
Cuando una pareja tiene hijos su vida cambia sí o sí. Es irremediable. Sucede aunque no lo quieras. Incluso en esas parejas que tienen pensado seguir siendo los mismos y seguir haciendo lo mismo que hacían antes de que naciera el bebé. Cambia porque no es lo mismo estar solos, sin más responsabilidad que tener para comer y pagar un techo (que no es poco, ojo), que estar de repente acompañados de un bebé que absorbe todo el tiempo de los padres.
Es por esta razón que muchos padres desconectan casi totalmente el cable de la “vida social” y del “vamos a dar una vuelta, o al cine” en el momento en que entran en el hospital para dar a luz, con todo lo que conlleva.
De repente te ves hablando con amigos, hermanos o conocidos y te das cuenta de que te has quedado atrás en muchos aspectos, porque mientras tú has entrado en el mundo de la ropa para bebé, de los cochecitos, de los llantos, los mocos, los calcetines diminutos y las manitas regorditas el resto sigue viendo las series nuevas que salen cada temporada y sigue yendo al cine.
Esto hace que una de las cosas que los padres recientes y no tan recientes tienen en común (y que se convierte en tema gracioso del que hablar) es que hace mucho que ninguno de ellos va al cine, por eso os pregunto: ¿cuánto hace que no vais al cine?









