feed

Nuestras experiencias

¿Cuánto hace que no vais al cine?‏

39 comentarios

cine-y-palomitas.jpg

Cuando una pareja tiene hijos su vida cambia sí o sí. Es irremediable. Sucede aunque no lo quieras. Incluso en esas parejas que tienen pensado seguir siendo los mismos y seguir haciendo lo mismo que hacían antes de que naciera el bebé. Cambia porque no es lo mismo estar solos, sin más responsabilidad que tener para comer y pagar un techo (que no es poco, ojo), que estar de repente acompañados de un bebé que absorbe todo el tiempo de los padres.

Es por esta razón que muchos padres desconectan casi totalmente el cable de la “vida social” y del “vamos a dar una vuelta, o al cine” en el momento en que entran en el hospital para dar a luz, con todo lo que conlleva.

De repente te ves hablando con amigos, hermanos o conocidos y te das cuenta de que te has quedado atrás en muchos aspectos, porque mientras tú has entrado en el mundo de la ropa para bebé, de los cochecitos, de los llantos, los mocos, los calcetines diminutos y las manitas regorditas el resto sigue viendo las series nuevas que salen cada temporada y sigue yendo al cine.

Esto hace que una de las cosas que los padres recientes y no tan recientes tienen en común (y que se convierte en tema gracioso del que hablar) es que hace mucho que ninguno de ellos va al cine, por eso os pregunto: ¿cuánto hace que no vais al cine?

Leer más

Anunciate aquí
Anunciate aquí

Conciliación familiar en verano

0 comentarios

verano en libertad

La conciliación familiar en verano, es casi imposible sin grandes sacrificios o sin acudir a apoyos externos para la mayoría de las familias y tienen que acudir a malabarismos laborales, a los abuelos o a los campamentos para que sus hijos puedan estar atendidos en las vacaciones escolares.

La conciliación de la vida familiar y laboral durante el curso escolar ya es bastante complicada para las familias: el que los niños estén en la escuela deja un margen para que se organicen y luego, si los horarios de los padres no son compatibles con el colegio, se tira de extraescolares, los abuelos o niñeras que se ocupan de los pequeños hasta que sus padres llegan a casa. Pero en verano la cosa es más complicada todavía.

Cada familia es un mundo. Y cada niño tiene, también, intereses y necesidades diferentes, que no siempre es posible cubrir perfectamente. ¿Cómo conciliáis en verano vosotros?

Leer más

Anunciate aquí

Orgullosa del padre de mi hijo, aunque no es mi pareja

4 comentarios

Padre e hijo

Hoy este post es muy personal pero espero, deseo, que algunas de nuestras lectoras se sientan identificadas con él. Ojalá sea de ese modo. Quiero contaros que estoy orgullosa del padre de mi hijo, aunque no es mi pareja.

La separación, cuando hay hijos, es doblemente dolorosa y frecuentemente hay diferencias en cuanto a la crianza y a los cambios vitales que trae la maternidad y la paternidad. Posiblemente, después de eso, es imposible esperar que las dos personas que un día compartieron su vida puedan volver a estar vibrando en sintonía perfecta, aunque, admitámoslo, tampoco esta situación se da en las parejas que siguen juntas siempre. Pero no es imposible, sino deseable, que crezcan, maduren, compartan y se comuniquen, para lograr ser padres de manera compartida y armoniosa.

Y quería contároslo. Para nosotros es una experiencia vital enriquecedora, ambos hemos seguido, tras la separación, enfocados en el bienestar de nuestro hijo, en aprender, cada uno a su ritmo, a ser padres no ya sin violencia física, sino también sin usar la autoridad de manera autocrática, sin caer en el chantaje emocional, sin dejar que las tensiones nos desborden y se descarguen en el niño.

Leer más

Los niños en las movilizaciones por la democracia

10 comentarios

ninos-manifestacion.jpg

Creo que no descubro nada a nadie al decir que España está viviendo un momento histórico con las movilizaciones por la democracia que se iniciaron el 15 de Mayo en diferentes puntos del país.

