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La leche de soja para lactantes es un producto que se suele recetar cuando un bebé no amamantado presenta síntomas de alergia a la leche de vaca. Usualmente, las mujeres no pueden o no desean amamantar se encuentran con preparados especiales pensados para la alimentación de los bebés y los niños. Estos preparados tienen como nombre genérico aceptado por los organismos internacionales el de “sucedáneos de la leche materna”, a fin de conseguir que los consumidores sean conscientes de que estas leches, antes llamadas “maternizadas”, no son iguales a la leche humana. La mayoría de estos preparados se basan en la leche de vaca modificada.

Sin embargo algunas mujeres deciden utilizar derivados de la leche de soja, especialmente si se detecta en el bebé la cada vez más común alergia a las proteínas de la leche de vaca. Pero la leche de soja para lactantes no está libre de consecuencias para la salud del pequeño.

Las fórmulas para lactantes basadas en la soja contienen una clase de componentes naturales conocidos como fitoestrógenos. Los fitoestrógenos imitan algunas de las acciones del estrógeno, la hormona femenina. También tienen repercusión en el desarrollo y en el sistema inmune, por lo que existen dudas sobre su inocuidad en el caso de ser administrados a lactantes. Se estudian cambios en las funciones de las glándulas sexuales, el sistema nervioso central, la glándula tiroides y el comportamiento.

Actualmente se sigue investigando en numerosos países sobre los efectos de este producto, a fin de hacer que su consumo se realice con las máximas garantías y con toda la información pertinente.

En Costa Rica, de donde me ha llegado la noticia, se indica que hay un abuso en el uso de estas “leches” con efectos no suficientemente estudiados y se ha decidido analizarlos con mayor profundidad. Se va a tener en cuenta que se registra que la exposición continua a la isoflavona puede causar pubertad precoz entre niñas y que otros componentes, como fitatos, aluminio, leticina y manganeso, presentes en la soja, pueden afectar el sistema inmunológico.

Existe además un documento, proporcionado por las revisiones Cochrane y recogida por la OMS que indica que no se puede recomendar la alimentación con fórmula de soja para prevenir la alergia o la intolerancia alimentaria en lactantes con alto riesgo de alergia o intolerancia alimentaria.

Cuando investigo en estos temas siempre me queda una sensación confusa. Percibo que muchos de nuestros hábitos alimentarios pueden llegar a tener consecuencias perniciosas para la salud, pero que faltan suficientes estudios para que lleguemos a conocer todas las implicaciones de cada decisión. Por ejemplo, el uso de biberones en las maternidades, cuando no hay una razón médica de peso, es algo que influye tanto en el éxito de la lactancia materna como en el desarrollo de alergias posteriores. Sería interesante que se profundizara en todos estos temas con el máximo rigor. Al fin y al cabo, cuando se trata de la salud de nuestros hijos toda prevención es poca.

Via | La nacion
Más información | Holistika
En Bebés y más | Los pediatras recomiendan consumir leche de soja, Leches vegetales : alternativas a la leche de vaca en niños alérgicos a la proteína láctea

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