
Cuando, hace poco, explicaba algunas de las cosas que dejo hacer a mi hijo, las normas que pactamos, siempre dentro de algo que me parece importantísimo, como es el tener claros los límites, algunos de nuestros lectores me han pedido que explicara la experiencia de dar el pecho más de seis años.
La “lactancia prolongada”
Ahora, la verdad, no me parece nada especial eso de la “lactancia prolongada”, ni raro. En mi peripecia vital me he encontrado con familias que tienen hijos amamantados cinco, seis o siete años, maravillosamente sanos en lo físico y lo emocional. Entiendo que pueden ser una minoría, pero para mi, al final, es lo habitual entre mis amigos, pero entiendo que no es lo habitual en nuestra sociedad. Y por eso este post.
Por eso creo que puede ayudar a nuestros lectores contaros mi experiencia personal con la lactancia, tanto para quienes se asombran ante un amamantamiento “prolongado” como para quienes dudan si deben destetar aunque no lo deseen.
Mis inicios con la lactancia
Mi lactancia inicial fue una verdadera tortura, sobre todo psicológicamente. Mi embarazo fue, al final, de riesgo, y estuve temiendo por la vida de mi hijo. Mi parto fue traumático, y hoy estoy segura de que provocarlo no estuvo bien llevado. Quizá, pese a eso, la separación innecesaria en el hospital, la estancia y el comienzo de la lactancia fueron lo más doloroso, llegándome a provocar una situación que podría definirse como depresión o, en mi opinión, hoy con mucho trabajo personal y estudio, un estrés postraumático.
Darle el pecho no era, antes del nacimiento, tan vital para mi como luego lo sería. Pero conseguir relactar se convirtió en algo sanador, que me reforzó mucho. Sin embargo, yo no me planteaba la lactancia prolongada más allá del año. Me encantaban las sensaciones de la lactancia, la unión con mi hijo, la paz y la desazón, el sueño lactando, la emoción del empoderamiento. Todo me abría la mente y el cuerpo a una manera de sentirme mujer nueva y muy instintiva que no rechazaba.
Hubo momentos difíciles ese primer año, incluso una vez pasado ese tiempo, de dos meses, hasta conseguir la lactancia materna exclusiva. Mastitis de repetición y mordiscos fueron problemas que, con la ayuda de una asesora de la Liga de la Leche, Lavinia Belli, conseguí superar.
Pero se aproximaba el año y, aunque mantenía la lactancia una vez incorporada al trabajo de manera muy complicada, realmente no deseaba destetar a pesar de enormes presiones del entorno.
Mi descubrimiento de la lactancia sin destete prematuro
Recuerdo perfectamente una reunión de al Liga de la Leche, en la que aquella asesora nos explicaba que ella seguía amamantando a su hijo de cuatro años. Comprendí que no era necesario un destete prematuro si mi hijo no lo deseaba, ni yo tampoco.
Es que hasta ese momento ni se me había ocurrido que pudiera dar el pecho hasta que el niño quisiera, y yo, con mi espíritu de investigadora en Historia y Antropología, me puse a aprender.
Descubrí datos sobre la edad natural del destete y me sentí muy segura.
Me puse a rebuscar en mis libros de la carrera. Llegué a Desmond Morris y a Kate Dettwyler. Y me sentí segura, desde incluso, ya no lo instintivo, sino también lo científico, de lo que deseaba: no destetaría por convenciones, me escucharía a mi misma y a mi hijo. La Organización Mundial de la Salud recomendaba como mínimo dos años de lactancia y la Asociación Española de Pediatría explicaba que el destete humano natural se da entre los dos años y medio y los siete. Mi instinto no era una locura, podía amamantar sin miedo todo cuanto deseara, y yo no deseaba destetar por ese momento.
Luego, en un congreso de Fedalma, pude conocer a Rosa Jové, a Carlos González y a Rosa Sorribas y a muchas madres que daban el pecho más de dos años, y ya no me sentí sola nunca más.
