Sigue a Bebesymas

Pasear

Hacer ejercicio es una actividad gratificante que con toda seguridad estarás deseando retomar poco después del parto, pero es muy importante hacerlo de una forma segura y adecuada, por eso en nuestro especial Cuidados Postparto que estrenamos hoy, vamos a empezar por contarte algunas pautas sobre cómo y cuándo es mejor ponernos en forma.

Sin prisa, pero sin pausa. Si progresamos de forma gradual evitaremos riesgos y podemos conseguir, aunque tardemos algo más, muy buenos resultados.

Caminar, tu mejor aliado

Tanto si estabas acostumbrada a hacer deporte como si vas a animarte por primera vez, salir a caminar te ayudará a recuperarte y disminuir las molestias del postparto sin hacer un esfuerzo excesivo para el que tu cuerpo todavía no está preparado.

Hay que empezar por un ritmo pausado y espaciar las salidas en días alternos, con paseos de unos veinte minutos como máximo al principio. Conforme se vayan fortaleciendo los músculos ya irás aumentando el tiempo y el ritmo. También notarás como mejora la circulación de las piernas y que acumulas menos líquidos, lo cual supone un alivio considerable que te ayudará a seguir avanzando.

Es primordial aprender a escuchar bien el cuerpo (seguro que muchas ya lo habéis hecho durante el embarazo) y nunca obligarle a moverse más de lo que puede. Ante la duda, sobre todo durante la cuarentena es mejor pecar por defecto que por exceso, tenemos toda una vida por delante para recuperar la figura y en estos momentos tan delicados un ejercicio inadecuado puede incluso causarnos incontinencia.

Además pasear es una actividad que también beneficia al bebé, mejora sus sistema inmunológico, estimula sus sentidos y es una manera genial de salir los dos a tomar el aire y pasar un buen rato juntos, mientras empiezas poco a poco a quemar calorías.

Yoga

Segundo paso, fortalecer la zona pélvica

Pasados los primeros cuarenta días aproximadamente y antes de que comiences a practicar ejercicios aeróbicos más intensos o de tonificación (como el resto siempre de forma progresiva) hay que dedicar un tiempo a fortalecer la zona pélvica.

La opción más conocida es mediante los ejercicios de Kegel, que seguramente ya habrás practicado durante el embarazo, pero también hay otros ejercicios que podemos ir incorporando a nuestra rutina como los que nos recomendó Mercedes Blanquet, presidenta de la Asociación de Fisioterapeutas Españoles del Suelo Pélvico o cuatro variantes sencillas para practicar con la ayuda de un fitball.

Como todavía es pronto para acudir al gimnasio también podemos practicar en casa si conocemos la técnica rutinas suaves de yoga o pilates, centrándonos más en la respiración e ir adquiriendo mejor postura corporal y no tanto en trabajar abdominales o glúteos, que es mejor reservar para un poquito más adelante.

Con paciencia, cariño y una buena aptitud para aceptar y valorar los cambios que vas notando en tu cuerpo, seguro que consigues no solo verte mejor si no también ganar en salud y llenarte de la energía necesaria que tu nueva situación requiere. ¿Te animas a empezar?

Foto | Genista | Lulemon Athletica
En Vitónica | Cómo volver a los entrenamientos tras el embarazo
En Bebés y Más | Paseos con el bebé

Los comentarios se han cerrado

Ordenar por:

2 comentarios