
Cuando éramos pequeños apenas veíamos televisión y los ordenadores y videojuegos eran bastante raros. Hoy en día, nuevos hábitos de vida han dejado a nuestros hijos muchas más horas sentados en el sillón (o en las sillas en clase, estudiando, extraescolares…) y frente a las pantallas.
Además, la costumbre de caminar deja paso a los traslados en diversos medios de transporte, incluso para los desplazamientos cortos.
¿Mantiene tu familia una actividad física adecuada? Estos cuestionarios de autoevaluación os pueden ayudar a saberlo, y conocer si necesitáis cambiar hábitos para dar el espacio merecido al ejercicio como parte de un estilo de vida saludable.
Para promover que nuestros hijos sean más activos, hemos de reflexionar sobre cómo somos nosotros y mejorar el nivel de actividad. Predicar con el ejemplo, vamos.



