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De canica a huevo de gallina: así evoluciona el estómago del bebé en sus primeros diez días de vida

De canica a huevo de gallina: así evoluciona el estómago del bebé en sus primeros diez días de vida
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Muchas madres se preocupan los primeros días tras haber tenido a su bebé porque del pecho sólo sale calostro y en poca cantidad, pensando que quizá su bebé se pueda quedar con hambre. En ocasiones, también los comentarios poco afortunados del entorno pueden llevar a este tipo de creencias.

Sin embargo, es importante saber que el estómago de un recién nacido puede albergar tan sólo entre 5ml y 7ml de leche, o lo que es lo mismo, tiene el tamaño de una canica que irá evolucionando conforme a la producción de leche de su mamá. ¿Cómo es este crecimiento y en cuantos días se produce?

Recién nacido, su estómago es como una canica

canica

Los primeros días tras el parto, los pechos de la madre producen pequeñas cantidades de calostro, las justas e indispensables que el bebé necesita. La capacidad del estómago del recién nacido es muy pequeña, pudiendo llegar a albergar entre 5ml y 7ml de leche.

Por tanto, el bebé no necesita más y no se queda con hambre, por mucho que algunas personas del entorno puedan decir a la reciente mamá. Piel con piel y lactancia a demanda es lo único que necesita el recién nacido.

Y es que a veces se cae en el error de creer que el bebé "se queda con hambre" y necesita biberones de refuerzo y lo único que conseguimos así es aumentar a marchas forzadas el tamaño de su pequeño estómago, lo que podría traducirse a largo plazo en problemas de obesidad infantil.

Al tercer día, es como una nuez

nuez

Las tomas frecuentes las primeras horas de nacido facilitarán la subida de la leche y poco a poco el bebé irá tomando más cantidad y la producción de la madre se irá adaptando a sus necesidades.

Al tercer día de nacido, el estómago del bebé tendrá el tamaño de una nuez o de una pelota de ping pong. Es capaz de albergar entre 22ml y 27ml de líquido; es decir, cuatro veces más que tres días atrás. ¡El crecimiento es impresionante en tan poco tiempo!

A la semana de nacer, es como un albaricoque

albaricoque

En la primera semana de vida los pechos de la madre han ido produciendo cada vez más leche y el estómago del bebé también ha crecido gradualmente y en paralelo a dicha producción, hasta alcanzar el tamaño de un albaricoque, pudiendo albergar entre 45ml y 60ml.

A los diez días, es como un huevo de gallina

huevo de gallina

Hacia el décimo día de nacido, la leche de la madre se transforma en leche de transición, que contiene menos proteínas que el calostro y que variará día a día hasta alcanzar la composición de la leche madura.

El volúmen aumenta en cada tetada por lo que el estómago del bebé se adaptará a esta nueva circunstancia creciendo hasta alcanzar un tamaño similar al de un huevo grande de gallina y una capacidad de entre 60ml a 81ml. Entre los diez y los catorce días de vida, el volumen del estómago del bebé crecerá aún más hasta llegar a los 100ml.

Madre e hijo se compenetran: ella irá produciendo más leche conforme el bebé vaya aumentando el volúmen de su estómago para tomarla. O quizás sea al revés, el tamaño del estómago del bebé aumenta y el cuerpo de la madre, que lo sabe, produce más leche para darle lo que necesita.

Con estos ejemplos tan gráficos queda claro que el volúmen del estómago del bebé va creciendo conforme aumenta la producción de la leche materna (o viceversa), por lo que es importante respetar sus ritmos y dejar tranquilos a madre y bebé para que vayan conociéndose y ajustando sus necesidades.

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