
Cuando una pareja espera un hijo la madre, que siente crecer el niño en su interior y sufre cambios físicos y hormonales en el embarazo, se prepara para la maternidad insintivamente. Pero el padre también ve como su universo va modificándose. Las dudas del padre en el embarazo son normales.
Aunque el hijo sea muy buscado y querido, al papá o la pareja de la embarazada hablando en términos generales, llega un momento en el que, a medida que el vientre de la mujer crece, la realidad de la próxima llegada del niño también se va materializando.
Es normal que el papá tenga dudas, y a la vez que entusiasmado y emocionado pase momentos de confusión. Aunque la situación económica sea estable y más todavía si no lo es, la duda de si podremos afrontar las necesidades materiales del niño se va a manifestar, y más concretamente, cuando al papá le van llegando informaciones sobre todas las cosas necesarias que se supone que hay que comprar para recibir al bebé.





