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Diez razones por las que se recomienda coger a los niños en brazos (II)

Diez razones por las que se recomienda coger a los niños en brazos (II)
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Ayer iniciamos un tema en el que explicamos que coger a los niños en brazos, llevarlos cerquita nuestro (encima nuestro, básicamente), es positivo para ellos y recomendable también para nosotros.

Tras explicar ayer que coger en brazos a los niños les calma, les da seguridad, les ayuda a tener menos cólicos y menos aires y les ayuda a adaptarse al mundo al que han llegado hoy os contamos cinco razones más para completar las diez ventajas más importantes que tiene el coger a los niños en brazos.

6. Se desarrollan viendo el mundo que ven papá y mamá

Cuando un niño va tumbado sólo ve el techo (o el cielo, si está en la calle). Luego, al pasar el tiempo, se reclina un poco y ya pueden empezar a ver algo. Cuando van en brazos ven el mundo de quien les lleva, ven lo que hace, oyen lo que dice y, en cierto modo, papá y mamá se convierten en las piernas del bebé, transportándole a todas partes y enseñándoles a vivir de manera indirecta, mientras ven todo lo que hace el adulto.

No sé cómo lo habéis hecho vosotros con vuestros bebés, pero llevar al niño en un brazo e ir haciendo cosas con la derecha (recoger platos, hacer comida, poner lavadoras y secadoras, teclear, hablar por teléfono,…) es algo habitual en mi casa.

7. Se evita la plagiocefalia

La plagiocefalia es una alteración en la formación del cráneo de los bebés que hace que se queden literalmente “chafados” por detrás, por culpa de pasar demasiado tiempo tumbados boca arriba. Los casos han ido aumentando desde 1992, cuando todas las sociedades de pediatría anunciaron que la mejor posición para evitar la muerte súbita era esa, boca arriba. Cuando son pequeñitos no hay problema, porque la cabeza cae a uno u otro lado, pero cuando ya tienen unos meses pueden dormir perfectamente mirando al techo.

Si además son de ir mucho en el cochecito, o si los padres son de cogerlos poco en el cochecito, aún cuando lloren (y al final se acaban callando y se quedan ahí), pueden pasar muchas horas tumbados, favoreciendo la aparición de una plagiocefalia.

8. Son más felices, engordan más

Hace unos años se descubrieron en Rumanía varios orfanatos en los que el trato a los niños era tan pésimo, tan pésimo, que lo único que hacían era darles comida. Nadie hablaba con los niños, nadie les estimulaba, no les tocaban apenas, pero más o menos sí comían. Lo más lógico sería pensar que, con comida, esos niños estarían medianamente bien en cuanto a peso y altura. Si me apuras, incluso podrían tener un buen estado de salud (relativamente hablando, claro). El caso es que se observó que incluso cuando comían, estaban fatal. No engordaban lo suficiente, enfermaban mucho más que los niños que cuentan con el calor de un hogar y muchos morían finalmente.

Papá e hijo en brazos

Con esto quiero decir que se ha podido evidenciar que los niños que son más tocados, más acariciados y más amados son más felices, están más tranquilos, más estables y ganan más peso (no hay demasiados nervios ni demasiado estrés y en consecuencia los niños no gastan energía en estar alerta).

9. Les ayuda a dormir

Plan A: Llega la noche y te metes en la cama, estás cansado de todo el día, con varias cosas en la cabeza y te cuesta conciliar el sueño. Vas dando vueltas, enciendes la tele, lees un capítulo de un libro, te haces una tila y vuelves a intentarlo hasta que al final, un rato después consigues dormir.

Plan B: Llega la noche y te metes en la cama, estás cansado de todo el día, con varias cosas en la cabeza y te cuesta conciliar el sueño. Tu pareja se pone encima tuyo (mal pensados) y te hace un masaje relajante en la espalda, luego te acaricia el pelo y la cabeza hasta que finalmente te duermes.

¿Cuál se duerme antes? ¿Cuál se duerme más tranquilo y relajado? La verdad es que no sé cuál se duerme antes, pero si fuera yo, seguro que me dormiría antes y más relajado con el plan B.

Los bebés tienen el plan B, que es dormir en brazos, cerca de papá o mamá, siendo mecidos hasta coger el sueño, o el plan A, que consiste en dormir sin los brazos de nadie, en la cuna, el moisés o en la cama.

Por lo que se sabe de los bebés y los niños, que son seres que luchan por su supervivencia y que en caso de verse solos reclaman compañía, es lógico afirmar que los que formen parte del plan B, los que sean acunados por sus padres, dormirán antes que los que tienen que dormirse sin el calor humano de sus padres.

10. Ayuda a madres y padres a vincularse con sus hijos

El roce hace el cariño y, cuanto más roce, más cariño. No digo con esto que los padres que cogen más a sus hijos en brazos les quieran más que los otros padres… el amor de un padre no se mide. Es simplemente que cuanto más cerquita están unos de otros mejor es la relación, mayor el entendimiento, más se conocen mutuamente y más besitos caen.

En el cochecito un niño apenas recibe contacto y besos. En brazos o en una mochila, las caricias están a la orden del día, los besitos en la cabeza caen a menudo y, de vez en cuando, cuando duermen sobretodo, podemos acercar nuestra nariz a su cabecita para inspirar ese inconfundible e irrepetible olor de bebé que tienen.

En conclusión

Coger en brazos a un niño es bueno, es beneficioso para su desarrollo y para su crecimiento, es lógico, porque el ser humano es una especie animal que se queja si se siente sola y que es social por naturaleza (lo normal es que vivamos en sociedad, juntos… lo anormal es la soledad) y no es que se acostumbren a los brazos si los coges mucho, es que si nos los coges cuando te lo piden, al final se desacostumbran, porque con ganas de brazos y con ganas de estar junto a sus padres ya nacen.

En mi casa lo tenemos claro (no, el atún no, el asunto de los brazos), y Guim pasa el día en brazos o en foulard. A él le encanta: se mete unas sobadas en el foulard que hasta yo las querría, y a nosotros también nos encanta. ¿La espalda? Encima del culo y dolorida, por supuesto, pero como dice el refrán, “sarna con gusto no pica” y esto da mucho, mucho gustito de padre y madre.

Más información | Consumer
Fotos | ryanrocketship, Drew And Merissa en Flickr
En Bebés y más | Bebés en brazos, bebés felices, Carlos González habla acerca de coger a los niños en brazos, “No lo cojas en brazos, que se acostumbra”

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