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Muchos padres esperan que sus hijos nazcan sin defecto alguno, principalmente por su bienestar, pero no siempre es así pues algunos niños nacen con una especie de lesión rojiza superficial, se trata de un angioma o hemangioma.

Un angioma es un tumor benigno que suele darse con relativa frecuencia en la infancia, pueden estar presentes desde el nacimiento del bebé o aparecer al cabo de unas semanas del nacimiento. El angioma o tumor benigno, consta de un grupo de vasos sanguíneos, sean venas, capilares o arterias, que han crecido más de lo normal y pueden formar una especie de ovillo. En la foto podéis observar que la pequeña lo tiene en la nariz.

El angioma puede aparecer en cualquier lugar del cuerpo pero generalmente suelen localizarse en la nariz, en la boca, en los ojos, en el ano, pero nunca invaden otros tejidos y tampoco degeneran en un posible tumor maligno. La verdad es que la incidencia exacta de los angiomas no se conoce, se cree que es un defecto del desarrollo y probablemente sea hereditario.

Hoy en día existen proyectos de investigación para determinar las causas que los provocan. Hasta un 8% de los niños puede sufrir en el primer año uno de ellos y sólo un 1% de los niños lo presenta durante el segundo año. En edades adultas es muy raro encontrar este tipo de tumor benigno.

Pueden presentarse de dos formas distintas, superficiales o profundos o llamados también angioma fresa o cavernoso respectivamente. Los angiomas son lesiones que antes o después, tienden a remitir, es decir, tras un periodo de crecimiento hay una fase de estabilización y finalmente se produce una regresión, terminando por desaparecer en la mayoría de casos y sin dejar prácticamente señal de su existencia.

También existe la posibilidad de eliminarlos a través de la cirugía láser, pero esta opción es poco frecuente ya que muy pocos requieren este tipo de tratamiento.

Pero es importante que un angioma sea revisado por el pediatra para que éste confirme si es necesario algún tipo de tratamiento así como el descarte de un posible angioma interno. También es aconsejable que pidas una segunda opinión a un dermatólogo experto en este tipo de lesiones, ya que en ocasiones se pueden evitar tratamientos innecesarios que a veces lo único que hacen es crear más problemas.

Más información | Aepap
Más información | Babysitio

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