Publicidad

Cunas colecho en el hospital San Pau de Barcelona, para que el recién nacido esté pegadito a mamá

Cunas colecho en el hospital San Pau de Barcelona, para que el recién nacido esté pegadito a mamá
Sin comentarios

Publicidad

Publicidad

Ya habíamos hablado de la magnífica iniciativa de alguna maternidad europea de incorporar cunas de colecho en las habitaciones, con los consiguientes beneficios que supone este tipo de cuna.

Ahora, el Hospital de Sant Pau de Barcelona ha anunciado la instalación de cunas en la maternidad que facilitan el colecho en los primeros días de vida, para que el recién nacido descanse siempre pegadito a mamá.

Todo son ventajas

El Servicio de Ginecología y Obstetricia y la Unidad de neonatos del Hospital de Sant Pau ha adquirido nuevos modelos de cuna que encajan con la cama de la madre y facilitan la lactancia, el contacto físico y el descanso materno con el bebé de manera segura.

Tal y como explica el centro se trata de un tipo de cuna "muy conocido y ampliamente utilizado por las madres y familias", pero su incorporación en el ámbito hospitalario es pionero en las maternidades catalanas y en la mayoría de los hospitales españoles.

Esta opción permite beneficiarse de las ventajas de que el bebé haga colecho con mamá desde el primer momento. Y son muchas:

1. Tranquiliza al recién nacido

Está demostrado que el llamado método canguro ayuda y mucho a los bebés prematuros: cogen más peso, tienen ritmos cardíacos más estables, tienen mejor estado de salud y pueden irse antes del hospital.

Pues dormir pegadita a tu bebé, aunque haya nacido a tiempo, favorece de igual forma ese contacto, ese cariño y esas caricias. Eso se traduce, por supuesto, en que también llora menos.

2. Regula la temperatura del bebé

Cuando una madre está pegada a su pequeñín, su temperatura cambia acorde a la temperatura de su hijo. Si el bebé está frío, la temperatura del pecho de la madre aumenta dos grados para calentarle. Si el bebé está caliente, el pecho de la madre baja un grado.

A este fenómeno se le llama sincronía termal y demuestra una vez más que hacer piel con piel es una opción natural.

3. Duerme mejor

Muchos padres comprueban que cuando meten a su bebé con ellos en la cama, duerme mejor y se despierta mucho menos. Les tiene cerca y no hay motivos de preocupación: les siente, sabe que están a su lado y se siente protegido, por lo que puede dormir mejor.

Y descansar mejor implica que por el día tiene más energía y, por tanto, se desarrolla mejor.

Es más: al dormir junto a tu bebé su respiración mejora, ya que intenta imitar la tuya. Por este motivo, se reducen las apneas (momentos en los que el bebé respira) y se reduce el riesgo de padecer el Síndrome de la Muerte Súbita del Lactante (SMSL).

4. Favorece su salud

Cuando un bebé está cerca de su madre y su padre no solo su temperatura es más regular, también son más estables los niveles hormonales, se estabiliza el ritmo cardíaco y la respiración (dicen que al oír la respiración profunda de los padres, ellos también respiran mejor) y funcionan mejor el sistema inmunitario y la producción de encimas (regulan muchos de los procesos del cuerpo).

Incluso parece que los niños que pasan más tiempo pegados a sus padres, tengan mejor salud, cojan menos enfermedades y ganen más peso.

5. Facilita la lactancia

Sobre todo al principio, cuando el bebé pide estar más tiempo al pecho y con más frecuencia, hasta que se instaure.

Pero también después en casa, porque al tenerlo siempre cerca, la lactancia materna y el cuidado del bebé, especialmente durante la noche, se hace más fácil.

Los bebés que duermen con los padres toman pecho por más tiempo y hacen más tomas nocturnas, al estar la madre siempre cerca, y esto es beneficioso para el bebé.

6. Cerca, pero en un entorno seguro

El colecho no es peligroso de por sí, aunque es muy importante tener presente una serie de advertencias de seguridad que señala la Asociación Española de Pediatría, para prevenir un posible riesgo de asfixia:

"La forma más segura de dormir para los lactantes menores de seis meses es en su cuna, boca arriba, cerca de la cama de sus padres. Existe evidencia científica de que esta práctica disminuye el riesgo de SMSL en más del 50%".

La Asociación Americana de Pediatría también recomienda que los bebés duerman con sus padres durante el primer año para prevenir la muerte súbita del lactante, aunque los pediatras señalan que el bebé debe estar en una cuna independiente pegada a la de sus padres, pero no en la misma cama preferiblemente hasta que cumpla un año y siempre antes de los tres meses.

** 7. Mamá también descansa más y mejor**

Si el bebé duerme mejor, también mamá, muy importante también tras el esfuerzo del trabajo del parto. No es lo mismo tener que coger al niño en la cuna independiente del hospital para darle el pecho que tenerlo al lado.

Está demostrado que cuanto más corto es el despertar, más fácil es volverte a dormir, y esto sucede con los bebés (cuanto más se tarde en atenderle, más llora y más tarda luego en calmarse) y también con los padres.

Por todas estas razones y más, las cunas de colecho, adosadas a la cama de mamá, son bienvenidas en las maternidades españolas.

Vía | Europa Press

Foto | Twitter Hospital Sant Pau

En Bebés y Más | Kit de colecho para unir cualquier cama a la cuna del bebé, 13 prácticas y cómodas cunas colecho para dormir junto a tu bebé

Temas

Publicidad

Publicidad

Publicidad

Inicio
Compartir