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Cómo evitar los celos entre hermanos: la crianza con respeto, sin comparar ni etiquetar es la clave

Cómo evitar los celos entre hermanos: la crianza con respeto, sin comparar ni etiquetar es la clave
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La pandemia de coronavirus y el estado de alarma nos ha regalado más tiempo de convivencia con nuestros hijos. Horas para jugar, reír y aprender, pero también más horas en las que han surgido conflictos entre ellos, peleas y situaciones que desgastan las relaciones entre padres e hijos, y entre los propios hermanos.

Y, una de esas emociones, sin duda, son los celos. Así lo asegura la educadora sociofamiliar y experta en crianza con respeto, Tania García. En su último libro "Hermanos", ofrece las herramientas fundamentales para que los padres ayudemos a educar la relación entre los niños sin gritos ni peleas y dándole a cada uno de ellos lo que necesita.

Hablamos con ella y nos da las claves para ayudar a que nuestros hijos desarrollen un vínculo sano entre ellos, aprendiendo a manejar los celos.

Hermanos: Cómo educar la relación entre tus hijos (Libro práctico)

Hermanos: Cómo educar la relación entre tus hijos (Libro práctico)

La crianza con respeto es fundamental en la educación de los niños

Tania

Esta madre de dos hijos se muestra tajante al asegurar que "no respetar a los hijos e hijas es vulnerar no solo los derechos fundamentales de la infancia, sino también los que debe tener cualquier ser humano por el mero hecho de ser humano". Añade que "solo educando con respeto podemos aspirar a una sociedad más justa":

"La Educación Real basada en el respeto, la empatía, la evidencia científica, el Acompañamiento Emocional y la lógica; es la única posible para conseguir que los niños crezcan emocionalmente sanos y por tanto consigan una vida con equilibrio en todos los sentidos".

En el caso concreto de los hermanos, explica Tania García que el respeto es el único camino posible, y que "debemos responsabilizarnos de nuestro papel como padres en su relación, y darnos cuenta de que depende de nosotros".

"En la relación con los hermanos, debemos centrarnos en su bienestar psicoemocional que acabará impactando en su vínculo".

Y es que los hermanos son unas de las personas más importantes que tenemos en nuestras vidas. Su relación durante la infancia es su primera interacción con el mundo social, ya que tienen que aprender a convivir con alguien nuevo y adaptarse a él, respetando sus gustos y necesidades.

Debemos evitar siempre etiquetar a nuestros hijos

Padres Hijo

Son, señala la experta, dos de las grandes causas de conflictos entre hermanos que podrían ser completamente evitados con un acompañamiento adecuado.

"Etiquetar a los hermanos por ‘el bueno’, ‘el listo’, ‘el malo’... O simplemente por el orden de nacimiento, es algo que crea un lastre en ellos. Este peso lo llevan de por vida, ya que al fin y al cabo nuestra infancia es la etapa que sostiene toda nuestra vida y que nos marcará cómo somos en un futuro".

Y da ejemplos concretos que explican hasta qué punto etiquetamos a nuestros hijos, incluso sin ser conscientes de que lo estamos haciendo:

"La relación entre hermanos es de las más importantes que tendrán tus hijos en su vida".

"Es bastante común que en la familia un hermano recibe la etiqueta de ‘hermano mayor’ y otro lo hace de ‘hermano pequeño’. En este caso, aunque no conozcamos a ninguno de ellos, ya les estamos presuponiendo un comportamiento a uno y otro, ¿verdad?".

Y profundiza en esas etiquetas que damos por supuestas, como que "el mayor debería ser el que cuida del pequeño, el que se mantiene fuerte e incluso el que hace cosas de 'mayor', sin poder expresarse como necesita emocionalmente". Un grave error no solo para ellos, sino también para los propios padres que, otorgando esta etiqueta dan por hecho que un hermano mayor tiene una madurez que quizás no ha alcanzado".

Y es que, tal y como explica Tania, hay un primer hermano, un segundo y un tercero: "Asociar etiquetas a una persona, incluso antes de su nacimiento, ya le condiciona y más aún cuando los que lo hacen son sus padres". Llamarles por su nombre es el primer paso para mejorar su crianza y, por tanto, el vínculo entre los hermanos.

Hay que desechar las comparaciones para mejorar el vínculo entre hermanos

La educadora se muestra tajante también en este punto, asegurando que no tenemos que comprar a ninguno de nuestros hijos ni con su hermano ni con nadie: "debemos comprender y respetar la singularidad de una persona y lo única que es cada personalidad".

"No podemos acompañar una relación entre hermanos correctamente sin respetar las necesidades emocionales de cada uno".

Explica la importancia de dar a cada niño aquello que necesite para su correcto desarrollo, algo que considera lógico, teniendo en cuenta que "ni siquiera dos gemelos son idénticos".