Por supuesto, si me hubiera pedido el cuerpo destetar tras dos años de lactancia, habría replanteado mis premisas, pero nunca sucedió. Todo lo contrario, la crisis de los dos años, las rabietas, el descubrimiento del yo con su acercarse opresivo y su alejarse loco fueron sencillos gracias el pecho.
Amamantar más de uno, más de dos, más de tres años
Las mamás que me consultan sobre lactancia más de un año suelen tener algunas preguntas comunes. La que más preocupa es la lactancia nocturna, pues, es lógico, el deseo de dormir toda la noche es fuerte y las mujeres se cansan.
Mi experiencia, personal y por estudios, es que el sueño infantil es un proceso evolutivo y los despertares nocturnos no dependen de la lactancia. Sin embargo, claro está, una madre que colecha y amamanta es más consciente de ello, pero, durmiendo con el niño la frecuencia y la intensidad de nuestro despertar disminuye.
Yo no podría decir cuantas veces se despertaba mi hijo cuando era un bebé, pero a partir de los dos años y medio las tomas se fueron reduciendo paulatinamente y a los tres tomaba para dormirse y para despertarse además de una o dos veces en la noche. Por el día podíamos pactar las tomas con explicaciones y no me sentía nada agobiada, sobre todo porque, al volver del trabajo, poder amamantarlo era un momento maravilloso para ambos.
Mi hijo es un niño que, desde pequeño, tiene un gran desarrollo verbal y una gran empatía, y eso se acrecentó al cumplir los tres años. La presión del entorno, curiosamente, disminuyó con el tiempo, y yo me sentía muy segura de lo que estaba haciendo. No deseaba destetar y estaba convencida de hacer lo correcto para nosotros.
La hermosa experiencia de la lactancia en la infancia
En la infancia a partir de los tres años la lactancia, diurna y nocturna, se convierte en algo especialmente agradable. El niño es capaz de expresar sus emociones y sentimientos, y reconoce el amamantamiento como un momento y un ámbito especial de recogimiento y comunicación.
Comprende los límites que cada madre desea poner a lactancia, disfruta hablando y amando en esos momentos, se siente seguro y acogido, incluso es capaz de expresar que eso le hace conectar con nosotras y con la sensación del bebé protegido, sabe que el pecho le da consuelo y calma el dolor físico y emocional en la difícil aventura de crecer. Y les hace sentir, ahora que saben explicarlo, que su madre no les niega un instinto natural que les hace felices.
A partir de los cuatro años los despertares nocturnos desaparecieron y el deseo de mamar era algo emocional, hermoso, pacífico, comunicativo, nada agobiante, y fue disminuyendo paulatinamente hasta que la leche dejó de fluir por la escasa demanda. Incluso cuando dejó de haber leche, a veces, tres o cuatro momentos en cada semana, el niño pedía ese contacto especial y reconfortante, y yo nunca se lo negaba, pues me sentía muy cómoda y además, segura de seguir respetando su instinto de mamífero que se desteta muy lentamente.
Mi lactancia ha sido especialmente prolongada según los parámetros de nuestra cultura, pero no según lo natural en el género humano o según otras culturas, como la de Mongolia, por ejemplo.
Yo he dado el pecho más de seis años
No pretendo impulsar a nadie a hacer algo que no desea, simplemente es un testimonio de la vida de una madre normal, que espero que ayude a otras familias a tomar sus decisiones libremente.
Yo he dado el pecho más de seis años, y os aseguro que mi hijo es una persona sana y feliz, no se si por ello, pero desde luego, no ha sido pese a una lactancia prolongada, natural y satisfactoria. Si quieres darle a tu hijo lo que se viene a llamar “lactancia prolongada” no temas nada, es natural.
