Iker Casillas: “La gente ve todo lo que he ganado, pero no que durante ocho años mi padre cogía el coche y me llevaba cada día desde Móstoles. Él sabía que era bueno, pero era más estricto porque era Guardia Civil”

El exfutbolista habla de los sacrificios y la disciplina familiar que marcó su carrera

Iker Casillas
Sin comentarios Facebook Twitter Flipboard E-mail
redaccion

Redacción Bebés y más

Editor
redaccion

Redacción Bebés y más

Editor

Cuando apenas era un niño, años antes de levantar la copa del mundo, Iker Casillas pasaba buena parte de sus días entre el colegio y los entrenamientos del Real Madrid. Para llegar a tiempo, dependía de su padre, que durante años se encargó de llevarlo y recogerlo del club. En una conversación con Vicente del Bosque, recordó aquellos viajes diarios: "Durante ocho años mi padre cogía el coche y me llevaba todos los días desde Móstoles".

Su padre, José Luis, lo acompañaba sin intervenir en las decisiones de los entrenadores y procuraba que los elogios no se le subieran a la cabeza.

Una infancia sin lujos y con mucho sacrificio

Casillas nació en Móstoles en 1981 y creció en una familia que tenía que ajustar sus gastos. Vivían en un piso de 60 metros cuadrados. Su padre trabajaba como guardia civil y su madre se ocupaba de la casa, aunque había comenzado a estudiar peluquería. Él recuerda aquellos años sin avergonzarse de nada: “A mí no se me caen los anillos por haber vivido en Móstoles y haber tenido un Seat 124”.

Llegó al Real Madrid con nueve años. Su padre lo explica, casi como una casualidad: “Mis amigos me decían: “José, qué bueno es el niño; llévale al Madrid”. Y eso hice”.

El exguardameta recordó sus primeros años en el fútbol profesional y el apoyo que recibió de su familia para seguir adelante. Entró en las categorías inferiores del club siendo un niño y tuvo que sacar tiempo para los estudios y cumplir cada día con los exigentes entrenamientos diarios.

Una larga trayectoria en la élite del fútbol

En 1999 llegó su debut con el primer equipo. A partir de ahí, su carrera despegó y llegaron los títulos que lo convirtieron en uno de los porteros más reconocidos del fútbol español. Fue capitán de la selección, ganó el Mundial de 2010 y las Eurocopas de 2008 y 2012, y conquistó 19 títulos con el Real Madrid. 

La última etapa de su carrera transcurrió en el FC Porto. El 1 de mayo de 2019 sufrió un infarto mientras se entrenaba y un año después anunció oficialmente su retirada.

A sus 45 años, sigue vinculado al deporte a través de varios proyectos. Preside la Fundación Iker Casillas, que desarrolla iniciativas educativas y sociales con especial atención a la infancia vulnerable. También impulsa la Iker Casillas Academy, es fundador de SportBoost, presenta el pódcast Bajo los palos y es embajador de Buena Voluntad del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo.

Ha transmitido su pasión a sus hijos

El fútbol también forma parte de la vida de sus dos hijos, Martín y Lucas, nacidos de su relación con Sara Carbonero. Ambos juegan de porteros en la cantera del Real Madrid. Según las fichas oficiales del club, Martín, de 12 años, forma parte del Infantil B, mientras que Lucas, de 10, está en el Alevín B.

Martín Casillas Carbonero ha explicado que quiere construir su propia carrera. En una entrevista con José Ramón de la Morena para Resonancia de Corazón, habló de las comparaciones con su padre y de sus consejos: “Mi padre siempre me dice humildad. Es lo más importante siempre”. Comparte con él la posición y el club en el que se forma, pero también dejó clara una petición: “No quiero que me comparen”.

Foto | Web Summit (Wikimedia Commons)

Inicio