La empresa Plasmagen ha diseñado un análisis que se realiza a la embarazada a las ocho semanas de gestación a través de la cual se puede saber el sexo del bebé con un 99% de fiabilidad.
En Alemania el aborto es legal dentro de las 12 primeras semanas de gestación, por eso el novedoso test ha generado un dilema ético sobre si conocer el sexo del bebé en una etapa precoz del embarazo elevaría el número de abortos voluntarios.
Algunos científicos creen que podría convertirse en una forma legal de selección de sexo, que permitiría abortar los bebés del sexo no deseado, especialmente peligroso en países donde las niñas son consideradas una carga para la familia.

Hasta ahora, era casi imposible saber el sexo del bebé durante el primer trimestre de embarazo.
Un nuevo test ensayado por profesionales del
Un aparatito inventado por dos investigadoras israelíes podría ayudar a elegir el sexo del bebé antes de procrearlo.
Algunos dicen que haciendo bien los cálculos y con la ayuda de algunas posturas, se puede elegir el sexo del bebé, pero a muchos les ha servido de poco.
Una experta bioquímica argentina llamada Adriana Baretta dice que una dieta previa al embarazo garantiza la elección del sexo del bebé. Según Baretta la dieta en los días previos a la gestición es fundamental en la determinación del sexo del futuro bebé, según ella el mayor consumo de productos ricos en calcio y magnesio favorece la procreación de niñas, mientras que el sodio y el potasio de niños, pero aparentemente todo depende de la frecuencia y cantidades consumidas.
Todo el mundo, después de felicitarnos, nos pregunta qué preferimos que sea ¿niño o niña? Y nosotros siempre contestamos lo típico: que nos da igual, que lo importante es que venga sanito.
Aunque soy bastante escéptica a este tipo de cosas, curiosamente he comprobado en el calendario chino el sexo de mi hija y de algunos bebés conocidos y …¡coincide!
Para los padres que no pueden esperar a la semana 20 para confirmar el sexo del bebé hay una novedad en el mercado.
La probabilidad de tener un niño o una niña es de 50 y 50. No hay fórmulas “caseras mágicas” que permitan elegir el sexo del bebé. Los antiguos griegos creían que tener relaciones reclinados sobre la parte derecha de su cuerpo, les garantizaba un varón; varios pueblos medievales colocaban martillos bajo la cama durante la relación sexual por la misma razón. En la Francia del siglo 