Retiran la custodia de un recién nacido a sus padres discapacitados psíquicos

A veces asusta la ceguera emocional de las administraciones de servicios sociales que, en vez de cuidar a las personas en dificultad, las destrozan. La semana pasada una pareja joven, sin recursos, eran padres por primera vez. Ambos son discapacitados psíquicos y no tienen hogar. Les han retirado cautelarmente la custodia de su hija de dos días de vida.
La pequeña nació sin problemas y la madre la acogió con la misma ternura que las demás mamás, iniciando la creación de un fuerte vínculo emocional y dándole el pecho. Pero 48 horas después del nacimiento los servicios sociales intervinieron y les retiraron la custodia cautelarmente por temor a que no puedan atenderla. La apartaron de sus padres. Se la llevaron sin más. La policía tenía que agarrar al padre que, desesperado, trataba de impedir que arrancaran de su lado a la pequeña.
Y yo pienso en lo que debe sentir un bebé separado de su madre sin poder entender su ausencia y la falta de su cuerpo, su olor, su seno y su mirada.




