“Es un mito decir que la mujer que amamanta no puede tomar medicamentos”. Entrevista a José María Paricio (II)

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Ayer iniciamos una interesante entrevista con el doctor José María Paricio en la que nos habló acerca de un tema bastante problemático para muchas madres lactantes: hay médicos que piensan que las mujeres que amamantan no pueden tomar apenas medicación y por esta razón dejan de tratarlas.

Pudimos leer la primera parte de dicha entrevista y hoy os traemos la segunda parte, también muy interesante y aleccionadora:

Dr. Paricio, con todo lo que se está estudiando acerca de la lactancia y viendo que cada vez hay más información, ¿consideras que las tasas de lactancia materna están aumentando?

Hay más de un problema con las tasas de lactancia materna y es, por una parte el poco interés de los organismos sanitarios en recogerlas (en Sanidad se contabiliza todo menos las tasas de lactancia y me refiero no sólo a España, sino a la inmensa mayoría de países: no hay datos oficiales publicados o fiables) y por otra parte la falta de uniformidad en la definición de lactancia para recogerla. Así que cuando, a falta de datos oficiales, recurres a trabajos parciales publicados en diversos medios científicos, te encuentra datos de lactancia materna exclusiva unas veces o de cualquier lactancia materna, no pudiendo comparar unas zonas con otras.

En general vamos en una línea que no podemos decir que “progrese adecuadamente”: las cifras de mas del 90% de lactancia materna de inicio y más del 50% a los 6 meses que había en las primeras décadas del siglo XX cayeron estrepitosamente en los años 50-80 a menos del 40% al inicio y menos del 5% a los 6 meses; sólo hace unos 20 años que están mejorando estabilizándose actualmente en España en torno al 75-80% y 15-20% respectivamente.

¿Por qué hay tan poca información sobre los medicamentos y la lactancia entre los profesionales de la salud, incluso entre los pediatras?

Hasta hace bien poco ha habido en el mundo profesional sanitario una no consideración sistemática de los deseos de las mujeres, de la maternidad, de la crianza y de la lactancia. Muchos profesionales y empresas farmacéuticas no están en absoluto informados de los beneficios físicos y psicológicos de la lactancia por lo que consideran lo más normal del mundo el recomendar su suspensión sin ningún empacho. Las mujeres que amamantan tienen idéntico derecho que la población general a ser bien tratadas de sus enfermedades con pleno respeto a su lactancia, que es también la de sus hijos.

A raíz de ese vacío de soporte en la sanidad hacia la lactancia han proliferado los llamados “Grupos de apoyo a la lactancia”, compuestos por asesoras de lactancia y madres, ¿cómo valoras el trabajo que están haciendo?

Los considero el futuro posible de la lactancia. A finales del XIX la lactancia, como otros muchos fenómenos humanos no patológicos, entro a formar parte de la consideración de la medicina científica par ser estudiada y analizada por ella, dejando de ser un hecho natural a ser un “fenómeno fisiológico”.

Podemos decir que fue secuestrada, sustraída a las mujeres. Para colmo, fue mal analizada, pues no sólo se olvidó por completo lo que de cultura en el sentido de arte transmitido tiene la lactancia, sino que, centrándose en el tema fisiológico se cometieron errores de concepto impresionantes, acabando por reinterpretar toda la técnica de lactancia a la luz de descubrimientos pseudocientíficos que condujeron a recomendar como buenas unas prácticas que jamás habían existido: los sanitarios, en especial los médicos a lo largo del siglo XX, tenemos una responsabilidad importante en el declive de la lactancia.

Los grupos de apoyo, custodios del arte femenino de amamantar, constituyen la esperanza de que la lactancia se “demedicalice” y vuelva a la sociedad civil, al mundo de las mujeres, de las niñas y los niños y de los hombres, de dónde nunca debió salir.

¿Quieres decir entonces que la lactancia está siendo vista desde un prisma médico en el que hablamos demasiado de nutrientes y beneficios, como si fuera un tratamiento o similar?

Efectivamente, aunque hay un tiempo y un lugar para todo, desde el punto de vista médico se ha monopolizado esta opción despreciando e ignorando el hecho de que la lactancia materna no es sólo leche materna: es un fenómeno bio-cultural complejo, es un fenómeno íntimo relacional entre personas, es un sistema cálido de cuidados precisos y un acto de amor y de placer…

Es difícil explicar bajo la simplista concepción de lactancia igual a leche el porqué la mortalidad infantil (en su primer año) de lactantes en Francia en el siglo XVIII era de 100 por mil nacidos cuando eran amamantados por sus madres, de 200/1000 si eran amamantados por una nodriza en el domicilio familiar y de 400/1000 si vivían en el pueblo de la nodriza que les daba pecho. ¿Cómo es posible que unos tuvieran el doble o incluso cuatro veces más riesgo de morir, si todos tomaban leche de mujer?

Muchas madres volverán al trabajo tras 16 semanas de baja maternal, ¿crees que vale la pena que amamanten para sólo cuatro meses?

Nuestras leyes deben adaptarse a las recomendaciones sanitarias de lactancias exclusivas de 6 meses al menos. Nuestras autoridades son miopes por no comprender los beneficios, no ya para mujeres y lactantes sino para la sociedad en general, que la verdadera conciliación de la vida familiar con la laboral comportaría.

Mientras, si me preguntas si vale la pena amamantar un sólo día, una sola hora, puedo asegurarte que sí.

En Bebés y más | “Es un mito decir que la mujer que amamanta no puede tomar medicamentos”. Entrevista a José María Paricio (I), Lactancia y medicamentos, Algunos antidepresivos pueden dificultar el comienzo de la lactancia, Razones médicas para no amamantar (II)

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