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Beber pequeñas cantidades de alcohol en el embarazo modifica el rostro de los bebés

Beber pequeñas cantidades de alcohol en el embarazo modifica el rostro de los bebés
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"Que no, mujer, tómate una copita, que no pasa nada". "Pues yo mira, de vez en cuando me tomaba una copa y mira mis hijos, están estupendos". "Las mujeres de ahora os lo tomáis todo muy a la tremenda... tampoco hay que irse a los extremos. Si te fueras a emborrachar, vale. Pero por un poco bebas ya me dirás qué le va a pasar a tu bebé".

Estas y muchas otras son frases que a menudo se escuchan cuando hay algún festejo o celebración, hay alcohol sobre la mesa y entre los participantes al evento hay alguna mujer embarazada. Y es que se sigue creyendo que un poco de alcohol no puede afectar en absoluto al feto que se está formando (cuya placenta no filtra el alcohol), cuando varias investigaciones dicen lo contrario, y una muy reciente hasta demuestra que pequeñas cantidades de alcohol durante el embarazo modifican el rostro del bebé.

En el síndrome alcohólico fetal las diferencias son evidentes

Se sabe que las mujeres que beben mucho alcohol durante el embarazo, de manera frecuente, tienen bebés que pueden llegar a padecer el llamado síndrome alcohólico fetal, en el que no solo hay una afectación evidente del desarrollo cerebral del bebé, sino que además se acompaña de rasgos faciales característicos: son niños con la nariz chata, con los ojos más bien pequeños, la cabeza también pequeña, con un labio superior fino y sin el surco vertical entre la nariz y los labios.

Son niños propensos a tener trastornos de la conducta y de la atención, un menor cociente intelectual, y en consecuencia necesitan de terapias desde el primer momento que puedan ayudarles a desarrollar su máximo potencial, para que sean lo más autónomos posible.

Pequeños cambios en la cara con cantidades menores de alcohol

Esto es lo que dice un estudio reciente, según leemos en NewScientist, al observar a bebés de 12 meses y determinar cómo la cantidad de alcohol consumida por sus madres había podido afectar a la forma de sus cráneos y rostros.

Al parecer, han evidenciado que incluso cuando se habla de cantidades pequeñas de alcohol, pueden observarse efectos sutiles en la formación de la cara del bebé.

Para estudiarlo, los investigadores contactaron con 1.570 mujeres embarazadas a las que siguieron durante su gestación, tras el nacimiento y hasta la edad de un año de cada uno de sus hijos. De todas ellas, el 27% explicaron que habían seguido bebiendo al menos un poco de alcohol en el embarazo.

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A los 12 meses del parto se hicieron fotos de 415 bebés con múltiples cámaras y desde diferentes ángulos. Con dichas imágenes se crearon imágenes 3D de cada uno de los niños en que se podían analizar hasta 70.000 puntos de la cara de cada uno. De este modo, pudieron ver las diferencias sutiles en la formación del rostro de aquellos bebés cuyas madres habían bebido alcohol en comparación con los bebés de las que no lo habían consumido. El rasgo más evidente, al parecer, fue que tenían una nariz un poco más curva hacia arriba, y a la vez un poco más corta.

Ahora bien, en los casos en que el consumo era más bajo, dichas diferencias se apreciaban solo mediante este tipo de técnicas de imagen: a simple vista sería muy difícil percibir esos cambios.

Se desconoce cuál es la repercusión

En los hijos de mujeres que beben mucho alcohol el efecto en sus vidas puede ser claro y evidente. Sin embargo, en los casos de un consumo bajo, aun cuando se produzcan esas pequeñas modificaciones en el rostro, se desconoce cuál es la repercusión real.

Dicho de otro modo: no saben si afecta de alguna manera en el desarrollo del bebé, aunque sí tienen intención de estudiarlo. Jane Halliday, directora de la investigación lo explica así:

No sabemos si los pequeños cambios en la forma de la cara de los niños están conectados de alguna manera con las diferencias en su desarrollo. Tenemos el objetivo de ver esto a medida que los niños crezcan.

De hecho, en los casos menos evidentes, los investigadores sugieren que ni siquiera tienen por qué ser duraderos, dado que la cara de un bebé cambia mucho en los primeros años de vida.

Es por eso que los investigadores instan a las madres que han bebido poco durante el embarazo a no preocuparse, porque por ahora no se tienen más datos, y porque son conscientes de que muchas mujeres beben cuando aún no saben que están embarazadas.

Es más, hay mujeres cuyo consumo es preocupante que tienen bebés sin el mencionado síndrome alcohólico fetal; el problema es que no se sabe aún por qué, y ante la duda la recomendación más lógica es la de evitar el alcohol tanto como sea posible, básicamente porque no se ha podido establecer todavía una dosis mínima segura.

Debe tenerse en cuenta que tan solo han analizado las modificaciones sutiles del rostro de los bebés, y no otras sutilezas que podrían suceder en la formación de los órganos o incluso en la formación y el desarrollo cerebral. Unas diferencias mínimas en la nariz podrían no suponer nada para un bebé, pero unas diferencias mínimas en el hígado, el corazón o el cerebro, por mencionar algunos de los órganos más importantes, podrían significar algo más en la edad adulta.

En cualquier caso solo son hipótesis y falta que, como dicen los investigadores, se estudie más a fondo sobre esta cuestión. Mientras tanto, lo dicho: el alcohol no es bueno para nadie, ni para las madres, ni para los padres, ni para los bebés. Así que en general, cuanto menos se consuma en casa, mejor. Y en caso de embarazo, con más razón.

Como he mencionado al principio, la placenta no lo filtra, así que la concentración de alcohol que se consigue en sangre es exactamente la que recibe el feto. Si la madre llega a tener "el puntillo", imaginad el feto, que es mucho más pequeño y tiene sus órganos aún en formación.

Fotos | iStock
En Bebés y más | El (triste) mapamundi del alcohol durante el embarazo, Recomiendan no beber alcohol a todas las mujeres en edad fértil que no usen anticonceptivos, Sí, sigue siendo necesario advertir de que si estás embarazada no debes beber alcohol

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