En Bebés y más | Monitos desnudos: la crianza según Desmond Morris, La edad natural del destete

Comentarios
respetuosa opinión:
con todo el debido respeto, no me parece muy sano para el nene tomar el pecho hasta los 7 años, sobre todo cuando ya ni leche en él hay... tampoco es sano para la mujer q (me parece) dejar de dar el pecho (q coincido con q es un acto de amor profundisimo) es también empezar a volver a hacerse dueña de ese cuerpo q estuvo siempre a disposicion del bebe... poder volver a encontrarse con una misma y con la pareja, empezar a desprenderse de ese bebe q no es tan indefenso como nos parece y q merece tambien el derecho a crecer desprendido un poco de la madre para descubrir su autonomia..... ademas del edipo y mil temas mas me parece q no es conveniente.... yo tengo un nene de 7 años q tomo un año, la nena de 4 q tomo 4 meses por razones de problemas familiares q hicieron q se me retirara la leche y un bebe de 8 meses q tomo hasta el mes pasado. Pienso en mi nene de 7 años q paso a segundo grado, q me plantea cosas de adultos, q es independiente seguro de si mismo y q va formando y descubriendo su caracter... como seria darle el pecho a el, no puedo ni imaginarmelo.- desde ya, respeto tus argumentos.- saludos, laura
interesante
El problema que planteas de las preguntas de tu hijo de 7 años son más prejuicio sexual tuyo que un problema en sí mismo. Si no eres capaz ni de discernir tú misma lo que es funcionalidad alimento-emocional del niño y sexual de tu pareja, acabose. Normal que no te lo quieras ni plantear. Por cierto, las connotaciones sexuales del pecho femenino, solo las tiene la sociedad occidental. Lo verdaderamente triste es que la funcionalidad del pecho no es esa la principal, precisamente. Y lo de que no tienen leche con 7 años... eso creo que carece de todo fundamento, ahí se nota que no tienes experiencia en el tema.
Ni yo misma lo habría dicho mejor
Hola Meriyou, creo que Laura solo ha expresado su opinión personal. Sobre lo de que a los 7 años ya no se tiene leche, pues su fundamento lo ha sacado del texto, pues Mireia comento que al final de su lactancia prolongada dejó de fluir la leche. Tampoco creo que Laura tenga ningún problema con discernir la funcionalidad del alimento-emocional con lo sexual, solo que ella ve la lactancia de otro modo, que para ser realistas es como lo ve la gran mayoría de gente y que costara años que cambie. Al igual que hay que respetar a las mujeres que dan el pecho durante 3, 4 o los años que sean, también se merecen un respeto las que deciden darlo solo 3 meses o las que deciden no darlo. Creo que no hace falta tachar de madre con prejuicios sexuales por tener una opinión distinta sobre la lactancia. Al igual que Mireia ha expresado sus opiniones sobre la lactancia prolongada, Lura ha expresado las suyas.
Un saludo!
interesante
Mireia, muchas gracias por este nuevo artículo y por esta nueva perspectiva de la lactancia que nos muestras. Admiro tu integridad porque sabes exactamente por qué lo haces y eres consciente de lo que necesitáis tu hijo y tú. Además estoy segura de que si tu hijo hubiera pedido un destete a los 7 meses, lo hubieras respetado de la misma manera.
Está claro que el ofrecer el pecho a tu hijo a esta edad poco tiene qué ver con el hecho de ofrecer alimento "material". Para mí es la forma más preciosa de quitar la sed emocional de una criatura. Sigue escribiendo y sigue provocándonos. Un abrazo.
