¿A qué edad aprende el bebé a gatear y qué hacer si no gatea?

¿A qué edad aprende el bebé a gatear y qué hacer si no gatea?
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El gateo es una etapa muy importante en el desarrollo psicomotor del bebé. Tras aprender a sentarse solos, el siguiente hito es pasar al suelo para ir ganando autonomía hasta que aprenden a ponerse de pie y dar sus primeros pasos. Sin embargo, no todos los niños gatean; algunos se saltan esta etapa y empiezan a ponerse de pie para caminar.

La etapa previa al gateo es la de reptar, aunque no todos los bebés lo hacen. Es un paso anterior con el que el bebé comienza a desplazarse arrastrándose  y que les ayuda a adquirir nuevas habilidades hasta que domina la técnica del gateo.

¿Cuándo empieza a gatear el bebé?

La edad de inicio del gateo es variable, ya que cada niño tiene su propio ritmo y es importante no compararlo con otros bebés que comienzan a gatear antes o después.

La mayoría de los bebés comienzan a gatear en algún momento entre los 7 y los 10 meses. Para hacerlo debe haber alcanzado algunos logros madurativos como poder sentarse sin caerse hacia los lados, darse la vuelta de boca arriba a boca abajo y poder sostenerse con estabilidad a cuatro patas.

Sin embargo, no debemos generalizar en cuanto a la edad. Hay bebés que a los seis meses pueden comenzar a gatear, mientras que otros pueden comenzar a los once meses, o directamente pasar a caminar y saltarse la etapa del gateo.

Estimula el gateo de tu bebé

gateo

Lo ideal es que el bebé tenga la oportunidad de gatear pues aporta grandes beneficios, tanto a nivel físico como cognitivo: promueve la conexión entre ambos hemisferios cerebrales, desarrolla el equilibrio y fortalece los músculos, fomenta la percepción del propio cuerpo, mejora el desarrollo visual, le ayuda a adaptarse al medio (sortea objetos, percibe distancias, formas, etc) y fomenta su autonomía. Son ventajas suficientemente importantes como para ayudar a tu bebé a que gatee y se beneficie de ellas.

¿Cómo podemos estimular el gateo? Podemos incentivar el gateo comenzando por colocar al bebé boca abajo sobre una alfombra de juegos unos minutos al día (siempre que lo acepte) lo que contribuirá a que se familiarice con esta postura, y que gane fuerza en brazos, cuello y espalda (es recomendable que estéis con él para que no se sienta solo). También podéis facilitar el gateo a través de juegos, ejercicios y juguetes para estimularlo.

Si al bebé no se le da la oportunidad de estar en el suelo y explorar la postura a cuatro patas, difícilmente tenga interés por empezar gatear. Comienzan arrastrándose, reptando, con un gateo inmaduro (algunos lo hace con el culete, otros como un cangrejo, con una sola pierna, y otras formas de gatear) hasta que afinan la técnica y son capaces de gatear por toda la casa a una velocidad sorprendente.

¿Y si no gatea? Debo preocuparme

Una de las cosas que más preocupan a muchos padres sobre el desarrollo de su bebé en el primer año es la preocupación de que su bebé no gatee, como lo hacen otros bebés.

Sin embargo, que el bebé no gatee no significa que tenga un problema. Simplemente, habrá habilidades como las que hemos comentado antes que no adquirirá a través del gateo y tendrá que ir aprendiéndolas más adelante.

Hay que valorar el desarrollo del bebé a nivel global y no sólo en lo que se refiere a su desplazamiento, como por ejemplo su evolución postural, la forma en la que se comunica y se relaciona con otras personas y con su entorno. Es decir, los hitos evolutivos durante sus primeros meses de vida, bien a nivel cognitivo, socioemocional y de desarrollo físico y motor.

El bebé gateará según el interés que tenga en hacerlo y la estimulación que le hayáis dado, y aunque es beneficioso y es preferible que gatee, hay bebés que no lo hacen y esto no implica ningún inconveniente para su desarrollo.

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