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Escoliosis o desviación de la columna en la infancia y la adolescencia: cómo tratarla

Escoliosis o desviación de la columna en la infancia y la adolescencia: cómo tratarla
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La columna vertebral no es un hueso aislado, sino que tiene muchos (llamados vértebras) y unidos entre sí por un tipo de tejido elástico llamado cartílago. Esto nos confiere flexibilidad para doblarnos, estirarnos, mantener el equilibrio y andar.

Hay veces en que la columna adquiere una curvatura lateral en forma de 'S' o de 'C'. Es lo que se conoce con el nombre de escoliosis. Aparece sobre todo durante la infancia y la adolescencia y, aunque la mayor parte de las veces es leve, hay que tomar medidas para evitar que evolucione.

Puede pasar desapercibida, por lo que ahora que ha terminado el colegio es un buen momento para consultar al pediatra y comenzar a cuidar la espalda de nuestros hijos cuanto antes.

Causas que provocan la escoliosis

Se distinguen dos tipos de escoliosis infantil y juvenil:

  • La 'secundaria'. Puede deberse a malformaciones (como la fusión congénita de algunas vértebras) o asimetrías en la longitud de las piernas. También puede estar asociada a algunas enfermedades (como la neurofibromatosis o el síndrome de Marfan) o algunas enfermedades neuromusculares.

  • La 'primaria o idiopática'. Aparece durante el desarrollo del niño o del adolescente sano sin más anomalía que la propia desviación de la columna. Esta desviación suele dejar de progresar al terminar el crecimiento óseo, algo que en las niñas ocurre poco después de la aparición de la menstruación.

Así lo explica el doctor Francisco Kovacs, de la Unidad de Espalda Kovacs del Hospital Universitario Moncloa y director de la Red Española de Investigadores en Dolencias de la Espalda (REIDE).

El experto añade que hay que acudir al médico si la columna de un niño comienza a desviarse, para qué determine el tipo de escoliosis y actúe en consecuencia. Asegura:

“La investigación científica ha demostrado hechos que han modificado radicalmente el concepto de la escoliosis idiopática. Hace cincuenta años era considerada como una enfermedad porque se creía que condicionaba la vida de quien la padecía.

Hoy en día se sabe que, en la inmensa mayoría de los casos, sólo supone una característica estética personal, como ser rubio o moreno, que no causa dolor, no conlleva ningún riesgo y tampoco empeora la calidad de vida presente o futura".

La escoliosis idiopática, la más frecuente

Supone el 90% de los casos de desviación de la columna. Se caracteriza porque las vértebras están rotadas, además de estar desviadas, lo que en las vértebras dorsales implica que también estén rotadas las costillas.

Eso hace que la desviación sea especialmente visible cuando el niño se inclina hacia delante, ya que las costillas parecen elevarse a un lado y hundirse al otro. Suele ir progresando hasta que termina el crecimiento del adolescente.

¿Cómo se detecta la escoliosis ideopática?

No suele producir dolor, por lo que no es fácil de diagnosticar.

Suele descubrirse en uno de los controles rutinarios del pediatra o en la escuela. Algunas señales que pueden avisar de una posible escoliosis son que:

  • El niño tenga un hombro más subido que el otro.
  • Un omóplato más prominente que el otro.
  • La cintura algo ladeada o una cadera más alta.

En estos casos, es conveniente consultar al médico que realizará dos exploraciones para diagnosticar si existe:

  • Una visual, donde inspecciona la aparición de asimetrías.

  • Una radiografía, que permite comprobar el alcance total de la desviación de la columna vertebral. Se hace una de perfil y otra de frente.

Según explica Los médicos miden la curvatura de la escoliosis en grados:

  • Una curvatura es leve cuando no llega a los 20 grados.

  • Una curvatura es moderada cuando está entre los 25 y los 40 grados.

  • Una curvatura es grave cuando supera los 50 grados.

Componente genético

No se sabe exactamente el motivo que provoca su aparición, pero voces expertas como el Dr. Kovacs o la Fundación Nemours, hablan de una explicación genética.

Durante años se ha creído que la repetición de malas posturas podía influir en la desviación causada por la escoliosis idiopática. Sin embargo, los estudios científicos han demostrado que la escoliosis viene determinada esencialmente por los genes que se han heredado. Según el director de la Red Española de Investigadores en Dolencias de la Espalda:

"Los genes más frecuentemente vinculados a la aparición y progresión de la escoliosis parecen variar de una raza a otra, y se sospecha que son distintos los implicados en la aparición de la desviación y los que influyen en su progresión.