El objetivo de estas movilizaciones es dar un golpe en la mesa y decir que “ya estamos cansados” y, sobretodo, que queremos un presente y un futuro mejor para nuestros hijos.

Es por esta razón que ayer por la tarde nos acercamos mi mujer, mis dos hijos y yo a la acampada de nuestra ciudad, Terrassa, a ver qué pasaba, ver el ambiente y apoyar con nuestra breve presencia este sueño, o mejor dicho, este despertar.

Leer más

¿Se te ha caído tu bebé alguna vez?

14 comentarios

papa y bebe

Me ha sorprendido leer hoy que el presidente de la Asociación Española de Pediatría y catedrático de Pediatría Universidad CEU San Pablo, el doctor Alfonso Delgado afirma que en la Unión Europea mueren cada día de forma accidental catorce niños y el 43 por ciento de los sucesos se producen en el hogar. En lo que se refiere a los bebés ha explicado también 24.000 niños españoles sufren cada año accidentes domésticos debidos a caídas, siendo además signficativo que el 79 por ciento se tratan de menores de un año, especialmente en lo que se refiere a caidas desde el cambiador.

Por eso quería preguntaros si se os ha caído alguna vez vuestro bebé, de los brazos o cuando lo habéis dejado en un cambiador u otra superficie.

La verdad, tengo que confesaros que a mi si se me ha caído una vez, cuando lo dejé en el sofá, y rodó por primera vez mientras yo cogía el pañal que tenía a un metro de él. No le pasó nada, pero casi me muero del miedo al escucharlo caer y llorar inmediatamente.

Leer más

Por qué mi hijo es de los que peor dibuja de su clase (y por qué no le ayudo a mejorar)‏

11 comentarios

dibujo-jon-armando-bastida2.jpg

Hace cosa de un año mi hijo de 5 años dibujó en clase, junto con sus compañeros, un cangrejo que representaba la clase a la que pertenecían (eran la clase de los cangrejos). Su dibujo fue seleccionado de entre todos para ser algo así como el logotipo de la clase, el dibujo que saldría impreso en todas las páginas de sus trabajos y en todo el material que utilizarían.

Cuando nos enteramos de ello nos sentimos orgullosos de nuestro hijo y de sus capacidades artísticas (como cualquier padre se sentiría, vamos). Incluso pensé que había heredado el buen hacer ante el papel tanto de su padre (siempre me han dicho que dibujo muy bien), como de su madre, que dibuja muy bien.

Sin embargo, a lo largo de este curso, he podido ver los dibujos de otros niños y son más coloridos, más complejos y más realistas que los que hace mi hijo. Suelen colgar algunos en el exterior, para que los veamos los padres (eligen los más chulos, al parecer) y los dibujos de mi hijo no parecen merecer ese honor. Entonces, comparando, me doy cuenta de que mi hijo es de los que peor dibuja de su clase. Tras darle varias vueltas al asunto he entendido por qué y a continuación os explicaré, además, por qué he decidido no ayudarle a hacerlo mejor.

Leer más

Un poquito mas... (II)

7 comentarios

un niño comiendo con placer

Cuchara en mano, el niño en la trona, sujetándole casi las manos para que no pueda apartar la comida que va a su boca por mucho que intente apartarla. Una imagen recurrente con una banda sonora que repite “un poquito más“.

Por mamá y por papá. Viene un avioncito. Abre la boca. Hay que comerse todo para poder crecer. Una lista interminable de mensajes que llegan al niño que sencillamente no quiere comer más.

Lo que de verdad necesita comer un niño pequeño

Finalmente yo acepté, tras leerme el mágnifico “Mi niño no me come“ de Carlos González, que las necesidades nutricionales de mi hijo, que crecía sano, feliz y activo, eran considerablemente menores y que él era capaz de saber perfectamente si quería o no “un poquito más“.

