Cinco herramientas de la Disciplina Positiva para lograr la cooperación de nuestros hijos

Cinco herramientas de la Disciplina Positiva para lograr la cooperación de nuestros hijos
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"¡Mi hijo no me obedece!", "No me hace caso cuando le hablo", "No colabora en casa", "¡Tengo que repetirle las cosas mil veces!", "¡Ya no se cómo decirle que ordene su habitación!"...

Desafortunadamente, este tipo de quejas son frecuentes en casi todas las familias. Los padres queremos que nuestros hijos colaboren en casa, nos escuchen y cooperen en el buen funcionamiento del hogar, pero no siempre sabemos manifestárselo de la mejor forma, cayendo con frecuencia en los gritos, las imposiciones o los castigos.

Por eso queremos proponerte cinco herramientas de la Disciplina Positiva para lograr la cooperación de los niños.

Los niños desean colaborar, pero no siempre sabemos cómo conseguir su cooperación

cooperar

Hagamos un ejercicio de reflexión: ¿Cuántas veces corregimos los comportamientos de nuestros hijos sin ser primero conscientes de sus necesidades emocionales? ¿Cómo nos sentiríamos nosotros si alguien nos observara continuamente y nos corrigiera cada cosa que hacemos? ¿Nos gusta que nos ordenen o, por el contrario, preferimos que nos den libertad y confianza para actuar? ¿Somos claros, justos y proporcionados con los límites que ponemos a nuestros hijos, o a veces resultan confusos e incluso desproporcionados?

Aunque nos pueda parecer lo contrario, lo cierto es que los niños desean colaborar, ser vistos y sentirse útiles. Pero conseguir su cooperación no debería pasar por imponer nuestro criterio y pedir que nos obedezcan sin rechistar.

¿Cómo hacerlo entonces de una forma respetuosa y positiva?

Conexión antes que corrección

La conexión emocional es la base de todo. Si nuestros hijos sienten que conectamos con ellos, les entendemos y tenemos en cuenta, se sentirán más confiados, seguros y dispuestos a colaborar en todo lo que les propongamos.

Esto no significa que debamos pasar por alto sus errores y no corregirles ante un 'mal comportamiento'. Pero si primeramente conectamos con ellos y entendemos por qué han hecho o dejado de hacer algo, nos será más fácil reconducir esa situación y lograr su cooperación.

  • Por ejemplo: si tras el juego nuestro hijo se niega a recoger los juguetes, en lugar de ordenarle y gritarle para que lo haga, preocupémonos en entender el por qué de su negativa (quizá esté cansado, abrumado entre tanto juguete, necesite ayude...) y ayudémosle a solucionar ese conflicto teniendo en cuenta su necesidad.

Preguntas de curiosidad y búsqueda de soluciones

Las preguntas de curiosidad son una excelente herramienta para todo. Nos ayudan a entender mejor a nuestros hijos, a saber más cosas sobre ellos sin someterlos a un interrogatorio forzado, a conocer sus interés, sus gustos, sus habilidades...

Si preguntamos más y ordenamos menos, logramos mejorar la cooperación de una forma sencilla y positiva.
  • Por ejemplo: cuando nuestro hijo llega a casa tiene por costumbre quitarse el abrigo y dejarlo tirado en el suelo. Ese comportamiento nos enfada, y a pesar de que le insistimos una y otra vez que tiene que colgarlo en una percha y guardarlo en el armario, nunca lo hace.

Probemos a preguntarte cosas como "¿qué te lleva a no colocar tu abrigo en el armario?" "¿qué necesitarías / qué te ayudaría a acometer con éxito tu tarea?" Quizá la respuesta sea tan sencilla como colocar un perchero a su altura o poner un taburete para llegar a la barra del armario.

Pídele directamente su cooperación

adolescentes

Pero tan negativo es ordenar continuamente a nuestros hijos que hagan las cosas, como no decirles nada porque presuponemos que deberían ser conscientes de ello. Esto es algo que sucede con frecuencia en la etapa adolescente ("¡¿pero acaso no se da cuenta de lo desordenada que está su habitación?!"), y nos produce una gran frustración.

Lo mejor en estos casos es ser directos y pedir directamente al niño u adolescente su cooperación, haciéndole ver lo importante que es para nosotros su ayuda y garantizando así su sentido de pertenencia al grupo.

  • Por ejemplo: en lugar de ordenarle "recoge tu habitación", cambiemos el mensaje por algo así como "me vendría fenomenal tu colaboración en estos momentos para ordenar esta habitación: ¿se te ocurre cómo podemos hacerlo de manera rápida y práctica?". Con esta pregunta no estaremos ordenando, sino poniendo el foco en la importancia de su cooperación para el buen funcionamiento del hogar.

Ofrece opciones limitadas

Los niños, especialmente los más pequeños, suelen apabullarse a la hora de acometer una acción compleja, y por ello se niegan a hacerlo, sentimos que nos desafían o nos desesperan con su lentitud. Pero los adultos no siempre nos damos cuenta de que a veces ponemos límites demasiados estrictos o desproporcionados, o incluso les exigimos cosas para las que no están preparados.

Las opciones limitadas son una buena herramienta para lograr la cooperación de los niños más pequeños de una forma paulatina, fomentando al mismo tiempo su autonomía, toma de decisiones y sentido de la responsabilidad.

  • Por ejemplo: si quieres que tu hijo se vista solo cada mañana, no le metas prisa, respeta sus ritmos y facilítale la tarea dándole opciones limitadas ("¿quieres el pantalón rojo o el azul?"). De este modo, le estaremos lanzando el mensaje de que nos interesa su opinión, la respetamos y valoramos, logrando por su parte una cooperación más fluida y espontánea.

Juntas de familia

crianza

Las juntas o reuniones de familia son una de las muchas herramientas con las que cuenta la Disciplina Positiva para ayudarnos en la educación de nuestros hijos, afianzar nuestros vínculos y conseguir la armonía y el bienestar familiar que todos deseamos.

Este tipo de reuniones nos permiten resolver los problemas o conflictos de manera democrática, generando ideas entre todos los miembros de la familia y buscando soluciones conjuntas.

En este artículo os hablamos con detalle de las Juntas de Familia y de cómo pueden ayudarnos a resolver problemas familiares y lograr la cooperación de nuestros hijos.

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