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Durmiendo en bracitos

Hace unas semanas hablamos en Bebés y más del comportamiento de los bebés durante la noche, que se despiertan a menudo, explicando que es un comportamiento normal y diciendo además que cuando se despierten por la noche lo ideal para que cojan el sueño antes y no se desvelen es atenderles, es decir, evitar el consejo de dejarles llorar, que lo único que hace es que luego cueste más dormirles.

Como de inicio solemos dormirles en brazos, y como cuando se despiertan, para atenderles, también les cogemos en brazos, acaba sucediendo que muchos bebés, yo diría que la mayoría, sólo se duermen si es en los brazos de sus padres. Como muchos padres pueden pensar que esto es un problema y como muchos profesionales también lo consideran así, pues recomiendan que los bebés se duerman en sus cunas, para que no se acostumbren a nosotros, vamos hoy a hablar de ello, de si es realmente un problema y de si hay que hacer algo.

Muchos profesionales dicen que sí

Muchos profesionales de la salud dicen que sí, que no es bueno que se duerman en nuestros brazos (no dicen por qué, pero dicen que es un problema), y explican que lo ideal es que se duerman solos en sus cunas. Digamos que según ellos (hablo de algunos psicólogos, pediatras, enfermeras e incluso teóricos expertos en sueño infantil) sí podemos cogerles en brazos un poco para que se calmen, pero sin conseguir que se llegue a dormir, que es algo que tienen que hacer solos en la cuna, para que no relacionen los brazos con el dormir.

Además, si acaba sucediendo que los niños piden brazos para dormir, la culpa es de los padres por haberles acostumbrado. Como de pequeños pueden tener cólicos y los cogemos para calmarlos hasta que duermen, o como están molestos por muchas cosas, cuando crecen y estas molestias desaparecen perduran en su memoria los vicios y manías que les hemos impuesto (o sea, ya no les molesta nada, pero siguen pidiendo brazos).

Pero no es realmente un problema

Sin embargo, el que se duerman en nuestros brazos no es realmente un problema para los niños, porque no les afecta de ninguna manera. Ni se vuelven más dependientes, ni luego a los cinco años hay que seguirles durmiendo en brazos, ni caminan más tarde, ni les cuesta distinguir los colores más adelante ni nada por el estilo.

De hecho, habría que saber si realmente existe una relación de causalidad entre nuestros brazos cuando son bebitos y el hecho de que solo puedan dormirse en brazos más mayores. Lo digo porque es muy probable que la mayoría de padres intente que su hijo se duerma solo en la cunita o el moisés y que, al ver que el bebé se inquieta, acabe por cogerlo en brazos para tranquilizarlo. En ese momento no es el padre el que le enseña a dormirse en brazos, sino el bebé el que dice: “o me duermes tú, o yo no me sé dormir solo“.

Y aunque sí hay muchos bebés que lo hacen, que no piden brazos, hay muchos que sí lo hacen y que, o están en brazos de mamá, mamando para dormirse, o están en brazos de papá, después de mamar, para conciliar el sueño. Estos bebés, si los intentas dejar despiertos para que acaben durmiéndose en la cuna, por norma general, o no se duermen y simplemente empiezan a llorar, o duermen un ratito y luego enseguida se despiertan.

No hay que hacer nada, sólo esperar

Por eso, a la pregunta “¿qué hago?” la mejor respuesta es nada. Si un niño se duerme solamente en brazos porque estando solo no puede conciliar el sueño debemos entender que es un bebé más inquieto que los demás que necesita contacto para estar tranquilo, o quizás que es un bebé más vinculado a sus padres, que agradece el contacto y el cariño de unos brazos que le sujeten, amén del olor y el calor de nuestros cuerpos.

Personalmente, considero que cada padre y madre debe buscar la mejor manera de conseguir que su bebé se duerma. Yo por mi parte disfruto muchísimo de tener a mis hijos durmiendo encima mío, tanto, que muchas siestas las hacen (y han hecho) en mis brazos. Podrían haber dormido quizás en la cuna después de dormirse en nuestros brazos, pero como con Jon, el primero, el invento salía de pena, decidimos que seguiría durmiendo en nuestros brazos y que además permanecería allí hasta que se despertara (hablo de las siestas), por la noche, después de dormirse, nos tumbábamos en la cama y él se quedaba con nosotros, para atenderle en cuanto hiciera falta y pudiera seguir durmiendo. Tras el primero, hemos hecho lo mismo con el mediano y el pequeño y, como digo, dormir a los niños en nuestros brazos no ha supuesto un problema, sino una solución de la que hemos acabado disfrutando mucho.

En Bebés y más | “No lo cojas en brazos, que se acostumbra”, Una nueva teoría acerca del “malacostumbramiento”: hasta los tres meses no se acostumbran a los brazos, Diez razones por las que se recomienda coger a los niños en brazos (I) y (II)

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