
Hace cosa de tres años nació en España el primer bebé medicamento, adjetivo que se le atribuyó por haber sido seleccionado genéticamente sin una enfermedad hereditaria y poder así salvar a su hermano.
Esto sucedió en el Hospital Universitario Virgen del Rocío de Sevilla, donde el sábado pasado nació una niña que llegó como si fuera una luz en el oscuro camino de la enfermedad de su hermano y quizás por eso sus padres decidieron ponerle de nombre Estrella.
Su hermano Antonio está afectado de aplasia medular severa, una enfermedad que provoca la desaparición de las células encargadas de la producción de la sangre en la médula ósea, es decir, una enfermedad grave, porque su cuerpo es cada vez menos capaz de “fabricar” nuevas células sanguíneas que sustituyan a las que ya no sirven.




