El exceso de chupete podría provocar retrasos en el habla

Chuparse el dedo, el chupete o la tetina (mamadera) pueden ser hábitos que podrían provocar trastornos en el lenguaje de los menores si se alargan en el tiempo. A esta conclusión se llega en un estudio realizado en Chile y publicado por la revista médica “BMC Pediatrics”.
La hipótesis del grupo de científicos a cargo del proyecto era que los niños, al chuparse el dedo, el chupete o el biberón, no ejercitan adecuadamente todos los músculos de la cavidad oral, y como sólo se desarrollan algunos, no alcanza a formar la musculatura necesaria para la capacidad del habla.
La imvestigación tuvo en cuenta los datos de un grupo de 128 niños de entre 3 y 5 años, indagó en las razones de por qué los niños a esa edad aún no desarrollan del todo su capacidad del habla, haciendo que incluso pronuncien mal algunos fonemas. Se descubrió que los niños que tenían un hábito más persistente de chupar chupete, tetina o el dedo mostraron un riesgo más alto de desarrollar trastornos del habla en edad preescolar.








Una de las teorías que circula respecto a los recién nacidos es que si el bebé se acostumbra al chupete durante los primeros días de vida, rechazará la lactancia materna. De hecho, UNICEF y la OMS recomiendan no ofrecer el chupete a los bebés mientras son amamantados. Pero vale matizar que esta recomendación se ha hecho en 1989, cuando todavía no existían estudios concluyentes sobre el tema.
