Compartir
Publicidad
“Lunch shaming” o almuerzo de la vergüenza: cuando un alumno no puede pagar la comida en la escuela
Nutrición Infantil

“Lunch shaming” o almuerzo de la vergüenza: cuando un alumno no puede pagar la comida en la escuela

Publicidad
Publicidad

Cuando una institución educativa que debería proteger a los niños se vuelve contra ellos, hay algo que está funcionando muy mal. En algunas escuelas de los Estados Unidos, la desigualdad se hace notar cada día a la hora del almuerzo.

Los niños cuyos padres no han pagado la comida escolar son avergonzados en público o castigados con limpiar las mesas frente a sus pares. O peor, se quedan sin comer. En algunos casos se tira a la basura la comida caliente en lugar de dársela a los alumnos que no tienen dinero para pagarla. En su lugar, se les da un vaso de leche, fruta o un bocadillo. Es lo que se conoce como "lunch shaming" o almuerzo de la vergüenza.

Niños avergonzados

En Alabama, un niño de tercero de primaria llegó a su casa con un mensaje para sus padres estampado en el brazo con la leyenda “I Need Lunch Money" ("Necesito dinero para el almuerzo"). En las escuelas, los niños cuentan con un sistema de crédito con tarjetas electrónicas para la cafetería. Cuando los fondos están a punto de agotarse, se les envía un correo electrónico o una nota a los padres notificándoles.

En este caso, optaron por ponerle un sello en el brazo, como si fuera ganado, y que obviamente vieron sus compañeros. Los padres estaban indignados. Dijeron que de esta forma "se intimida y avergüenza a los niños". El niño no volvió a la escuela los pocos días que quedaban de clase para acabar el curso.

Los niños quedan desprotegidos y son estigmatizados por algo que ellos no pueden solucionar. Una práctica inaceptable y muy criticada por los activistas contra el hambre.

Profesores y alumnos solidarios

Comida
Ningún niño debe ser obligado a limpiar las mesas de la cafetería o tirar a la basura una comida a causa de una deuda.

Las escuelas no son sólo sitios donde aprender matemáticas o historia. La importancia de una alimentación saludable en la escuela es clave para el buen rendimiento de los niños en las aulas.

Cuando las autoridades no toman medidas para acabar con estas desigualdades, las soluciones suelen venir de quienes están más cerca. En este caso, de la mano de los propios compañeros y profesores. Algunos niños invitan el almuerzo a sus compañeros o traen vianda extra de casa para compartir con sus amigos. Lo mismo hacen algunos profesores viendo que es la única solución que tienen en su mano para que sus alumnos coman como es debido.

Una profesora de Sillicon Valley comentaba al New York Times: “Cuando me di cuenta que tenía a un alumno hambriento en mi clase sólo tenía una solución. Mi marido cada día me prepara un desayuno completo y le pedí que ampliara al doble o triple la ración de lo que comería habitualmente".

Una madre de Albuquerque ha estado preparando a diario dos almuerzos para que su hijo Dylan invitara a un compañero que solo llevaba una pieza de fruta.

Incluso personal de la cafetería intenta ayudar en lo que puede. Tras morir la cajera que ponía dinero de su propio bolsillo para que los niños comieran caliente, un donante anónimo pagó la deuda de almuerzo de 158 estudiantes de una escuela de Port Clinton (Ohio).

Nuevo México lo acaba de prohibir

Aunque las leyes no lo permitían tampoco lo perseguían. Nuevo México es el primer estado en crear una ley para prohibirlo. El jueves pasado, la gobernadora Susana Martínez firmó el documento “Hunger-Free Students’ Bill of Rights” (lo que vendría a ser una Declaración de Derechos de los Estudiantes Sin Hambre de Nuevo México), para que las escuelas trabajen conjuntamente con los padres para poder pagar sus deudas o acepten la asistencia alimentaria federal.

Las medidas se aplicarán en todos los centros escolares públicos y privados que reciban subsidios del estado para desayunos y almuerzos.

La inseguridad alimentaria no sólo sucede en Nuevo México. De acuerdo con la Asociación de Nutrición Escolar, más de tres cuartas partes de los distritos escolares tenían deudas de los padres sin cobrar al final del último año escolar. En una encuesta realizada por la asociación, los distritos informaron de una deuda media de unos pocos miles de dólares, pero algunos alcanzaron los 4,7 millones de dólares.

Vía | The New York Times
En Bebés y más | ¿Sabemos lo que comen los niños en el colegio?, Comer en el colegio: ¿qué deberíamos esperar de los comedores escolares?

Temas
Publicidad
Publicidad
Publicidad
Inicio
Inicio

Ver más artículos