
La habitación de los más pequeños debe ser un espacio agradable pues allí pasarán muchas horas descansando, leyendo, jugando, pintando…
La luz es una parte muy importante en la decoración del cuarto de los niños, así que para que sacarle el mejor partido debemos tener en cuenta algunas claves para iluminar la habitación infantil.
- Lo ideal es que la habitación reciba la luz natural proveniente del exterior. Ya sea que tenga una ventana como punto de luz, o dos, las cortinas deberán ser ligeras y traslúcidas para aprovechar al máximo la luz pero suavizando el sol directo.
- Es preferible evitar los tubos fluorescentes y las luces halógenas. Si la habitación tiene un tamaño estándar, basta con una luz cenital, es decir desde el techo, y una luz indirecta.








