Compartir
Publicidad

Fisioterapia respiratoria en bebés y niños: qué beneficios tiene y cuándo está indicada

Fisioterapia respiratoria en bebés y niños: qué beneficios tiene y cuándo está indicada
0 Comentarios
Publicidad
Publicidad

Habitualmente, cuando hablamos de fisioterapia pensamos en un método terapéutico para tratar lesiones o aliviar problemas relacionados con el aparato locomotor, como por ejemplo tras una lesión deportiva o una contractura muscular.

Pero el trabajo de un fisioterapeuta es mucho más amplio, y abarca diversas especialidades relacionadas con la neurología, la pediatría, la cardiología o el aparato respiratorio, entre otras.

De la mano de Raúl Rebollo, fisioterapeuta y director del Centro Físico-Médico Leioa, hoy vamos a hablar de la fisioterapia respiratoria aplicada a los niños: qué beneficios aporta y en qué casos estaría recomendada.

En qué consiste la fisioterapia respiratoria

La fisioterapia respiratoria es una especialidad de la fisioterapia dedicada a la prevención, tratamiento y estabilización de las disfunciones o alteraciones del aparato respiratorio. Para ello, el fisioterapeuta deberá trabajar con los músculos implicados, con el fin de mejorar la ventilación del paciente.

Raúl Rebollo nos explica que la fisioterapia respiratoria no debe, en ningún caso, sustituir al tratamiento médico, sino complementarlo para hacerlo más efectivo. En el caso de los bebés y niños de corta edad, este tipo de tratamientos ayudará a controlar las afecciones respiratorias, eliminando las secreciones que se acumulan desde la nariz hasta las zonas más profundas de los pulmones.

"Los tratamientos de fisioterapia respiratoria pueden ayudar a reducir la mucosidad y las toses, repercutiendo positivamente en la calidad de vida del niño, mejorando su alimentación y su descanso", asegura el experto.

Aplicaciones de la fisioterapia respiratoria

fisioterapia respiratoria

Antes de realizar un tratamiento de fisioterapia con nuestro bebé, es imprescindible consultar con el pediatra, pues pueden existir ciertas circunstancias que lo contraindiquen en un momento dado, o enfermedades para las cuales este tipo de tratamientos no esté recomendado.

A este respecto, estas serían las principales aplicaciones de la fisioterapia respiratoria en niños, y los aspectos que se deben tener en cuenta en el manejo de cada una de estas enfermedades:

  • Bronquitis bacteriana

Según publica la AEP, y de acuerdo a las recomendaciones de la British Thoracic Society, la fisioterapia respiratoria podría ser beneficiosa en el manejo de esta enfermedad, aunque por el momento no se han realizado estudios que soporten esta indicación.

  • Fibrosis quística

La fibrosis quística es una enfermedad pulmonar crónica y hereditaria, que provoca una acumulación de moco espeso y pegajoso en los pulmones, el tubo digestivo y otras áreas del cuerpo. En estos casos, la fisioterapia respiratoria se aplicaría como parte imprescindible de un tratamiento multidisciplinar para el cuidado de la enfermedad.

"En el Tratado de Fibrosis Quística, publicado en 2012 con el aval de la Sociedad Española de Fibrosis Quística, la Sociedad Española de Neumología Pediátrica y la Sociedad Española de Gastroenterología, Hepatología y Nutrición Pediátrica, la fisioterapia está contemplada como tratamiento habitual en las guías clínicas y dentro del consenso europeo, siendo su función primordial la eliminación de secreciones y existiendo diversas técnicas de tratamiento" - subraya Raúl Rebollo.

  • Discinesia ciliar o síndrome de inmovilidad ciliar

Esta enfermerdad está causada por un defecto estructural de las células ciliadas presentes en los tejidos respiratorios y gonadal. Para estos casos, la AEP recomienda la fisioterapia respiratoria como parte del tratamiento, con el fin de mantener la vía aérea libre de secreciones para disminuir las infecciones pulmonares.

  • Asma

Según la Sociedad Española de Neumolgía Pediátrica, la fisioterapia respiratoria podría ayudar al niño asmático a tomar control de su respiración, y regular la frecuencia y profundidad de los movimientos respiratorios.

Raúl nos explica cómo puede la fisioterapia ayudar en estos casos:

"Los objetivos de la FR para un paciente diagnosticado de asma serian entre otros la reducción de los síntomas relacionados con el asma, mejoría de la calidad de vida, disminución en la toma de la medicación de alivio e, incluso, mejoría de algunos parámetros de la función pulmonar, como el volumen de espiración forzada en el primer segundo, el pico de flujo espiratorio o el dióxido de carbono al final de la espiración".

Precauciones que deben tenerse en cuenta

Sin embargo, hay ciertas enfermedades en las cuales los tratamientos de fisioterapia respiratoria no estarían recomendados, pues podrían resultar perjudiciales para el niño. Tal es el caso, por ejemplo, de la bronquiolitis durante la fase aguda de la enfermedad, y de la neumonía.

"La AEP no aconseja la fisioterapia respiratoria en la fase aguda de la enfermedad, pues según una revisión de estudios publicada en Cochrane, podría ser perjudicial. Así pues, el único tratamiento de fisioterapia respiratoria que realizamos en este caso son los lavados nasales, que están recomendados y son muy beneficiosos para ayudar al bebé a eliminar la mucosidad y ayudarle a respirar mejor" - explica Raúl.

"En cuanto a la neumonía, las maniobras de fisioterapia respiratoria no sería beneficiosas ni estarían recomendadas, según la AEP, aunque en el caso concreto de la neumonía adquirida en el hospital sí podría ayudar"

Además de estas contraindicaciones, Raúl nos explica que hay otras situaciones particulares que debemos tener en cuenta a la hora realizar un tratamiento de fisioterapia respiratoria a nuestro bebé:

  • Acudir dos horas después de la última comida

  • No tratar al niño si está atravesando un proceso febril

  • Si el niño está tomando antibiótico, esperar a los últimos días de tratamiento

¿Cómo se realizan este tipo de tratamientos de fisioterapia?

Como bien nos explica Raúl, las técnicas de fisioterapia respiratoria empleadas no son dolorosas y pretenden ser lo menos invasivas posibles, aunque eso no evita que muchos bebés lloren durante la sesión.

"Los tratamientos consisten en la realización de correctos lavados nasales y presiones manuales sobre el tórax del niño, acompañándolo en la respiración" - resume el experto.

En resumen, la fisioterapia respiratoria es una excelente forma de ayudar a bebés y niños a mejorar los síntomas de ciertas enfermedades respiratorias. Pero recuerda que los tratamientos deben estar siempre aplicados por un fisioterapeuta experto, y ser un complemento al tratamiento médico. Por ello, es fundamental consultar previamente con el pediatra.

Fotos | iStock

Agradecimientos | Raúl Rebollo - Centro Físico-Médico Leioa

Temas
Publicidad
Publicidad
Publicidad
Inicio