
Al enterarse la pareja que está esperando un bebé, junto con la felicidad viene implícita cierta preocupación ante el riesgo de aborto que existe en las primeras semanas de embarazo.
Se cree que uno de cada cinco embarazos acaba en aborto espontáneo y la mayoría se producen en el primer trimestre de gestación, cuando ocurre la división e implantación del óvulo fecundado y la formación de las primeras estructuras y órganos vitales en el bebé.
En cualquier caso, el riesgo de aborto no debe condicionar la felicidad de la pareja ni impedir que compartan el entusiasmo por su embarazo con familiares y amigos si es lo que desean.










