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Regresiones en niños: por qué se producen, cómo podemos ayudarles y qué signos deben ponernos en alerta

Regresiones en niños: por qué se producen, cómo podemos ayudarles y qué signos deben ponernos en alerta
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Las regresiones infantiles hacen referencia a serie de conductas propias de una etapa evolutiva anterior, que el niño vuelve a repetir cuando ya parecía haberlas superado. Suelen ocurrir con más frecuencia entre los tres y los cuatro años, y aunque en la mayoría de las ocasiones son transitorias e incluso necesarias, en otras podrían esconder problemas mayores.

Hemos hablado con Mercedes Bermejo, psicóloga, terapeuta familiar y directora de Psicólogos Pozuelo, sobre los motivos por los que algunos niños experimentan estas regresioness¡ y qué podemos hacer los padres para ayudarlos.

¿Qué son las regresiones infantiles?

regresiones infantiles

En primer lugar, Mercedes quiere dejar claro que la regresiones infantiles no son retrocesos, a pesar de que en muchas ocasiones tendamos a considerar ciertos comportamientos como un paso atrás en el desarrollo del niño:

"Debemos considerar las regresiones infantiles como una necesidad que tiene el niño de volver, de manera temporal, a una etapa anterior de su desarrollo que le aporta seguridad. Esto ocurre generalmente cuando el niño está atravesando un momento de ansiedad o una dificultad que le impide gestionar los hábitos que ya había adquirido"

Así pues, y tal y como señala la psicóloga, las regresiones en niños suelen tener un carácter temporal y se dan con relativa frecuencia, especialmente en la franja de edad situada entre los tres y los cinco años, si bien también es posible encontrar comportamientos regresivos en edades superiores e incluso en la etapa adulta, como consecuencia de traumas o situaciones de crisis.

Los comportamientos regresivos más habituales en niños

Las regresiones más habituales en niños tienen que ver con los siguientes aspectos:

También podemos encontrarnos con niños que de pronto vuelven a hablar como un bebé cuando ya habían adquirido destreza con el lenguaje, a pedirnos que les demos de comer como cuando eran pequeños, o a querer beber en biberón, usar chupete o comer papillas, a pesar de haber superado esta etapa.

Principales causas de las regresiones en la infancia

Siempre que el niño ya tenga la capacidad física y madurativa de poder adquirir ciertos hábitos (y esto es importante tenerlo en cuenta porque en ocasiones los adultos nos empeñamos en acelerar etapas para las que los niños no están aún preparados), cuando se produce una regresión temporal es debido a factores psicológicos o emocionales que están afectando al niño, siendo los más habituales los que a continuación detallamos:

Que hacer cuando parece que nuestro hijo experimenta una regresión

regresiones en la infancia

Antes de ofrecernos unas pautas para afrontar las regresiones infantiles, la psicóloga nos recuerda que estas se deben a la necesidad del niño de volver a una etapa previa de su vida, que por lo general implica una mayor atención por parte de los padres o cuidadores, por lo que es fundamental que sepamos actuar en base a ello:

  • Siendo pacientes y manteniendo la calma, sabiendo que se trata de algo natural que acabará pasando.
  • No dar excesiva importancia a su comportamiento ni dramatizar lo que está ocurriendo. Por ejemplo, es comprensible que en un momento dado podamos sentirnos frustrados si nuestro hijo ya controlaba esfínteres y vuelve a hacerse pis en la cama, pero no debemos hacer un drama de ello ni que se convierta en objeto de nuestras conversaciones.
  • Por supuesto, jamás debemos castigar al niño por su comportamiento, imitarle, enfadarnos con él o tratar la situación desde un punto de vista negativo. También es importante que controlemos nuestro lenguaje y la forma en la que nos comunicamos con nuestro hijo, evitando gestos hirientes, entonaciones con rintintín o etiquetando sus comportamientos.
  • El acompañamiento emocional y respetuoso es clave para ayudar al niño a superar esta etapa. Para ello, los padres debemos ser comprensivos, entender por qué nuestro hijo actúa como lo hace y dedicarle todo nuestro tiempo.

La psicóloga también nos aconseja apoyarnos en los cuentos para ayudar a los peques que estén teniendo un episodio de regresión. Algunos, como 'El talismán de Luna' -que nos recomienda especialmente-, abordan aquellas situaciones que pueden experimentar los niños y que implican un cambio impactante en sus vidas. Las historias podrán ser adaptadas a la propia vivencia del menor y ser de gran ayuda para los padres a la hora de entender cómo se sienten y lo que necesitan.

El talismán de Luna: Cuento para abordar el trauma, el duelo y la resiliencia en la infancia: 1 (SENTICUENTOS)

El talismán de Luna: Cuento para abordar el trauma, el duelo y la resiliencia en la infancia: 1 (SENTICUENTOS)

Las regresiones en tiempos de pandemia

La pandemia por coronavirus irrumpió en nuestras vidas hace más de seis meses, y desde entonces hemos tenido que aprender a vivir con esta situación y a lidiar con sentimientos como la impotencia, la frustración o la falta de control, tan importante para los seres humanos. Si a nosotros como adultos nos está afectando esta situación, cuánto más les ocurre a los niños, especialmente cuando ven a sus padres preocupados, ansiosos o inseguros.

"Durante estos meses, los episodios de regresiones en niños están siendo especialmente habituales en las consultas de psicología. Incluso estamos recibiendo consultas relacionadas con conductas de tipo regresivo en adolescentes, sobre todo problemas en el ciclo del sueño y aparición de pesadillas, que son más habituales en la primera infancia", nos describe la psicóloga.

"Muchas de estas regresiones tienen que ver con una sensación de inestabilidad e inseguridad de los niños transmitida por sus padres. Y es que si nuestros hijos nos ven alterados, preocupados o hablando constantemente del tema, comenzarán a percibir lo que estamos viviendo con gran ansiedad".

Así pues, además de las pautas ofrecidas en el punto anterior para tratar los episodios regresivos, Mercedes también nos ofrece los siguientes consejos para lidiar con las regresiones de nuestros hijos relacionadas con estos momentos de pandemia:

  • Cuidar lo que hablamos delante de nuestros hijos, pues ciertos detalles, palabras o mensajes podrían asustarles.
  • También es importante ser conscientes del lenguaje no verbal, ya que nuestros gestos o miradas podrían llegar a transmitir el mismo desasosiego que las palabras
  • Si nuestros hijos nos preguntan acerca de lo que está ocurriendo, hemos de filtrar la información que les demos según su edad evolutiva. En todo caso, la información ha de ser breve, sencilla y adaptada, y ser transmitida siempre desde la calma, dándoles sensación de protección
  • Las rutinas en los niños son muy importantes, pero más especialmente en estos momentos de máxima incertidumbre generalizada. Las rutinas les transmiten seguridad, ya que anticipan lo que va a ocurrir, donde vamos a ir o qué vamos a hacer.
En cualquier caso, si las regresiones son muy recurrentes, perjudiquen el día a día de la familia o no sabemos cómo afrontarlas, es importante consultar con un psicólogo especialista en infancia para saber qué está ocurriendo y cómo ayudar al niño

Fotos | iStock

Agradecimientos | Mercedes Bermejo, psicóloga, terapeuta familiar y directora de Psicólogos Pozuelo

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