
La autoestima es la valoración positiva de uno mismo, y nos ayuda a afrontar la vida y las dificultades de modo decidido y positivo. Por eso, la autoestima nos hace más felices. Podemos ayudar a que nuestros hijos sean más felices mejorando su autoestima.
La autoestima es vital para el desarrollo de los niños y afectará a la formación de su personalidad y también a su propia felicidad. Es vital para vivir en sociedad, para sentirse seguros, para querer conocer y profundizar en otras relaciones, para ir a la escuela, para transmitir valores a sus propios hijos…
Con unas sencillas actuaciones basadas en el afecto podemos lograr que refuercen su autoestima y que no se sientan inseguros o infravalorados.
- Empezamos con algo tan sencillo, tan natural y primario, como el contacto físico. Cuanto más contacto con el bebé hay un mejor crecimiento y desarrollo, estimulamos sus sentidos y se sienten queridos. Los ambientes distantes, las relaciones frías, y no digamos ya las hostiles, provocan niños más inestables y que “se quieren” menos. Tocar al bebé es clave para su desarrollo, y una fuente de beneficios para todos.
- Digamos a nuestros hijos cuánto les queremos. Es fundamental, no sólo que te quieran, sino que te lo hayan hecho saber. A mis hijas, desde que son bebés, les digo que les quiero, mucho, algo que en pocas ocasiones había dicho antes y que es absolutamente saludable y recomendable. Sobre todo, porque pronto ellos nos devolverán sus “te quiero”.
- Hagamos valoraciones positivas sobre ellos. Cualquier actuación, trabajo, palabra, tiene una parte positiva. Esto lo he aprendido en las clases con mis alumnos. Siempre tienen algo bueno que hay que potenciar. Si nos detenemos a destacar los aspectos negativos, los “hundimos”. Hay que evitar etiquetar a las personas con términos peyorativos (“malo”, “vago”, “desordenado”...) porque estas definiciones acaban aplicándoselas ellos mismos, y creyéndoselas, sin hacer nada por cambiar. Es mejor destacar lo positivo (tampoco exagerando) y reducir la importancia de los otros factores, sin omitirlos: se puede mejorar.

- Elogiemos sus habilidades concretas, y también su aspecto o cualidades físicas destacables, originales, diferentes… De este modo sabrá defenderse de posibles “ataques” en este sentido, y no dar demasiado importancia a los que otros niños puedan decirle.
- Prestemos atención a nuestros hijos en todo momento, aunque no nos lo pidan. Muchas veces el reclamo por su parte es porque se sienten “desatendidos” en algún momento, aunque no sea así. Si no nos reclaman atención, la recibirán encantados. A todos nos gusta saber que se fijan en nosotros.
- Un modo de prestarles atención es compartir con ellos sentimientos y preocupaciones, comunicarnos intensamente, buscar intereses comunes…
- Debemos ayudarlos a proponerse objetivos personales y a conseguirlos, aunque la no consecución de éstos no ha de ser entendida-explicada como una derrota sino como una paso más de aprendizaje.
- En relación al punto anterior, y como ya hemos comentado al hablar de los juegos, hay que explicarles que no siempre se gana y que hay que saber perder o conformarse, sin dejar de lado el interés y esfuerzo por mejorar.
- Dejar de lado los castigos, que son un método poco educativo y destruyen la autoestima, especialmente en los más pequeños que no entienden lo que ha pasado, sólo perciben el daño físico o moral que reciben.
Pronto seguiremos con estos consejos para mejorar la autoestima de nuestros hijos, algunos más fáciles de conseguir que otros, pero siempre al alcance de nuestra mano para verlos crecer felices.
Más información | Aepap, Consumer
Fotos | www.photographybyjoelle.com y basibangeten en Flickr-CC
En Bebés y más | Punset: Cinco consejos para hacer de un bebé un adulto capaz y feliz, Fomentar en el niño la autoestima constructiva, no la destructiva, El vínculo entre padres e hijos es clave para la autoestima

Comentarios
Gracias por esta serie de educar con autoestima, es muy importante inculcar a nuestros hijos el respeto por los demás como tambien el respeto por sí mismos. Yo he tenido que lograr aumentar mi autoestima de adulta, pues de niña mis padres me machacaban constantemente (aunque me querían mucho pero me exigían demasiado) , por eso sé que es algo en lo que hay que trabajar mucho para conseguirlo pero muy fácil de destruir. Espero poder educar a mi hijo correctamente para que goce de una gran salud emocional.
Gracias a ti, Luzmaluc, por contarnos tu experiencia, y enhorabuena por ser tan consciente, es un primer paso importante.
Saludos!
Para impulsar el autoestima de nuestros hijos primero debemos tener nosotros una buena autestima.
Pues el amor que nos tenemos a nosotros mismos es el amor que podemos ofrecer a nuestros hijos.
Asi que si tienes baja autoestima enfócate en mejorarla, hazlo por tus hijos.
Mejorar la autoestima es posible con pequeños cambios en nuestra conducta diaria, comenzar a percibir cómo nos afectan nuestros fracasos y las críticas de los otros es un buen comienzo para darnos cuenta de nuesta autoestima.
Escribir un comentario
Para hacer un comentario es necesario que te identifiques: ENTRA o conéctate con FacebookConnect