
Los niños, cuando comienzan el cole, se enfrentan a un mundo nuevo, diferente, con personas mayores que van a tener autoridad sobre ellos pero con las que no tienen una relación previa ni un vínculo emocional que les tranquilice, con niños desconocidos con los que puede haber tanto una buena conexión como tensiones. Y preguntándoles por el cole y interesándonos por su vivencia podremos estar a su lado cuando nos necesiten.
Igual que puede haber una fácil integración en la escuela puede haber situaciones que a ellos o a nosotros no nos gusten o problemas. La clave para conseguir saber como es la vida de nuestro hijo en el cole, incluso con los pequeños, es hacer que se sientan cómodos hablándonos de ello, expresándose libremente.
Para que nuestros hijos nos cuenten su día a día en el colegio no hay que interrogarlos directa y unilateralmente, pero si introducir una comunicación fluida y segura en la que ambos, ellos y nosotros, nos contemos nuestras vivencias. Por supuesto, paa que el niño confíe en nosotros, hay que escucharlo de forma abierta, sin minimizar sus malas experiencias, ni quitarle importancia a sus miedos o disgustos, ni enjuiciarlos ni calificarlos.
La comunicación y la confianza son un proceso de años, en el que trabajamos desde el nacimiento, respetando al niño y respondiendo a sus necesidades emocionales, pero que se debe sostener durante toda su infancia y adolescencia.


