¿Sufres la enfermedad de Crohn? Puedes tener un embarazo normal si tomas unas precauciones

¿Sufres la enfermedad de Crohn? Puedes tener un embarazo normal si tomas unas precauciones
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La enfermedad de Crohn, que debe su nombre al apellido del médico que la describió por primera vez en 1932, es una de las Enfermedades Inflamatorias Intestinales (EII) que se caracterizan principalmente por una inflamación crónica en diferentes partes del aparato digestivo.

Aunque no tiene cura, quien la padece vivirá épocas en las que tendrá síntomas (periodos de actividad o brotes), con otros periodos sin síntomas, en los que la enfermedad remitirá y llevará una vida completamente normal. Esto incluye también quedarse embarazada.

De hecho, según la Confederación ACCU Crohn y Colitis Ulcerosa, la mayoría de las mujeres con Enfermedad de Crohn tendrá un embarazo y un parto normal, siempre y cuando no esté activa la enfermedad.

¿Es seguro el embarazo con Crohn?

Hace unos años se consideraba que el embarazo empeoraba los síntomas en una parte de las pacientes con enfermedad de Crohn. Sin embargo, hoy en día gracias a los nuevos tratamientos disponibles que ayudan a controlar la sintomatología, el embarazo se puede desarrollar sin ningún problema.

La única indicación pasa por procurar no quedarse embarazada cuando tiene activa su enfermedad, ya que se corre el riesgo de pérdida del feto, de parto prematuro y de nacimientos de bajo peso. De ahí la conveniencia de que una mujer con Crohn consulte con su especialista en digestivo, un gastroenterólogo, y que con la colaboración del ginecólogo se programe el embarazo, para que la concepción tenga lugar durante un periodo de remisión de la enfermedad.

El Grupo Español de Trabajo en Enfermedad de Crohn y Colitis Ulcerosa (GETECCU) recomienda que las mujeres con esta dolencia no se queden embarazadas hasta que no estén en remisión de la enfermedad al menos entre tres y seis meses, que no abandonen el tratamiento pautado.

La evolución del embarazo suele ser buena, siempre y cuando se produzca durante una etapa de remisión.

La mayoría de los medicamentos utilizados para tratar la enfermedad son seguros y compatibles con la gestación. El único fármaco prohibido en la gestación, según es el metotrexato porque puede causar malformaciones en el feto.

¿Afecta a la fertilidad?

Desde ACCU explican que la enfermedad de Crohn no afecta a la fertilidad de hombrees ni de mujeres, aunque durante los brotes puede disminuir porque hay tratamientos que reducen el deseo sexual. Además, el semen puede presentar alteraciones que se han relacionado con déficit de zinc, que se normalizan cuando se alcanza la remisión.

En algunos casos concretos, señalan desde ACCU los afectados pueden tener problemas para concebir. En el caso de los hombres si toman sulfasalizina y, también las mujeres en las que el proceso inflamatorio afecta al aparato reproductor y en las que precisan cirugía, como la colectomía total, que dificultan que el embrión permanezca en la matriz.

Por suerte hoy en día, las épocas sin brotes o recaídas son cada vez más largas gracias al control terapéutico que se consigue de la enfermedad, lo que favorece llevar una vida normal.

Una enfermedad crónica sin causa conocida

Crohn 2

Entre los síntomas de esta enfermedad, que suele manifestarse entre los 15 y los 30 años, destacan diarrea, dolor abdominal, fiebre, la pérdida de apetito y de peso, cansancio y fatiga, úlceras, fisuras y fístulas. También puede afectar a otros órganos diferentes a los relacionados con el aparato digestivo, como la afectación las articulaciones o lesiones en la piel.

De causa desconocida, desde ACCU señalan que no se considera hereditaria, aunque puede haber una predisposición genética. De hecho, el factor de riesgo más importante para padecer una Enfermedad Inflamatoria Intestinal es la historia familiar.

La posibilidad de que nazca con ella depende de si la padece uno, o ambos padres: un 3%, si solo uno de ellos la tiene, y entre un 25 y un 30%, si la sufren los dos, algo poco probable.

En España hay unos 200.000 afectados por esta enfermedad y aparecen unos 7.500 nuevos casos al año.

Como es crónica, el objetivo del tratamiento médico es conseguir que la enfermedad esté inactiva el mayor tiempo posible, controlando los síntomas, la curación de las lesiones y la prevención de las complicaciones, evitando así las recaídas.

Para lograrlo, se pueden usan fármacos, controlar la dieta o recurrir a la cirugía si la enfermedad provoca complicaciones, como fístulas, perforación u obstrucción intestinal, o si el tratamiento médico no funciona.

Evitar el estrés y comer sano para controlar la enfermedad

La alimentación es la herramienta más utilizada por el especialista para controlar la enfermedad. Cuando el cuerpo tiene todos los nutrientes que necesita, ejerce un efecto anti-inflamatorio que mejora la respuesta inmunológica y permite combatir las infecciones del intestino. Si por el contrario faltan, la enfermedad empeora.

Hay que seguir una dieta variada, con alimentos ricos en hierro, calcio y proteínas, para evitar una posible desnutrición.

Además, como no se conocen las causas desencadenantes de la enfermedad y de los brotes, se cree que el estrés juega un papel importante. De hecho, los investigadores han estudiado si los acontecimientos vitales traumáticos que sufre una persona influyen negativamente en el estado de salud del paciente con enfermedad de Crohn.

Igualmente, se han hecho estudios para saber cómo influye el “estrés diario” (llegar tarde a una cita importante, sufrir un atasco, discutir con tu pareja, etc.) y el “estrés percibido” (preocupación por problemas que creemos van a pasar, aunque todavía no los tengamos). Las investigaciones actuales apuntan a que existe una relación entre “estrés percibido” o “estrés diario” con el riesgo de sufrir brotes o recaídas.

Así que las recomendaciones de los expertos pasan por apostar por un estilo de vida saludable. Los médicos insisten en que los enfermos con Crohn, además de seguir una dieta saludable, hagan ejercicio físico moderado, duerman bien y eviten el alcohol y el tabaco.

Fumar agrava su enfermedad, aumenta el número de brotes y conlleva un tratamiento más agresivo para controlar la enfermedad e incluso llegar a recurrir con mayor frecuencia a la cirugía.

Ante esta realidad, parece claro que si padeces Crohn y quieres ser madre, lo primero es adoptar unas rutinas saludables para evitar rebrotes y programar el embarazo con tu especialista. Y, evita el estrés. Tu salud y tu bebé te lo agradecerán.

Vía | Confederación ACCU Crohn y Colitis Ulcerosa

Fotos | iStock

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