Enfermedad de Crohn: qué es y cómo afecta a niños y adolescentes

Enfermedad de Crohn: qué es y cómo afecta a niños y adolescentes
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Las dolencias inflamatorias intestinales, tanto la enfermedad de Crohn como la colitis ulcerosa, tienen cada vez una mayor incidencia en la población infantil. De hecho, los expertos hablan de que el número de niños con estas patologías ha aumentado un 10% en los últimos 25 años.

Son datos del Grupo Español de Trabajo en Enfermedad de Crohn y Colitis Ulcerosa (GETECCU) y la Confederación de Asociaciones de Enfermos de Crohn y Colitis Ulcerosa de España (ACCU España).

Pero ¿qué es exactamente la enfermedad de Crohn? ¿Cómo afecta a los niños y adolescentes?

¿Qué es la enfermedad de Crohn?

Se trata de una enfermedad crónica que se engloba dentro del grupo de Enfermedades Inflamatorias Intestinales (EII), entre las que también se encuentra la colitis ulcerosa, y que se caracteriza por una inflamación crónica en diferentes partes del aparato digestivo: desde la boca hasta el ano, aunque es más frecuente que afecte a la vez a la parte final del intestino delgado (íleon) y a la inicial del intestino grueso o colon (el ciego).

Su nombre procede del apellido del médico que describió la enfermedad por primera vez en 1932, pero nunca llegó a padecerla.

Aunque suele diagnosticarse en la adolescencia y la juventud, entre los 15 y 30 años, uno de cada diez nuevos casos son niños menores de 15 años, sin discriminar por sexo. Hoy en día hay en España unos 200.000 afectados por esta enfermedad y aparecen aproximadamente unos 7.500 nuevos casos al año.

Se desconocen las causas que la provocan

Crohn 2

Las investigaciones actuales indican que diversos factores ambientales -como la dieta, hábitos higiénicos, infecciones...- pueden alterar la respuesta del sistema inmunológico en algunas personas, a causa de sus características genéticas, originando el desarrollo de la enfermedad.

Por eso no se considera una enfermedad hereditaria, aunque puede haber una predisposición genética. De hecho, el factor de riesgo más importante para padecer una Enfermedad Inflamatoria Intestinal es la historia familiar.

Además, desde la ACCU señalan un aumento significativo de su incidencia en muchas áreas de España, existiendo una relación clara entre el incremento de los casos con el desarrollo económico de la zona geográfica: se estiman 116,5 casos por cada 100.000 habitantes.

Un padre con enfermedad de Crohn tiene un 5% de posibilidades de que su hijo padezca alguna Enfermedad Inflamatoria Intestinal (EII); y entre un 15 y un 30% si la padecen ambos.

¿Cuáles son sus síntomas?

  • La diarrea. Puede indicar qué zona del tubo digestivo está afectada por la enfermedad. Así, si es de escaso volumen pero acompañada de sangre, significa que la zona lesionada es el colon. Por el contrario, si son deposiciones voluminosas, indica que es el intestino delgado el afectado por la inflamación.

  • Dolor abdominal. Aparece en distintas zonas del abdomen dependiendo de dónde se encuentre la inflamación y si se ha producido alguna obstrucción en el aparato digestivo.

  • La fiebre.

  • La pérdida de apetito y de peso.

  • Hinchazón de los pliegues anales, fisuras, fístulas y abscesos (bolsas de pus) si hay problemas en el ano.

  • Cansancio y fatiga.

  • Úlceras, fisuras y fístulas (comunicaciones entre el intestino y otros órganos), por las que a veces sale material sucio del intestino hacia otras partes del cuerpo.

  • Afectación de las articulaciones (incluso artritis) y lesiones en la piel.

¿Cómo se trata?

Gastroenteritis

Esta enfermedad crónica no tiene cura, aunque no es siempre palpable. Quien la padece vivirá épocas en las que tendrá periodos de actividad o brotes con otros periodos sin síntomas, en los que la enfermedad remitirá. Y la esperanza de vida es similar al del resto de la población.

Por eso, el objetivo del tratamiento médico es lograr que la enfermedad no esté activa por el mayor tiempo posible, controlando los síntomas, la curación de las lesiones y la prevención de las complicaciones, evitando así las recaídas.

Para lograrlo, se pueden usan fármacos, controlar la dieta o recurrir a la cirugía si la enfermedad provoca complicaciones, como fístulas, perforación u obstrucción intestinal, o si el tratamiento médico no funciona.

Crecimiento más lento y pubertad tardía

El 25% de los casos de EII se produce en la adolescencia y es poco frecuente en menores de 10 años.

La enfermedad de Crohn es la misma en los niños que en los adultos, pero si aparece en la pubertad puede provocar cambios en el crecimiento y desarrollo del niño.

La Enfermedad de Crohn hace que el crecimiento del niño sea más lento e incluso se detenga, y que sufra problemas en su desarrollo sexual.

Entre las razones de estas consecuencias:

  • Tiene menos apetito y come menos ante el temor de sufrir dolor intestinal.

  • Durante los brotes el cuerpo consume más calorías de lo normal y pierden nutrientes debido a la inflamación, diarreas y lesiones de la mucosa.

  • La disminución del contenido del calcio y el fósforo en los huesos.

La importancia de la dieta y los hábitos sanos en el tratamiento infantil

Alimentos

Los médicos ponen especial énfasis en lograr un buen crecimiento y desarrollo del menor. Para lograr este objetivo, la nutrición juega un papel muy importante y es la herramienta más utilizada por el especialista para controlar la enfermedad.

Es vital para evitar la desnutrición que a veces registran los pacientes o bien para prevenirla. Los padres deben apostar por una dieta variada, con alimentos ricos en hierro, calcio y proteínas. ¿La razón? Cuando el cuerpo tiene todos los nutrientes que necesita, ejerce un efecto anti-inflamatorio que mejora la respuesta inmunológica y permite combatir las infecciones del intestino.

Ante el déficit de ciertos nutrientes, la enfermedad empeora y aparecen más complicaciones.

Como no se trata de una enfermedad contagiosa, el menor puede llevar una vida totalmente normal y hacer ejercicio de manera habitual. De hecho, cualquier deporte es recomendable, aunque es aconsejable consultar con el especialista antes de que el niño comience una nueva actividad.

Su especialista es el encargado de las enfermedades que afectan al aparato digestivo, aunque según la evolución de la enfermedad también consultará con reumatólogos, dermatólogos, nutricionistas, ginecólogos y cirujanos. Y todos los tratamientos deben recogerse en un informe médico cuando viajáis.

Además, como consecuencia de la enfermedad el niño puede ponerse triste, sentir ansiedad o inseguridad. Es muy importante el apoyo emocional tanto de los médicos como de la familia y del entorno escolar cuando aparece la enfermedad en un niño o cuando sufre brotes.

Vía | Confederación de Asociaciones de Enfermos de Crohn y Colitis Ulcerosa de España ACCU España

Fotos | iStock

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