"Cada ser humano tiene una personalidad y unas necesidades diferentes y, cuando decidimos ser padres, debemos asumir que vamos a tener que dar una atención única a cada uno de nuestros hijos".

"Debemos darles las mismas oportunidades para su vida; las diferentes serán esas necesidades emocionales que tengan y que debamos de atender de forma única con cada uno de ellos".

Entender que los celos son completamente naturales

Celos

Todos los padres entendemos lo difícil que resulta lidiar con este tipo de situaciones. Tania explica que los padres tenemos que entender que los celos entre hermanos, por mucho que nos duelan, no se parecen a los que sentimos los adultos y que eso no implica en absoluto que un hermano odie a otro o tenga algún problema con él:

"solo se comportan así para reclamar la atención y el amor de sus padres, ya que piensan realmente que su hermano tiene algo que él necesita y, puede pensar que el cariño o los cuidados hacia él han disminuido".

Asegura que lo primero que tenemos que hacer como padres es comenzar por entender que "los celos son completamente naturales, fruto de la complejidad emocional del ser humano". "Los celos que sienten nuestros hijos se trata de un miedo atroz a perdernos, a no tener lo que necesitan para sobrevivir".

"Los celos en los niños siempre son tratados como algo a dejar a parte, a repudiar, a reprimir, cuando como con cualquier otra emoción esto no es posible y tan solo conlleva a que ese sentimiento vaya yendo a más y más en su interior".

Y nos deja una clave a los padres y madres para manejar el tema cuando aparezca: "lo que no deben hacer nunca cuando sus hijos sientan celos es dejarlos solos, castigarlos, reprimirles, gritarles o enfadarse con ellos por el simple hecho de sentirlos".

"Comprender verdaderamente qué están sintiendo nuestros hijos cuando sienten celos es uno de los mayores aprendizajes que podemos tener los padres, ya que de esta forma entenderemos que lo que necesitan nuestros hijos no es castigarles, reprimirles, gritarles o enfadarnos, reírnos de ellos o catalogarlos de malos; sino todo lo contrario".

"Cuando nuestros hijos sientan celos nos necesitan más que nunca con escucha, comprensión, empatía y Acompañamiento Emocional".

Por eso, esta educadora familiar invita a los padres a trabajar sus propias emociones. Admite que es fácil ponerse nervioso en estas circunstancias, por lo que a veces actuamos justo al contrario de cómo debemos hacerlo:

"Debemos reconocer lo que estamos sintiendo y por qué, y guiarnos por el sentido común y el respeto, independientemente de los motivos que tengan los niños".

En resumen, estas son las claves de cómo debemos actuar los padres ante los celos de nuestros hijos:

  • Prestar siempre atención
  • Dedicarles tiempo en exclusiva
  • Permitir que expresen sus emociones
  • Investigar sobre cómo están emocionalmente
  • Escuchar siempre, aunque no podamos atenderlos
  • Conectar y empatizar con lo que sienten
  • Darles muchos abrazos, besos y cariño
  • Ayudarles a buscar soluciones
  • Explicarles que les queremos, aunque no podemos darles lo que desean
  • Enseñarles a expresar sus emociones sin dañar a los demás
  • Explicarles lo que les ocurre sin etiquetar
  • Entender las emociones de padres en estas situaciones
  • Tener paciencia

En las peleas entre hermanos, hay que intervenir, no posicionarse

Peleas Hermanos

Admite que igual que ocurre con el tema de los celos, resulta difícil dar respuesta en pocas palabras a sus peleas, pero "sobre todo la base está en el respeto y en el no posicionamiento". Incide explicando que muchos padres le preguntan si deben intervenir en los conflictos entre sus hijos. Y ella responde con firmeza, que debemos hacerlo siempre: "Es un error pensar que 'son cosas de niños', porque no es así".

"Debemos intervenir en sus peleas respetando, empatizando, comprendiendo, acompañando emocionalmente, utilizando el sentido común, tratándoles con amor, con guía y dando un buen ejemplo de equilibrio emocional, sin perder los nervios, y respetando tanto su parte emocional como su parte física".

Insiste de nuevo en la impprtancia de desechar las comparaciones y sí practicar la intervención acorde a sus necesidades cerebrales: "No podemos dejarles de lado pensando erróneamente que al ser niños ya se apañarán".

"Nuestro papel debe ser completamente neutral y con eso les vamos a enseñar que nadie es más importante para mamá o papá, sino que todos los somos y que cada uno tienen espacio en su corazón y en su tiempo diario".

Eso se trabaja adecuando un sitio para cada uno, porque cada uno de nuestros hijos es único y especial y necesita su propio espacio, aunque sea un pequeño rincón en su dormitorio si o comparte, pero que sea solo suyo.

Termina diciendo que "el no posicionamiento y la neutralidad emocional es la que nos va a dar la llave de esta intervención óptima", y nos anima a leer su nuevo libro "Hermanos", para comprender más sobre estos temas tan complejos .

Fotos | iStock

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