interesante
Gracias por tus palabras. La verdad es que llevaba tiempo esperando leer algo así porque la presión del entorno a veces es agotadora. No sé hasta cuando estaré dando el pecho a mis hijos pero de momento llevo 3 años y 7 meses (para mí es un orgullo cada día que pasa) y la niña dice que no se destetará hasta los diez años. Supongo que será antes pero desde luego que yo no le voy a poner trabas y menos ahora que viene un nuevo hermanito en camino. El comentario que ahora escucho muy amenudo es: "chica, que ya es mayor, puedes destetarla, explícaselo...". Sí que podría hacerlo y sé que lo entendería pero es que NO quiero hacerlo. ¿Tan difícil es de entender? Supongo que si no has pasado por esto es algo que no entiendes, o al menos es difícil de entender. A mí la verdad es que me cuesta mucho imaginarme a un niño de 7 años "enganchado" a la teta. Creo que es cuestión de tiempo porque pasan los días y mi hija no para de pedir... jejeje "mamá, ¿me das teta?" "Claro cariño" y las dos en el sofá hasta que nos ve el pequeño y viene como digo yo "a la envidia".
Un saludo
Ahora mismo mi historia es más larga. Casi cinco años y en tritándem desde el 16 de agosto del año pasado. Me decidi a escribir mi historia porque yo misma me he encontrado con muchas dificultades y me habría gustado leer algo así para no sentirme "un bicho raro". Hace poco la historia en el blog de la orquídea dichosa. Si quieres leerla puedes hacerlo aquí. http://www.laorquideadichosa.com/2012/05/historias-de-la-teta-la-historia-de.html
Gracias Vanesa
Y gracias de nuevo a ti Mireia porque de vez en cuando leo este post que me anima y me hace sentirme bien cuando tengo a mi niña de casi cinco años en la teta.
interesante
Gracias por este post sumamente interesante. En mi caso llevo amamantando a mi hija 28 meses y en mi entorno es algo que se respeta aunque no se termine de entender, tampoco es algo que yo vaya diciendo por ahí pues pienso que pertenece a la intimidad. Creo que en general la lactancia prolongada no suele encontrar mucha comprensión, hay que vivirlo para entenderlo.
interesante
Gracias Mireilla, me ha gustado mucho leerte, comparto contigo cada palabra que dices y aunque solo llevo 21 meses de lactancia,espero que al menos la intensidad de nuestros sentimientos siga siendo como hasta ahora y sigamos disfrutando las dos cada momento especial que nos brinda el pecho!.Un abrazo
interesante
Me emocionado y todo! Me hubiera encantado poder vivir esta experiencia pero dejé de tener leche a los 6 meses , pero como aun colecho con mi hijo antes de dormir me busca, roza su labios con mi pecho y se queda dormido de una manera tan tierna y hermosa a mi lado, que me encantaría haber tenido mas leche, aun asi tenemos nuestro momento y sigue siendo hermoso! espero que cuando tenga otro hijo poder tener una lactancia prolongada, gracias por el post!
interesante
Gracias! muy interesante.
Como dicen por ahí, cuesta un poco imaginarse a un niño de 7 años lactando, pero lo triste es que justamente es lo más natural.
Mi mamá me amamantó hasta mis 3 años, que me desteté sola cuando quedó embarazada de mi hermano. Treinta años después me acuerdo de su olor y calor, de ver el botón de su camisa con los ojos entreabiertos, de hacerme la dormida para quedarme un ratito más...
Mi hija tiene 10 meses y es teta-fan. Ojalá podamos disfrutar (ambas) de la lactancia muchos muchos meses o años más.
-- editado por última vez a las 14:34
hermosa la nota¡¡¡ gracias por compartir tu experiencia, es una oleada de aire fresco para muchas mamas que decidimos amamantar pasado el año de vida... dar teta es algo único e inigualable... amamanto a mi beba hace 21 meses y ha sido una experiencia muy bella... realmente no se con certeza hasta cuando la amantare, es cierto que el entorno no ayuda, pero en fin la decisión es de la dupla mama-bebe...
me encanta tu mente tan abierta.. pero se coherente con tu articulo y tus comentarios, le respondste a laura como si solo tu opinion fuera la correcta... no hay una verdad absoluta solo opiniones... bu por tu egocentrismo... :) saludos!!
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