
Vengo de pasar unos días muy intensos en un encuentro de familias y quería compartir con vosotros una experiencia preciosa: ver a un maravilloso papá canguro en acción. Este post es un homenaje a todo ellos y especialmente a uno con quien apenas pude hablar pero que me encantó conocer. Atento a sus hijos, demostrando que todo lo que nos cuenta es experiencia vivida y disfrutada.
Yo soy un poco despistada con las caras, pero me fijé en un papá joven y en sus dos hijos encantadores y me quedé mirando y analizando un rato, como hago siempre, viendo como interactuaban.
Me encantó lo que mostraban: compenetración y amor inmenso. Me gusta ver a esos padres que acompañan el crecimiento de sus hijos siempre atentos a sus necesidades, abrazándolos, llevándolos en brazos, un poco despistados y con los ojos cansados pero con una sonrisa feliz que se contagia. Esos papás que tienen a su bebé en brazos mientras el hijo mayor va escalando por su pierna y no pierden la paciencia, transmitiendo seguridad y confianza, participando en la crianza y a la vez dando a la madre su sitio natural, sosteniéndola. Papás canguros.
Y entonces reconocí a los niños, a quienes hemos visto en Bebés y más varias veces. Ese papá canguro que llamó mi atención si saber quien era resultó ser nuestro Armando. Ese papá a quien veía como un ejemplo de lo que me gusta ver en un padre era precisamente nuestro Armando.




La noticia es que se implementará en el Hospital San Pedro de La Rioja un nuevo proyecto piloto llamado “Visita a tu bebé” promovido por la consejería de Salud y la Fundación Telefónica. 
