
Antes de comenzar, hay que puntualizar que el nombre ‘manteca de bebé’ que le han dado los investigadores no es el más afortunado. Lógicamente no está elaborada a partir de bebés. No es una manteca “de bebés”, sino inspirada en los bebés.
Se trata de un ungüento creado por dos científicos holandeses a base de vérnix caseosa fabricada artificialmente. La vérnix caseosa es la sustancia untuosa de color blancuzco grisácea de consistencia similar a la manteca que recubre a los bebés recién nacidos.
La vérnix caseosa comienza a producirse en el útero en la semana 20 de gestación y contribuye a la formación de la piel del bebé manteniéndola aislada de la humedad del líquido amniótico.


