | iStock

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