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¿Qué hay que fomentar en los peques el autocontrol o la autoestima?

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Hace algún tiempo publicábamos en Peques y Más que la autoestima se tiene que construir desde la infancia para que cuando los niños crezcan tengan iniciativa y puedan acercarse a los retos con alegría y confianza. Entonces decíamos que estábamos de acuerdo y que es muy importante trabajar en la autoestima de los peques. Sin embargo, hace unos meses, un tuit de Mario López de Ávila abría una nueva visión, y decía así:

En la formación de la personalidad del niño, debemos fomentar la autodisciplina o el autocontrol antes que la autoestima

La frase surge de un libro llamado Willpower del Dr Roy F Baumeister, a quién se le puede ver ofreciendo algunas explicaciones al respecto en un vídeo más abajo. En la parte dedicada a la formación de la personalidad del niño efectivamente ilustra con muchos ejemplos cómo la autoestima en los niños no consigue grandes resultados sino que es el autocontrol y la autodisciplina la que lo hace.

Según el autor la autoestima se ha convertido en una palabra familiar que utilizan los profesores, los padres y los terapeutas y que el reto era aumentar la autoestima en los niños suponiendo que esto tendría en ellos resultados positivos.

Sin embargo, según el autor, la evaluación de los efectos de la autoestima es complicada porque es difícil asegurar que el éxito del niño sea una consecuencia directa y porque cada niño es diferente. Y aunque hay muchos peques con buenas cualidades también aparecen personas narcisistas y engreídas que aprovechan su condición. Tampoco se ha conseguido contrastar que exista una correlación entre la autoestima y el rendimiento escolar, básicamente porque una alta autoestima es en parte una consecuencia de un buen expediente académico. Y aunque no se puede asegurar que la autoestima impacta en la buena ejecución de la tarea sí se ha comprobado que facilita la persistencia aún después de haber sucumbido al fracaso.

En el libro Willpower también se indica que el narcisismo aparece en las personas que tienen una alta autoestima y que puede impactar en las personas que la tengan baja porque incrementa los prejuicios y la discriminación hacia ellas. Además también indica que el narcisismo conduce a una mayor agresividad que se pone de manifiesto cuando se siente con el orgullo herido. Al parecer sí que se ha comprobado que la autoestima tiene una fuerte relación con la felicidad y actúa frente al estrés o a la depresión.

Baumeister también ha comprobado que una alta autoestima no impide que los niños se puedan acercar, conforme crecen, a fumar, beber, consumir drogas o tener relaciones sexuales antes de tiempo. En todo caso, una alta autoestima fomenta la experimentación, lo que puede aumentar la actividad sexual precoz o el iniciarse en la bebida. Una excepción importante es que una alta autoestima reduce las posibilidades de la bulimia en las mujeres.

En el libro se indica cuál es el camino a seguir con el autocontrol y la autodisciplina y especialmente indica como referencia a los países asiáticos y en concreto a los inmigrantes que desarrollan su carrera profesional en los Estados Unidos. De ellos dice que trabajan la disciplina y el autocontrol desde muy pequeños y que están condicionados genéticamente ante el TDAH del que apenas se tiene noticia en la cultura China. Destaca que los padres de estos niños asiáticos inmigrantes en Estados Unidos, tienen un comportamiento que se podría traducir como autoritario y permisivo, esto es, marcando unos límites aunque con muchas concesiones, principalmente dar autonomía a los pequeños y prestar atención a los deseos de los niños. Al parecer esta forma de tratar con los niños está arraigada en la cultura oriental y pone el foco en entrenar, gobernar y amar a los niños. Y es que las madres de estos peques cuando vuelven del colegio les preguntan por sus progresos, se interesan por lo que han aprendido e intentan ayudar en casa con las tareas para el día siguiente. En contraste a este comportamiento está el europeo de no presionar a los niños en su rendimiento académico o, como hemos comentado, eliminar las tareas escolares.

La obra de Baumeister está disponible en el enlace de más abajo y se puede profundizar mucho más en su lectura con ejemplos, detalles y resultados de los estudios realizados.

En mi opinión me parece que es un intento de justificar qué está pasando en la civilización occidental que ha alcanzado un nivel en el que parece que nos cuesta avanzar y en el que le hemos quitado al niño muchas responsabilidades porque disfruta de una gran cantidad de ventajas y apoyos. Ese escenario se contrapone a la civilización oriental en la que no se da nada por ganado y en la que conseguir resultados requiere esfuerzo, atención, dedicación, pasión y mucha devoción para que el hijo mejore o enriquezca la situación anterior (casi siempre desfavorable).

En todo caso estoy de acuerdo en que aunque la autoestima es muy importante no parece que ayude a conseguir nada extraordinario salvo no perder la ilusión y el empuje aunque es el autocontrol el que permite obtener resultados. Por eso, también abre la puerta Baumeister al uso de la gamificación en el proceso educativo por su efecto positivo en el aprendizaje y formación de los peques.

Aquí dejamos el vídeo de Baumeister en acción presentando parte de su obra Willpower en un vídeo de theRSA.org

Vía | Nodos en la Red Más información | Willpower: Rediscovering the Greatest Human Strength En Peques y Más | La autoestima en los niños se construye desde que son pequeñitos Imagen | Key Foster

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