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Hace unos días empezamos a responder las preguntas más frecuentes de las embarazadas dentro del primer trimestre del embarazo.

Hablamos de los primeros síntomas, de los cambios de humor, de los cambios corporales y de la subida o bajada de peso y hoy tocaremos otros temas que suelen estar en la mente de las mujeres que acaban de quedarse embarazadas e incluso en la de sus parejas.

No tengo apenas síntomas, ¿es normal?

Pues sí, lo es. La mayoría de las mujeres embarazadas sufren uno o varios de los síntomas que comentamos en la anterior entrada (cansancio, náuseas, vómitos,...), pero no todas. Algunas pasan el primer trimestre sabiendo que están embarazadas porque la prueba fue positiva o porque se han hecho una ecografía que ha confirmado que un bebé crece en sus úteros.

Estas mujeres empezaran a notar el embarazo a partir del segundo trimestre, seguramente, que es cuando la barriguita empieza a crecer hacia el exterior.

Pero si la barriga empieza a crecer a las 12 semanas, ¿por qué ya no me van bien mis pantalones?

Muchas mujeres notan pronto presión en la cintura con su ropa habitual y tienen que buscar pantalones o faldas más grandes. Se suele pensar que es porque la barriga empieza a crecer por el embarazo, pero la razón no suele ser el útero, sino el intestino (a menos que la mujer esté embarazada de más de un bebé).

Los cambios hormonales hacen que haya más gases en el intestino y se produzca estreñimiento, generando una sensación de hinchazón que hace que aumente el perímetro abdominal.

¿Por qué tengo sofocos?

Al quedarse una mujer embarazada su metabolismo empieza a acelerarse. Esto hace que se genere calor extra que produce la dilatación de los vasos sanguíneos. Este aumento de calor puede hacer que la mujer tenga los llamados sofocos. Es muy difícil evitarlos, así que lo único que se puede hacer es minimizar su acción llevando más de una prenda fina para poder ir quitando y poniendo según sea preciso.

¿Por qué no puedo comer alimentos que antes me gustaban?

Esto sucede por los cambios hormonales y químicos en la sangre, que modifican la saliva. Esto hace que los sabores cambien, a veces hasta el punto de que una mujer llega a no poder probar bocado de algo que antes le gustaba. Existe una teoría que dice que el cuerpo rechaza aquellos alimentos que podrían ser perjudiciales, aunque de momento sólo es una teoría.

¿Tendré antojos? ¿A qué se deben?

Pues sí es posible que los tengas porque el 75% de las embarazadas tienen antojos. Pueden aparecer en cualquier momento del día y abarcan cualquier tipo de comida (hasta la más rara que uno pueda llegar a imaginar).

La causa es todavía indeterminada, aunque parece que está bastante relacionada con el funcionamiento cerebral. Las áreas del cerebro implicadas en el gusto están muy cerca de las áreas que reciben impulsos del útero. Como durante el embarazo las terminales nerviosas del útero van enviando señales al cerebro podrían activarse, por proximidad, algunos receptores del gusto, provocando así los antojos.

La teoría que dice que el antojo viene con la intención de paliar alguna carencia alimenticia de la embarazada está descartada, aunque sí puede suceder, como nos sucede a todos los adultos, que cuando están con la glucosa sanguínea baja (hace varias horas que no comen) tienen ganas de tomar alimentos dulces con alto contenido calórico.

A pesar de que el bebé era deseado lo primero que hice al conocer la noticia fue llorar, ¿por qué?

Cómo vivimos las emociones y las circunstancias es algo muy particular de cada persona. Es muy diferente querer tener un hijo que descubrir que por fin estás embarazada. Esto hace que aparezcan incertidumbres, miedos y que de repente te des cuenta de que tu vida va a cambiar tanto que posiblemente pierdas mucha libertad.

¿Por qué orino tan a menudo, si luego voy al WC y apenas tengo orina?

Porque a medida que el útero se va dilatando la vejiga se va comprimiendo y la sensación de necesidad de orinar llega antes. Hacia el segundo trimestre, más o menos en el ecuador del embarazo se suele notar cierto alivio al respecto porque el útero empieza a dilatarse hacia la parte alta del abdomen, presionando menos sobre la vejiga. Sin embargo, en el tercer trimestre, el peso y el tamaño del bebé hace que la barriga caiga presionando otra vez la vejiga.

¿Puedo conducir estando embarazada?

Sí, el peligro es el mismo para el bebé que para la embarazada, porque el riesgo es el de sufrir un accidente, como sucede con todos los conductores. Deberás ponerte el cinturón de seguridad siempre (hubo un tiempo en el que se recomendaba que las embarazadas no se lo pusieran) y a partir de las 37 semanas sería recomendable ir acompañada o como acompañante, por si te pones de parto.

¿Puedo viajar en avión?

Sí, no hay ningún motivo de salud para no hacerlo, a menos que sufras algún trastorno que lo contraindique (preeclampsia, por ejemplo). A partir de las 32 semanas es muy posible que las compañías aéreas no te dejen hacerlo, pero no porque haya un riesgo para ti ni el bebé, sino porque a partir de ese momento aumentan las probabilidades de que te pongas de parto en el avión.

Continuará...

Dentro de unos días seguimos con la tercera y última entrada respondiendo las preguntas frecuentes en el primer trimestre del embarazo.

Foto | Benklocek en Flickr
En Bebés y más | Preguntas frecuentes en el primer trimestre de embarazo (I), Molestias en el primer trimestre de embarazo, Pérdidas de sangre en el primer trimestre de embarazo, Los primeros síntomas de embarazo

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