Y es que, además, con que se coman una cucharada o dos más no estaremos cubriendo una supuesta ingesta insuficiente de nutrientes. Un poquito más no hace la diferencia. Comer de todo ayuda, pero comer de todo significa comer alimentos con proteínas, hidratos, vitaminas, minerales y fibra suficiente.

Leer más

Un poquito mas... (I)

2 comentarios

una niña comiendo

Me acordaba ayer de la frase machacona del “te vas a caer“ y hoy os traigo otra, que sigo escuchando continuamente y que me costó conseguir que las abuelas de mi hijo abandonaran, por lo menos en mi presencia. Es el dichoso “un poquito mas“.

No niego que existan niños que comen poco, pero cuando eso realmente sucede, o hay un problema físico o psicológico que se manifiesta en la alimentación.

Normalmente me da más bien la impresión que, llevados por manuales generales de nutrición infantil o de las hojas que reparten en las consultas, nos creemos que los niños, si no comen la cantidad marcada se van a poner enfermos o no van a crecer.

Pautas sobre alimentación

Recuerdo las pautas que me dieron sobre las cantidades ingentes de papilla que se suponía que se tenía que comer mi hijo. Algo completamente exagerado para él. Nunca se comió más de 100 centímetros cúbicos de papilla, y desde luego, nunca se terminó esos platazos que le preparabamos al principio.

Leer más

No proyectar en los niños los problemas entre los adultos

1 comentario

no proyectar en los niños nuestros enfados

Desgraciadamente los adultos no somos, por mucho que queramos, perfectos. Tenemos un ego muy fuerte que reclama su espacio y se quiere imponer, pecamos de soberbia y somos, en ocasiones, incapaces de dialogar o llegar a acuerdos con los que piensan diferente. Rara vez, cuando discutimos con un amigo, estamos libres de haber cometido también nuestros propios errores pero nos cuesta mucho reconocerlo.

Todos hemos perdido un buen amigo por un malentendido que no supimos reconducir y dejamos que una persona a la que queríamos, aunque hubieramos discutido o nos hubiera hecho daño, alejarse de nosotros para siempre.

Seguimos, aunque nos esforcemos en mejorar, creando diferencias y metiendonos en disputas que terminan con un enfrentamiento irreconcilable o con un alejamiento y frialdad. Es una pena, podemos mejorar, pero sobre todo debemos aprender a que esos problemas de adultos no se proyecten en los niños.

Leer más

Te vas a caer...

3 comentarios

te vas a caer

Esto de “Te vas a caer“ es una de las típicas frases de madre que más me ha costado quitarme pero que creo que es buena cosa evitar. No quiere decir que dejemos que los niños asuman riesgos peligrosos para su integridad, ni que no les expliquemos las precauciones necesarias y las posibles consecuencias de hacer cosas sin medir hasta donde se puede llegar. Sencillamente es aprender a no hacer de profetas negativos.

Una frase aprendida

El impulso de gritarles “No te subas ahí que te vas a caer“ podemos cambiarlo por mensajes mucho más positivos, que no transmitan inseguridad o incapacidad del niño, como decir “Hay mucha altura y los escalones resbalan”, y, cuando consideremos que el peligro no es asumible, intervenir evitándolo de forma firme, sin ponernos nerviosos y sin regañarles.

A veces hasta pienso que esa costumbre que tenemos, heredada seguramente de nuestras madres y ellas de las propias, una frase hecha que atrae los accidentes. “Te vas a caer”. Así, contundente, premonitorio, parece que modifica, mediante la palabra, el entorno y aboca al niño a caerse.

Quizá sea exageración, pero, si yo os contara… mi madre no se si veia el futuro o tiene poderes mal canalizados, porque cada vez que te “echaba la maldición” seguro que te caias, por mucho cuidado que pusieras, o peor, te metía el miedo en el cuerpo hasta que solo de pensar en subir ya te veias con la pata rota.

Leer más

Anunciate aquí

WSL Weblogs SL