Estos últimos estarían ligados al cromosoma X, lo que explicaría que, aunque la proporción de escoliosis (de cualquier grado) es similar entre hombres y mujeres, las escoliosis con mayores grados de curvatura sean casi diez veces más frecuentes entre las niñas que entre los niños".

Se sabe que si un padre la ha tenido, la probabilidad de que su hijo la tenga es un 30-35% mayor.

"Los estudios realizados sugieren que la influencia de las posturas o deportes habituales es nimia".

"Sólo se ha demostrado un incremento del 11% en la proporción de niñas con escoliosis entre las que, habiendo sido seleccionadas por tener ligamentos especialmente laxos, fueron sometidas durante años a un régimen intensísimo de entrenamiento físico, repetido durante varias horas diarias con cargas y ejercicios asimétricos siempre hacia el mismo lado.

Ese régimen se mantuvo durante sus años de crecimiento e inmadurez ósea, que además se prolongaron a propósito tomando medidas para retrasar la aparición de la menstruación".

El ejercicio: el mejor tratamiento

Deporte

La mayoría de los casos de escoliosis leve no necesitan tratamiento y el menor solo deberá ir a revisiones regulares para asegurarte de que la curvatura no aumenta con el paso del tiempo.

Como suele empeorar mientras los huesos siguen creciendo, el especialista . deberá estar pendiente de cómo evoluciona para trabajarla y evitar que llegue a una curvatura grave, que puede dañar los pulmones.

Para seguir su progresión, la curvatura se mide periódicamente (habitualmente una vez al año, o más a menudo si la desviación crece rápidamente) en 'grados Coob', que se calculan mediante unas mediciones realizadas sobre una radiografía de columna. El método de cálculo tiene un error intrínseco de aproximadamente cuatro grados.

Es decir, el mismo médico, calculando en momentos distintos los 'grados Coob' que muestra una misma radiografía, puede obtener una medición con hasta cuatro grados de diferencia. Por eso, variaciones más pequeñas pueden no reflejar verdaderos cambios en la curva.

Así lo explica el doctor Kovacs, que no cree necesario someter a los niños a radiaciones frecuentes, y sí optar por otras pruebas aunue aún no estén muy extendidas, como la fotogrametría (estudio y mediciones sobre fotos).

Añade el experto que la realización continuada de ejercicio físico es recomendable tanto para los niños con escoliosis idiopática como para el resto, ya que está demostrado que reduce el riesgo de que aparezcan episodios de dolor de espalda y, sobre todo, acortan su duración.

"Se ha demostrado que el ejercicio aeróbico mejora significativamente la potencia y el dintel anaeróbico entre las niñas con escoliosis. Y también que la realización sistemática de ejercicio no causa escoliosis, ni agrava el grado de curvatura de quienes ya la tienen".

Escoliosis grave

Si el médico cree que la curvatura de tu columna podría empeorar, puede recomendar un corsé ortopédico para la espalda hasta que el menor deje de crecer. No sirve para corregir una curvatura que ya existe en la columna vertebral, pero puede impedir que esa curvatura empeore.

El adolescente con una escoliosis grave puede necesitar operarse. Según explica la Fundación Nemours, la cirugía se llama 'fusión espinal' o 'fusión vertebral', y sirve para enderezar la columna vertebral lo máximo posible y mantenerla en su sitio con varillas metálicas y tornillos.

Luego el cirujano coloca un injerto óseo para unir (o fusionar) entre sí varias vértebras, para que la curvatura no empeore. Al año, las vértebras deberían estar completamente unidas.

Pero el doctor Kovacs asegura que, a la vista de las investigaciones, el único parámetro que la cirugía de la escoliosis idiopática ha demostrado mejorar es el estético.

El único aspecto en el que coinciden los cirujanos especializados es en que las consideraciones estéticas no deben ser las que determinen la decisión de operar. De ahí que, tal y como explica el experto, se hayan ido reduciendo profresivamente el número de operaciones en Estados Unidos.

"La cirugía por escoliosis es agresiva y, aunque en general es segura, no está exenta de riesgos".

Aún así, en todos los casos de escoliosis, los jóvenes llevan vidas activas y plenas tras finalizar el tratamiento.

Fotos | iStock

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