Compartir
Publicidad

Las más de 30 cosas que los hombres echan de menos de cuando no tenían hijos

Las más de 30 cosas que los hombres echan de menos de cuando no tenían hijos
Guardar
5 Comentarios
Publicidad
Publicidad

Siempre digo que una de las cosas que más agradezco a la paternidad es que me desmontara los esquemas totalmente y que hiciera entrar a centrifugar mi escala de valores, que salió con un orden completamente nuevo. Lo que parecía realmente importante pasó a serlo menos, y lo nuevo, los sentimientos de ser padre, la responsabilidad de los cuidados y la posibilidad de amar sin condiciones, entró directo a la primera posición.

Un rechazo voluntario de muchas cosas que hacía cuando no tenía hijos para poder pasar más tiempo con ellos y dedicarlo a lo realmente importante. Sin embargo, cuando pasan los años, y a pesar de que pesa más lo que ganas que lo que pierdes, empiezas a echar de menos algunas de esas cosas que dejaste atrás: las más de 30 cosas que los hombres echan de menos de cuando no tenían hijos.

Las echo de menos, pero no lo cambio

En muchas ocasiones acaban volviendo, porque los niños crecen y acabas teniendo algo de tiempo libre; pero mientras tanto vives en la espera, pensando en aquellos tiempos sin niños y en cómo te gustaría poder hacer, ni que fuera un momento, aquello que tanto te gustaba.

A mí no me salen más de 30 cosas, en realidad, pero para que esto no fuera solo un post con las cosas que yo echo de menos, pregunté a un grupo de padres sobre ello y me respondieron bastantes cosas. Es decir, quizás sí hay un hombre que las echa en falta todas ellas, pero por lo general los padres me han dicho una o dos cosas, y creo que todos coinciden en algo: "Lo echo de menos, pero no lo cambio por todos los momentos que estoy pasando con mi hijo/a".

Las más de 30 cosas que los hombres echan de menos de cuando no tenían hijos

  • Poder ir al cine y ver una película que no sea de dibujos.
  • Poder hacer el amor con mi mujer sin parar cada 12 segundos porque nos ha parecido oír algo.
  • Ver las series de moda cuando las emiten, y no cuatro años después.
  • Saber que una vez limpias el piso, no estará sucio media hora después.
  • Poder gritar los goles de mi equipo sin miedo a despertar a la criatura.
  • Poder cocinar un plato elaborado sin que parezca que tengo que dar de comer a 20 personas que esperan hambrientas.
  • Poder leer un libro hasta que se me caigan los ojos.
  • Poder estirarte en la cama mientras duermes.
  • Poder decir tacos (palabras malsonantes) sin censura.
  • Poder coger cualquier cosa sin que a los dos segundos la peque se interese por ello y venga a quitármelo de las manos.
  • Poder dormir del tirón hasta que te duela la espalda.
  • Poder comer/beber lo que quiera sin preocuparme porque mi niño/a me va a pedir y no puedo (o no quiero compartirlo).
  • El silencio.
  • No preocuparme por la hora que es.
  • No preocuparme por lo que pueda pasar mañana.
  • Levantarme un sábado a la hora que me de la gana.
  • Poder coger la bici y perderme.
  • Tirarme horas programando, sobre todo por la noche.
  • Volver a la época en la que yo antes molaba, dejando atrás esta en la que todo el mundo me juzga.
  • Comer y cenar usando las dos manos.
  • Hacer el amor en la cama.
  • Que llegue la noche y te quede energía para, si apetece, salir.
  • Cagar relajado.
  • Llegar a casa y no tener nada que hacer.
  • Hacer salidas en moto sin horario de regreso.
  • Quedar con los amigos de toda la vida y salir por la noche.
  • Un poco de soledad.
  • Poder cambiar de planes sin miedo a que se abra el cielo y bajen los cuatro jinetes del Apocalipsis.
  • Ir a la playa menos masificada y poder estar todo el día sin preocuparme de cremas, sombrillas, pañales de agua, cubos, palas...
  • Aburrirme.
  • Llegar "casi" puntual a los sitios... ahora ni llego...
  • El libre albedrío: el no estar atado nada mas que por el horario del trabajo.
  • Ver pelis con mi mujer después de cenar (no puedo porque se va a dormir con el niño).
  • Y dormir.

Foto | Andrés Nieto Porras en Flickr
En Bebés y más | Papá, coge tú también a tu bebé piel con piel siempre que puedas, Los pediatras recomiendan que los papás pasen tiempo con sus hijos porque su manera de tratarlos es diferente a la de las mamás, Cuanto más se implica el padre en el embarazo mayor es la probabilidad de que el parto sea natural

Temas
Publicidad
Publicidad
Publicidad

Ver más artículos