Las diferencias entre el sistema educativo español y el finlandés en "Salvados"

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Salvados Finlandia

Hace unos seis años que conozco el funcionamiento del sistema educativo finlandés, que me interesó porque los niños de allí obtienen las mejores puntuaciones en los informes Pisa y porque la filosofía de educación se asemeja mucho más a como creo que deben ser tratados los niños y a como creo que debe ser la enseñanza que la que se sigue ofreciendo en España, que no ha evolucionado demasiado en varias décadas, o al menos no lo suficiente.

Ayer, en el programa “Salvados”, el siempre incisivo Jordi Évole nos ofreció una interesante comparación entre nuestro sistema educativo y el finlandés. Si lo visteis, podemos aprovechar esta entrada para comentarlo. Si no lo visteis, vedlo, por favor (podéis verlo aquí), porque además de saber cómo deberíamos educar a nuestros hijos os daréis cuenta también de que vivimos en un país con un funcionamiento político y social bastante mediocre (en castellano coloquial se dice “país de mierda, o de pandereta”).

Igualdad de oportunidades

Una de las cosas que más llaman la atención es que allí en Finlandia todos los niños tienen las mismas oportunidades. Y si no las tienen, el mismo sistema educativo se encarga de tratar de igualarlas, ofreciendo formación a los padres para que puedan ayudar a sus hijos en casa. Aquí es impensable. Como comenté hace unos días en la entrada en la que decía que no tiene sentido que los deberes de los niños los hagamos los padres, aquellos padres que no sepan el idioma o que simplemente no sepan, no podrán ayudar a sus hijos del mismo modo que lo pueden hacer los padres con más estudios. Y aquí, desde luego, nadie ofrece un curso a los padres que no saben para que ayuden a sus hijos.

Por otra parte, allí no hay colegios de pago apenas, casi todos son públicos y todos funcionan bien. Aquí es un cachondeo, los ricos no meten a sus hijos en los públicos ni de broma, de hecho, ni los políticos que no hacen más que modificar el sistema educativo los llevan, convirtiendo la enseñanza de nuestros hijos en un escaparate a sus políticas o en el resultado de sus locuras (sin ir más lejos, el señor Wert está cerca de liarla parda… que nos lo digan a los que vivimos en Cataluña).

No hace falta que se maten a trabajar en clase

Otra cosa que llama la atención es que los niños tengan clases de 45 minutos, con descansos de quince entre unas y otras. Aquí sólo paran un ratito. El resto de clases van ahí pegaditas, estando más tiempo y a riesgo de agobiar a los niños. Como además los profesores en Finlandia son personas formadísimas y tremendamente capaces, y como además allí destinan el tiempo a enseñar y no a educar, porque se supone que los padres ya les educan, el tiempo en el aula seguro que es más productivo que aquí, donde tienen que enseñar y educar a la vez.

Pero claro, para que un niño vaya educado al colegio tiene que tener alguien de referente, alguien que le eduque, por eso allí tienen a las mejores personas posibles: los padres, y además padres cultos. Como el sistema lleva años y décadas dedicando muchos recursos a educar a sus niños, los niños llegan a la edad adulta siendo personas a las que les importa la formación de sus hijos, personas que aman los libros, que acuden a las bibliotecas frecuentemente, que pasan tiempo con sus hijos, etc. Esto, claro, no se puede lograr sin unas bajas maternales y paternales estupendas, y allí las tienen.

¿En España? Improbable

Como veis en el vídeo, la educación finlandesa es difícilmente extrapolable a España, porque ese sistema educativo tiene sentido en una sociedad bien educada y respetuosa, donde los niños son lo más importante, donde su educación es un pilar básico porque ellos son el futuro. Aquí los niños son lo de menos (hasta que no eres adulto no te tienen en cuenta), las clases están abarrotadas, no dejan de hacer recortes en educación, las bajas maternales y paternales son ridículas y las madres y padres que se quedan más tiempo con sus hijos son vistos como personas que se dejan, que no quieren “realizarse”, los niños acaban en la guardería o con la abuela, en vez de con los padres, en los colegios acaban teniendo clases demasiado estandarizadas, siendo todos iguales, intentan que aprendan a leer cuanto antes, en vez de esperar a que estén motivados para ello y funcionan apartando al que molesta porque no se entera y apartando al que molesta porque se entera demasiado.

Y todo esto inmerso en un sistema social donde los que más mandan pueden hacer lo que quieran con nuestros impuestos (creo que no hace falta comentar los casos de corrupción que últimamente se escuchan, y lo que aún no sabemos…), donde cada partido que llega al poder hace y deshace a su antojo, sin tener probablemente medios ni estudios para hacerlo (políticos sin carrera universitaria, oiga) y en el los padres tienen pocas posibilidades de participar activamente en la escuela, o porque no pueden salir del trabajo para hacerlo, o porque en el colegio se crea un hermetismo absurdo que hace que los colegios más parezcan centros cárcel que centros familiares donde padres y profesores van a una.

¿Qué os ha parecido?

Va, os toca a vosotros, ¿qué os ha parecido la diferencia entre España y Finlandia?

En Bebés y más | El sistema educativo de Finlandia en vídeo, No lo digo yo, lo dicen las “mentes brillantes”: el modelo educativo está acabado, Cada alumno es importante

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