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Musica animales

Vamos a iniciar una serie dedicada a la música clásica para acercarla a los niños y que vayan descubriendo cómo se puede describir con música, cómo las melodías pueden hablar de animales, del mar, del cielo… Vamos a descubrir cómo en esta música clásica para niños encontramos los animales.

Se trata de piezas muy diversas, con el punto en común de que se dedican a los animales, una música descriptiva que intenta trasladar al oyente la imagen y sonidos de los animales. Nos centraremos en obras tan conocidad como “Pedro y el lobo” o “El Carnaval de los animales”, aunque también en otras menos populares pero también interesantes.

Música clásica para niños: Pedro y el lobo

“Pedro y el lobo” es una composición sinfónica de Sergei Prokofiev escrita en 1936 y basada en el cuento popular ruso con el mismo nombre. La obra de Prokofiev es un cuento infantil (con el texto adaptado por el propio compositor), hablado por un narrador acompañado por la orquesta. Entre los personajes tenemos cuatro animales representados cada uno por un instrumento diferente.

El pájaro en “Pedro y el lobo” es interpretado por la flauta, recordando por su timbre, su ligereza y su tesitura a los trinos y gorgeos de las aves:

El pato con el oboe, instrumento que se mete en la piel de este animal por su sonido nasal:

El gato es asumido por el clarinete en el registro grave, que imita los andares felinos y sigilosos sobre sus patas almohadilladas:

El lobo con un trío de trompas, sugiriendo la ferocidad y el carácter oscuro con su timbre metálico:

“El Carnaval de los animales” para niños

El “Carnaval de los animales” (“Le carnaval des animaux”) es una suite musical en 14 movimientos compuesta por el compositor romántico francés Camille Saint-Saëns. En esta pieza encontramos una estupenda oportunidad, como ya hemos comentado, para reconocer la riqueza de los sonidos de los distintos instrumentos al tiempo que los asociamos con distintos animales.

El primer movimiento es la “Introducción y marcha real del León“:

“Tortugas” utiliza de manera ingeniosa el conocido can-can de la operetta de Jacques Offenbach Orfeo en los Infiernos, tocando la habitualmente dislocada melodía a un tempo inusualmente lento y pausado:

Las gallinas y gallos también tienen su espacio en este divertido Carnaval:

Los animales veloces nos hacen imaginar liebres o caballos al galope:

Los canguros dando saltos:

Hasta los animales de piedra hacen su aparición en “Fósiles”, con el xilófono imitando el resonar de huesos. Y es que, entre otras citas, aparece la Danza macabra del propio Saint-Saëns, protagonizada por un esqueleto.

Dentro de los “Personajes de largas orejas” tenemos al elefante: “L‘Éléphant” con el contrabajo.

Y al final de la obra, en el que se pasa revista a la mayoría de los animales representados en escena, encontramos también un “guiño” a otros animales de grandes orejas, los burros, final con el que Saint-Saëns podría estar refiriéndose a los críticos; atención a los “rebuznos”:

La primavera de Vivaldi

En “La primavera” de Vivaldi, uno de los primeros ejemplos de música descriptiva, el compositor describe diferentes escenas campestres. En el segundo movimiento de este concerto grosso Vivaldi sugiere los ladridos de un perro con notas cortas y repetidas de las cuerdas.


La Creación de Haydn

En “La Creación” de Haydn se narra, como su nombre indica, el Génesis, cuando Dios creó el Universo. En este Oratorio, cada día se dedica a crear una parte de lo que conocemos sobre la Tierra, dedicando un momento especial a los distintos animales cuando llega el sexto día, en el movimiento 21, “Gleich öffnet sich der Erde Schos”.

En el fragmento que escuchamos a continuación tenemos los caballos, aunque Haydn en este número (que dura 3’30 minutos) describe otros animales. El narrador va nombrándolos: “el león que ruge gozosamente”, “el ágil tigre”, “el ciervo veloz con la cabeza astada”, “el noble caballo con la crin al viento”, “los rebaños de bueyes”, “las ovejas mansas en los pastos”, “largas filas de insectos”...


Obras de Poulenc

El compositor francés Francis Poulenc cuenta entre sus creaciones con varias obras interesantes para niños. Poulenc, gran amante y admirador de la música de Mozart y de Beethoven, escribió también canciones para niños, obras para coros de niños, y tres canciones sobre poesías de Federico García Lorca.

Poulenc puso música al famoso elefante del cuento de Jean Brunhoff , la “Historia del Elefante Babar”. Otros animales protagonizan sus títulos: “Los animales modelos” o también las suites para ballet “Les biches” (“Las corzas”, escrito para los ballets rusos de Diaghilev, donde su música marca un retorno a la tonalidad en sus formas más sencillas y tradicionales):


Aquí tenemos una obra maestra de Poulenc, aunque menos conocida, “Le Bestiaire” (“El Bestiario”), para voz y piano, con texto del poeta francés Guillaume Apollinaire. En el vídeo vamos viendo desfilar los distintos animales gracias a las ilustraciones y junto al texto en francés. El dromedario, la cabra, el saltamontes, el delfín…

Ve el video en el sitio original.

Esperamos que con esta selección encontréis la mejor música clásica para disfrutar con los niños, saboreando las melodías, conociendo los instrumentos, al tiempo que vemos pasar ante nuestros oídos los distintos animales. Pronto volveremos con nueva música que nos evoque otros paisajes.

Foto | Flickr (izzyplante)
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