Nombres femeninos para bebés: personajes del Antiguo Testamento (VI)

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Rafael. Las murallas de Jericó

Nos quedamos en nuestro repaso por la Biblia ofreciendo nombres femeninos para bebés de heroínas del Antiguo Testamento con el Éxodo de Moisés y las mujeres de su vida, su esposa Séfora y su hermana Miriam. Hoy seguimos avanzando y ya estamos en la Tierra Prometida, donde mana leche y miel. Vamos a conocer a las mujeres de la época de los Josué y de los Jueces, que seguro que os resultan inspiradoras si buscáis un nombre hermoso para vuestras hijas: Rahab, Deborah y Jael.

Rahab

Rahab es una de mis mujeres favoritas de la Biblia. Mateo la nombra como una de las antepasadas de Jesús, lo que hace, de su historia, algo especialmente emocionante, sobre todo cuando la conozcamos mejor.

Rahab es prostituta. No hay duda sobre ello, el libro de Josué lo explica claramente. Se trata de una mujer que vive en Jericó y tendrá gran importancia en la toma de la ciudad.

Josué envia a dos espías para que se introduzcan en la ciudad y averiguen como puede tomarla. Ellos entrarán en la casa de esta ramera que vivía en una humilde casa construida dentro de las murallas de la ciudad. Pero pronto se supo de que estos espías hebreos habían entrado y la policía de la época fue a casa de Rahab y le preguntaron donde estaban esos hombres que había dormido alli. Ella les dijo que se habían marchado antes de que se cerraran las puertas de Jericó como se hacía todas las noches y les dijo hacia donde habían huido.

Rahab y los emisarios.

Rahab mintió. Posiblemente no sentía demasiada lealtad hacia sus conciudadanos, quizá no la trataban bien por su profesión, a la que podemos suponer que llevó la miseria de su familia. Además, sabiendo cual era la trayectoria bélica de los hebreos debía suponer que tarde o temprano Jericó caería y colaborar con los espías podría suponer la salvación de ella misma, sus padres y sus hermanos, a los que suelo imaginar niños. Así que cuando la policía llegó ella escondió a los dos espías en el tejado de la casa y ellos se salvaron.

Cuando marcharon, ayudados por ella que les facilitó el descender las murallas desde su ventana, hicieron un pacto. Cuando los hebreos tomaran la ciudad ella podría una señal en su puerta y nadie que estuviera dentro sufriría daño alguno. Los hebreos cumplieron su parte del trato y, cuando atacaron la ciudad y acabaron con sus habitantes, Rahab se salvó y también toda su familia.

Podríamos decir que Rahab traicionó a sus vecinos, pero salvó a su familia cuando nadie, posiblemente, se preocupaba por ellos y estaba condenada a la prostitución.

Rahab luego reaparecerá siendo nombrada como esposa de Salmón, uno de aquellos espías que había escondido en su casa y vivió ya dentro del pueblo hebreo. Su esposo Salmón era sobrino de la mujer de Aaron, el hermano de Moisés, así que la antigua prostituta fue aceptada entre las familias más importantes. No solo eso, sino que su hijo Booz, de quien hablaremos más adelante, es bisabuelo del rey David y, por tanto, eso la convierte en antepasada de Jesús en la genealogía que da Mateo.

El nombre de Rahab proviene de “RACHAV”, raíz en hebreo que significa “abierta, aplia, ancha”. No se utiliza en hebreo como nombre y hay varias teorías acerca de la razón por la cual se la nombró a ella así.

Deborah. Gustave Dore

Deborah y Jael

Deborah(en hebreo DVORA) significa “abeja”. Se trata de la única mujer que aparece entre los jueces del libro del mismo nombre, que narra las visicitudes del pueblo de Israel desde la muerte de Josué hasta el advenimiento de la monarquía.

Deborah era profetisa y hablaba bajo una palmera en el monte de Efraín. Cuando el pueblo de Israel sufría por la opresión de los canaaneos Deborah acompañó a Barac como jefe del ejército de los hebreos para luchar contra Sísara, el general de Canaan y liberarse.

En el libro cuarto de Jueces podemos leer la historia de Déborah en prosa y en el libro quinto ella misma entona un canto en el que narra lo sucedido, siendo este uno de los poemas que se consideran más antiguos de la Biblia.

Jael (en hebreo es YAEL) es la cabra de montaña si pensamos en las letras en hebreo que componen el nombre y entonces componemos oleh = subir. Otra posibilidad de interpretación sería “YA” está por JAweh (el nombre de dios) y “EL” está por Elohim, es decir YAEL = Jaweh es el nombre de dios.

Jael aparece también en el Libro de los Jueces, en los capítulos dedicados a Deborah. Sucede que el general Sísara fue derrotado pero escapó, refugiándose en la tienda del esposo de Jael. Ella, aunque no se nos explican sus razones, le hace creer que lo salvará, pero, cuando duerme, acaba con su vida.

Primero le ofreció leche cuando el le pide de beber, pero, cuando duerme escondido tranquilo bajo una manta, le clava una estaca en la cabeza. Lógicamente la Biblia ensalza su comportamiento pues ayuda a acabar con uno de los enemigos de Israel.

Eeckhout. Ana presenta a Samuel

Ana y Penina

No quiero dejar de mencionar aqui a dos personajes que aparecen en el capítulo del Libro de Samuel destinado a contarnos sobre su nacimiento. Elcaná tenía dos esposas, una se llamaba Penina y otra Ana,del hebreo HANNAH, que significa “encanto y gracia”.

La primera, cuyo nombre significa “perla” tenía varios hijos pero Ana era estéril. La oración de Ana será escuchada por Dios y concebirá al que será el gran profeta Samuel, que, educado luego por el sacerdote Elí terminará siendo el guía de su pueblo y el que ungirá a los primeros reyes de Israel.

Nos quedamos aqui. En la próxima entrega retrocederemos un poco y terminaremos el Libro de Jueces y nos encontraremos con el Libro de Ruth, donde nuevas mujeres aparecen.

Seguiremos repasando el Antiguo Testamento para sugeriros nombres femeninos bíblicos y contando las historias de estas heroínas que tanto han influido en nuestra cultura. Seguro que alguno de los nombres os gusta para vuestras hijas.

En Bebés y más | Nombres femeninos para bebés: personajes del Antiguo Testamento (I), (II) y (III), (IV), (V)

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