Son ya varias las ocasiones en que la lactancia de una madre a un hijo acaba suponiendo un perjuicio, no por temas de salud o desarrollo, sino por la visión negativa de la sociedad hacia la lactancia prolongada.
Si hace medio año conocimos el caso de Habiba, a la que quitaron literalmente a su hija por darle el pecho, ahora conocemos el caso de Begoña López y su hijo Kosmo, de cuatro años, que hasta ahora ha estado tomando pecho.
Sus padres están en proceso de divorcio y la solución, desgraciadamente, está en manos de los jueces. Como siempre, a la hora de dar la custodia a uno de los padres, o a la hora de hacer que sea compartida, se valoran muchos temas y al parecer la lactancia prolongada de Kosmo se ha llegado a convertir casi en un monotema, en este caso, haciendo que sea una de las razones de más peso para que los jueces hayan decidido dar la custodia total al padre, negándosela a esta madre española que vive en Alemania.






