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Si tu hijo se chupa el dedo durante mucho tiempo podría necesitar un logopeda: te contamos por qué

Si tu hijo se chupa el dedo durante mucho tiempo podría necesitar un logopeda: te contamos por qué
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Ciertos hábitos orales como chuparse el dedo, o la succión del chupete o el biberón durante un tiempo prolongado pueden acabar provocando malformaciones bucodentales en el niño, tales como el apiñamiento de los dientes o cambios en los patrones del crecimiento maxilar.

La buena noticia es que si el mal hábito se abandona entre los cuatro y los seis años, estas lesiones pueden revertirse en un alto porcentaje de los casos, gracias al tratamiento conjunto entre el odontólogo-ortodoncista y el logopeda. Hoy vamos a saber cómo trabaja el logopeda ante casos de malformaciones orofaciale por malos hábitos, y por qué es tan importante ponerse también en manos de este profesional.

Los malos hábitos bucondentales del niño y los problemas asociados

A pesar de que todavía hay personas que no dan suficiente importancia a la correcta higiene bucondental del bebé y al mantenimiento de unos hábitos bucodentales saludables durante sus primeros meses de vida, lo cierto es que hacerlo podría ayudarle a prevenir problemas futuros.

Muchas malformaciones bucondentales ocurren tras la succión del dedo, el chupete y el biberón durante un tiempo prolongado. Esta succión continuada provoca malformaciones en dientes y paladar, alteraciones en la mandíbula que ocasiona maloclusión en la mordida, y disfunciones fonoarticulatorias, respiratorias y en la deglución.

Por eso es importante hacer un estudio bucodental completo cuando el niño haya cumplido los seis o siete años, para valorar si se ha producido alguna de estas malformaciones, y en caso afirmativo buscar una solución inmediata antes de que los efectos se agraven.

¿Qué papel juega el logopeda a la hora de corregir estos problemas?

Ante malformaciones bucodentales en el niño todos tenemos claro que el odontólogo y ortodoncista juegan un papel fundamental. Pero más allá del tratamiento odontológico ¿qué más podemos hacer para que las alteraciones anatómicas orofaciales de nuestro hijo se corrijan cuanto antes?

Desde la Clínica CRL, Daniela Neves, logopeda y experta en Terapia Miofuncional, nos explica la importancia de llevar a nuestros hijos al logopeda ante este tipo de cuadros, pues debería ser otro de los profesionales implicados en el tratamiento bucodental del niño.

El logopeda realizará una exploración orofacial con el objetivo de identificar todos los patrones alterados, además de averiguar el origen del desequilibrio:

"Un tratamiento conjunto de ambos profesionales permitirá, no solo corregir la posición dental y eliminar las disfunciones, sino también eliminar los malos hábitos y reeducar y generalizar los nuevos patrones de respiración, masticación, deglución y habla. Todo esto se consigue a través de un tratamiento logopédico denominado Terapia Miofuncional" - detalla Daniela Neves.

¿En qué consiste la Terapia Miofuncional?

Daniela Neves nos explica que la Terapia Miofuncional se basa en un conjunto de técnicas musculares y funcionales, que a través de la rehabilitación activa o pasiva, permiten al niño conseguir una normalización de las funciones orofaciales alteradas, ya sea por la succión durante largo tiempo del dedo, chupete o biberón, como por malas posturas o patrones respiratorios anómalos (los llamados respiradores bucales).

En la Terapia Miofuncional se trabaja sobre todo de manera manual, a través de masajes y manipulación de la zona para conseguir una mayor movilidad, sensibilidad y reeducación de los malos hábitos. También se realizan ejercicios que deben repetirse en casa con ayuda de los padres, tales como:

  • Ejercicios de respiración para corregir los malos hábitos en respiradores bucales

  • Ejercicios linguales para mejorar el control, el tono muscular y eliminar tensiones

  • Sujetar botones con los labios para fortalecerlos

  • Sujetar un palo con los labios para tonificar los músculos maseteros (en las mejillas)

  • Masticación con alimentos de diferentes tamaños

  • Ejercicios deglutorios con agua...

En definitiva, si tu hijo presenta alteraciones orofaciales provocadas por un mal hábito bucodental, es importante que os pongais cuanto antes en manos de profesionales especializados. El trabajo conjunto entre odontólogo y logopeda ofrece excelentes resultados, siempre contando con la implicación de los padres y la toma de conciencia por parte del niño.

Agradecimientos Daniela Neves, del Centro de Rehabilitación CRL

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