Hay un sueño que muchos hijos comparten cuando piensan en sus padres, y es poder devolverles algún día, aunque sea en parte, todo lo que hicieron por ellos. Lamine Yamal, que con 19 años ya es una de las grandes figuras del fútbol mundial, lo ha cumplido. Tal como ha recoge ABC, el futbolista lo contó con toda naturalidad en una conversación con el periodista José Ramón de la Morena para el pódcast 'Resonancia de Corazón': "Le compré una casa a mi madre donde eligió. Le pregunté la zona y le dije la que tú quieras".
Detrás de ese gesto hay una infancia muy humilde en el barrio de Rocafonda, en Mataró, que el propio jugador tiene muy presente. "Yo venía de estar en un piso donde la cocina y la habitación estaban en el mismo sitio", recordó en esa misma charla. Y cuando habla de lo que ha podido hacer por los suyos gracias al fútbol, lo resume con una frase que tiene mucho de alivio y poco de ostentación: "Mi padre está tranquilo en su casa, mi abuela está tranquila en su casa, mi madre tiene todo lo que ella quiera".
Una madre que trabajaba sin perder de vista sus estudios
"Veo a mi madre feliz, veo que mi hermano puede tener la infancia que yo hubiera querido"
Si hay una protagonista en esta historia es su madre, Sheila Ebana, que sacó adelante a la familia con un sueldo modesto y mucho esfuerzo. El propio Lamine lo contaba en el documental '304', de Xavi Torres, en unas declaraciones que recupera una pieza de El Español: "Mi madre trabajaba en el McDonald's y con lo poco que teníamos, cuando venían las fiestas, estábamos muy felices". Y recordaba también, con cariño, un regalo que se le quedó grabado de aquellas Navidades: "Me compró una Play Station".
Aquella madre que encadenaba turnos tampoco perdía de vista lo que pasaba en casa, y él lo recuerda con mucho detalle: "Cuando llegaba a casa, lo que hacía era hablar conmigo, hacía la comida y se marchaba a trabajar de nuevo". Además, y aunque reconoce que de pequeño no tenía ningunas ganas de estudiar, ella tenía claro que los estudios iban primero: "Mi madre siempre me quería hacer estudiar, me hacía extraescolares, me hacía quedarme. A veces me decía: 'No vas a ir a jugar si no estudias'", contó en el pódcast de De la Morena.
"Nada podrá ser lo mismo que lo que me dio ella"
Con todo lo que ha conseguido en tan poco tiempo, Lamine insiste en que hay deudas que no se pueden saldar con dinero, por mucho que ahora pueda permitirse casi cualquier cosa. "Mi madre ha sido uno de mis grandes referentes cuando era pequeño", explicaba. "Todo lo que le dé no podrá ser lo mismo que lo que me dio ella". En la charla con De la Morena fue todavía más allá al hablar de ella: "Para mí es mi reina, es lo que más quiero. Es todo lo que un niño puede pedir".
Por eso, entre todo lo que le ha dado el fútbol, lo que más parece importarle tiene que ver con la tranquilidad de su familia y con la infancia que ahora puede tener su hermano, muy distinta de la suya: "Veo a mi madre feliz, veo que mi hermano puede tener la infancia que yo hubiera querido".
Foto | Wikimedia Commons
Ver 0 comentarios