
El cuidado y la atención de una madre hacia un hijo es tan importante que es capaz de modificar la estructura del cerebro. Una investigación avala científicamente los beneficios de la influencia materna en los primeros años de vida, una etapa decisiva para el desarrollo de la personalidad, afirmando que el amor materno mejora el cerebro del niño.
Según investigadores de la Universidad de Washington Escuela de Medicina de San Louis (EE.UU.) los niños que han sido cuidados y apoyados por sus madres durante sus primeros años de vida tienen un cerebro con un hipocampo más grande, una estructura clave importante para el aprendizaje, la memoria y la respuesta al estrés.
Es la primera investigación que demuestra que los cambios en dicha región crítica de la anatomía del cerebro de los niños están vinculados a los cuidados maternos.






