Un bebé no puede manipular ni tomar el pelo a nadie

Un bebé no puede manipular ni tomar el pelo a nadie
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Así como se suele decir que los niños se "mal acostumbran" a los brazos, una idea absolutamente ridícula cuando comprendes las necesidades básicas de un bebé, en la misma línea mucha gente lleva años repitiendo que los bebés pueden manipular a sus padres.

Es una creencia muy extendida sobre el comportamiento de los bebés. Se cree que con apenas meses, los niños pueden lograr que los demás actúen a su antojo (habitualmente sus padres o la persona cuidadora) con solo llorar o quejarse. ¿No será demasiado para un bebé? Los bebés son muy inteligentes, pero es imposible que puedan manipular a las personas o tomarles el pelo. Explicamos por qué.

"Te intenta controlar"

Seguro que en más de una ocasión habréis oído o recibidos consejos que dicen eso de "Déjale llorar, que no le pasa nada", "no hagas lo que te pide, que te está intentando controlar", "si cedes, te gana". O este niño "sabe latín".

Es posible incluso que hayáis oído a padres y madres explicar lo listos que son los bebés, que enseguida aprenden a tomar el pelo a sus padres: "lo dejo en la cuna y se pone a llorar, le cojo y se calla... y si le vuelvo a dejar, vuelve a llorar... manipulación total".

El significado de la palabra manipular es hacer una cosa interesadamente para conseguir un fin determinado, algo que un bebé, científica y fisiológicamente, no puede hacer.

Pero no, es científicamente imposible

Hay que entender que un bebé es un ser humano que ha nacido hace semanas o meses y aún no tiene la madurez necesaria para un mecanismo cerebral tan complejo.

Es una cuestión de sentido común. Basta con saber que un bebé no es capaz de conocer las consecuencias de sus actos para darnos cuenta de que es imposible. Un bebé no sabe que si hace A, luego viene B. Si lo supiera sería un ser racional, y aún no lo es.

Un bebé no sabe que puede manipular a las personas de su alrededor, primero porque no sabe qué es eso de manipular y segundo porque es incapaz de simular o actuar para conseguir lo que quiere. Para poder hacer eso necesita ser capaz de pensar de un modo lógico, sabiendo que si llora logrará que sus padres le hagan caso y que, a partir de entonces, empezará a controlarles un poco más, y así cada vez más, hasta llegar al poder.

Los bebés no tienen pensamiento lógico

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Para poder controlar a los adultos, los bebés necesitan que su cerebro racional funcione, pero su cerebro inmaduro aún no está lo suficientemente preparado. De hecho, sus lóbulos frontales, que forman parte del cerebro racional, apenas se han empezado a desarrollar.

La consecuencia de esto es que los bebés no tienen pensamiento lógico, y como no lo tienen, es imposible que puedan pensar en manipular a sus padres, ni a otras personas, ni tomarle el pelo a nadie. Su cerebro no está capacitado para trazar planes maquiavélicos. Suficiente tienen con tratar de calmar aquello que les hace sentir mal en ese momento.

¿Cuándo comienzan a razonar? El desarrollo del pensamiento lógico en los niños, según Piaget, tiene una fase sensomotora, que abarca desde el nacimiento y hasta los dos años, en la que predominan los reflejos innatos y de los sentidos; y luego comienza una fase preoperacional que abarca hasta los seis años, en la que son capaces de elaborar sus propias conclusiones partiendo de problemas sencillos y cotidianos.

A partir de los 12 meses, pueden hacer algunas deducciones racionales simples, pero son mecanismos muy básicos relacionados con la lógica física (esto lo tiro y cae al suelo), y luego adquieren la lógica social, ya que para ello se requiere de una mayor maduración cerebral y un alto nivel de abstracción que irán adquiriendo con el tiempo.

Es recién a partir de que aparece el uso del lenguaje, el pensamiento abstracto y otras capacidades cuando comienza a desarrollarse su cerebro racional, en torno a los cuatro años. Esto le permitirá poco a poco comenzar a aplicar la lógica, la planificación, el razonamiento, la evaluación, el pensamiento, el aprendizaje de conceptos racionales más complejos.

Las necesidades básicas del bebé

Cuando el bebé llora o reclama nuestra atención, se trata de un comportamiento totalmente primario relacionado con el instinto de supervivencia. Simplemente tiene hambre, llora; tiene frío o calor, llora; se siente desprotegido, llora. Sin dobleces. No lo hace con una intención premeditada, es incapaz de anticiparse, es el único mecanismo que tienen los bebés para pedir ayuda, hasta que aprenden a hablar y pueden decírtelo.

Ellos no piensan eso de "voy a llorar a ver si me cogen en brazos", o "voy a llorar a ver si me tapan con una mantita de ositos". Ellos lloran porque sienten cosas desagradables, porque no están a gusto, y a ver si con el "buaaaa" resulta que quien viene acierta y me quita esa molestia.

Las necesidades fisiológicas del bebé son muy diferentes a las del adulto (se podría decir que son más primitivas), ya que existe menos regulación y capacidad de espera. Por eso, hasta los dos años aproximadamente, los niños no entenderán el concepto de "espera" y sus necesidades deben ser satisfechas de manera inmediata.

Con todo esto, se puede entender mejor por qué un bebé de pocos meses no puede manipular ni tomar el pelo a nadie.

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