
Los angiomas o hemangiomas planos son manchas planas, lisas, de color rosa o rojo pálido y que aparecen, sobre todo, en la nuca, párpados y frente. A diferencia de otros hemangiomas, no son tumores, sino que son capilares sanguíneos dilatados y congestionados.
El 99% de los angiomas planos localizados en la cara desaparecen en el primer año de vida. Los de la nuca persisten de por vida en el 5% de los casos, pero pasan desapercibidos porque suelen estar tapados por el pelo.
Este tipo de angioma también recibe el nombre de manchas salmón, pico de cigüeña, nevus telangiectásicos, nevus de Unna,beso del ángel… y, a diferencia de los angiomas abultados (tumores benignos), que pueden variar de tamaño, éstos son una mancha que no suele marcarse más.

El hemangioma consiste en un crecimiento descontrolado de las células que forman los vasos sanguíneos. En realidad, se pueden considerar como tumores benignos. El 80% de los hemangiomas son cutáneos y consisten en manchas sobreelevadas color rojizas en la piel. Es bastente frecuente en niños. La mayoría son benignos y no tienen ninguna repercusión. Si aparecen en otras localizaciones como en el hígado, es cuando pueden surgir complicaciones.