
Los antojos no son exclusivos de las embarazadas pero sí son mucho más evidentes, frecuentes y fuertes en ellas. Son tan variados como podáis imaginar, y pueden constituir unos de los primeros síntomas de embarazo. Pero, ¿es necesario controlar los antojos? ¿Se puede conseguir?
Tal vez la clave esté en concentrarse para formarse la imagen mental de otra cosa. Aunque, si no son perjudiciales para la salud, no hay ningún impedimento para satisfacerlo, incluso si no son demasiado recomendables pero no nos afectarían si los tomamos con moderación (dulces, por poner un ejemplo), tampoco pasaría nada por complacer el antojo.
El problema podría venir si lo que sentimos se convierte en una obsesión que acaba en un atracón impulsivo, o si el hecho de satisfacer los antojos nos producen un sentimiento de culpa o vergüenza por haber sucumbido a la tentación (algo que no debe de ser muy frecuente entre las embarazadas).
Entonces, para controlarlos habría que conocer de dónde provienen exactamente los antojos, cuál es el mecanismo que activa en nuestro interior ese deseo irrefrenable.



El tener antojos durante el embarazo, ¿es un mito o una realidad? Lo cierto es que hoy en día todavía no ha podido ser científicamente demostrado. Lo que si que está confirmado mediante estudios médicos es que las manchas de nacimiento de los bebés no tienen ninguna relación con los antojos.
Creo que a nadie la hacía falta una confirmación científica, ¿o es que acaso todavía alguien piensa que si una embarazada no satisface un antojo le saldrá un bebé con manchas de nacimiento?